Antipirético


Antipirético

Antipirético, fármaco que reduce la fiebre.
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) constituyen un gran grupo de fármacos con acción antitérmica, analgésica y antiinflamatoria. Se clasifican en salicilatos (aspirina, salicilamida), paraaminofenoles (paracetamol, fenacetina), pirazolonas (dipirona o metamizol, fenilbutazona), N-aril-antranílicos (mefenámico, flufenámico) y aril-alkanos y otros (ibuprofeno, diclofenaco, aceclofenaco, indometacina, piroxicam, naproxeno, nabumetona, meloxicam). Actúan inhibiendo la síntesis de prostaglandinas al bloquear la enzima cicloxigenasa. Las prostaglandinas actúan como transmisores y mediadores en los procesos inflamatorios, en el dolor y en el control de los centros termorreguladores del hipotálamo, por lo que la función antipirética de estos fármacos se explica por su efecto periférico antiinflamatorio y por su efecto central termorregulador. También contribuyen a bajar la fiebre dos efectos secundarios de estos fármacos: la vasodilatación periférica y el aumento de la sudoración.
Todos presentan buena absorción por vía digestiva. Su principal inconveniente es la irritación de la mucosa digestiva (por cualquier vía de administración) que desencadena gastralgias, úlcera péptica y hemorragia digestiva. A largo plazo pueden producir alteraciones renales (insuficiencia renal crónica) y hepáticas, por lo que en niños deben usarse preferentemente la aspirina, el ibuprofeno y el paracetamol.

jueves, 27 de octubre de 2011

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