Las increíbles y maravillosas Articulaciones









Lesiones articulares
El término artropatía se refiere a más de 100 enfermedades diferentes que causan dolor, debilidad e inflamación en las articulaciones. Una articulación normal consta de un cartílago y un líquido articular, llamado líquido sinovial, encerrado en una cápsula articular. En la artrosis, que es la artropatía más frecuente, el cartílago se va destruyendo y, en algunos casos, se producen crecimientos óseos anormales llamados osteofitos. En la artritis reumatoide se produce una gran inflamación, dolor y debilidad en la articulación que da lugar a una destrucción progresiva del cartílago.


Articulaciones, en anatomía, zonas de unión entre los huesos o cartílagos del esqueleto. Se pueden clasificar en: sinartrosis, que son articulaciones rígidas, sin movilidad, como las que unen los huesos del cráneo; sínfisis, que presentan movilidad escasa como la unión de ambos pubis; y diartrosis, articulaciones móviles como las que unen los huesos de las extremidades con el tronco (hombro, cadera).
Las articulaciones sin movilidad se mantienen unidas por el crecimiento del hueso, o por un cartílago fibroso resistente. Las articulaciones con movilidad escasa se mantienen unidas por un cartílago elástico. Las articulaciones móviles tienen una capa externa de cartílago fibroso y están rodeadas por ligamentos resistentes que se sujetan a los huesos. Los extremos óseos de las articulaciones móviles están cubiertos con cartílago liso y lubricados por un fluido espeso denominado líquido sinovial producido por la membrana sinovial. La bursitis o inflamación de las bolsas sinoviales (contienen el líquido sinovial) es un trastorno muy doloroso y frecuente en las articulaciones móviles.


Principales tipos de articulaciones
Los huesos del esqueleto humano están unidos por distintos tipos de articulaciones, inmóviles, semimóviles y móviles. Las sinartrosis son articulaciones que no admiten ningún movimiento, como las que unen los huesos del cráneo. Las articulaciones móviles o diartrosis y las semimóviles o anfiartrosis se diferencian por su forma, por el plano de libertad y, en consecuencia, por los movimientos que admiten. Las articulaciones trocleanas, por ejemplo, como las de la rodilla y el codo, permiten la flexión y la extensión; en cambio, las artrodias sólo admiten pequeños desplazamientos laterales. Pertenecen a este tipo las articulaciones que unen los huesos de la mano (metacarpianos) al esqueleto de la muñeca (carpo). Por último, las enartrosis están formadas por una cabeza esférica que encaja en la cavidad de otro hueso, como las articulaciones de la cadera o de la espalda.

El cuerpo humano tiene diversos tipos de articulaciones móviles. La cadera y el hombro son articulaciones del tipo esfera-cavidad, que permiten movimientos libres en todas las direcciones. Los codos, las rodillas y los dedos tienen articulaciones en bisagra, de modo que sólo es posible la movilidad en un plano. Las articulaciones en pivote, que permiten sólo la rotación, son características de las dos primeras vértebras; es además la articulación que hace posible el giro de la cabeza de un lado a otro. Las articulaciones deslizantes, donde las superficies óseas se mueven separadas por distancias muy cortas, se observan entre diferentes huesos de la muñeca y del tobillo.


martes, 16 de noviembre de 2010

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