El cerdo carnívoro y asesino










Posiblemente, la mayoría de las personas de las grandes ciudades conozcan a los cerdos en el jamón o las deliciosas chuletas asadas, en documentales y  fotografías; muchos los consideran inocentes animales  que sacrificamos para nuestra alimentación. Si los cerdos son criados en granjas consumen alimentos balanceados; en los pueblos, son criados para apoyar la economía familiar;  en estos lugares,  los cerdos se alimentan de toda clase de comestibles; los cerdos son omnívoros, comen, casi, cualquier cosa, incluso la carne, bocado bastante atrayente para el animal. Un cerdo cuenta en su hocico con un arsenal de dientes poderosos, 44 dientes, incluyendo 4 enormes y filosos  caninos; su  mordida es  tan fuerte como la de cualquier depredador, pude triturar  carne y huesos fácilmente. Es sobreviviente  y descendiente directo de uno de los mayores depredadores de la prehistoria  en  Norteamérica, el Entelodonte,  también llamado  el cerdo asesino.

Un cerdo hambriento es peligroso, más, si este cerdo pesa cien kilos y arremete furioso contra nuestra humanidad, es muy fuerte y  veloz. Una mordida de cerdo puede dañar seriamente, desgarrar la carne con facilidad; como en los cocodrilos, su mordida puede trasmitir  mortal infección, en su hocico guarda  un arsenal de bacterias  que matarían a cualquiera, si la mordida no es atendida correctamente.

Los cerdos, en las comunidades alejadas se encuentran sueltos, vagan por las calles, siempre hambrientos, buscando que comer en los basureros o en las  heces humanas, por las que sienten especial predilección. Este gusto por las heces humanas, ha provocado terribles tragedias en muchos lugares, donde estos animales abundan. 

Voy a contarles la horrible historia de una joven,  madre  primeriza que  meses atrás había parido  dos hermosos gemelos, dos  criaturas que agotaban su tiempo  y no le permitían trabajar. El padre, ingeniero de   la constructora ICA,  apenas le mencionó que estaba embarazada, huyó como un cobarde. Para sobrevivir y proveerse de lo esencial para la manutención, al igual que muchas madres pobres de la región, trabajaba lavando ropa  o, en labores domésticos de limpieza.
Los dos gemelos le impedían en buena medida llevar a cabo su trabajo con eficacia, eran una carga  pesada que gustosamente llevaba a cuesta, puesto que  adoraba a los pequeños con todo el corazón; cuando lavaba los tendía junto a ella entre las redondas piedras, como una madre que laboriosa y paciente fabrica un nido para seguridad de sus hijos; en las casas, adonde era llamada para la limpieza, le permitían llevar a sus hijos, la conocían muy bien y sabían que  no contaba con nadie que la auxiliara; la buena gente del lugar no ponía objeción en la preciada carga.

Lo había visto rondar por el lugar, un enorme  cerdo  de fiero aspecto, flaco y de pelo erizado, largo hocico, por donde asomaban filosos colmillos; el cerdo la evadía y se alejaba gruñendo. En otras ocasiones la observó atacar otros cerdos domésticos; este cerdo de aspecto montaraz, sabía de oídas que escapó muy joven de una  granja, con el tiempo se hizo salvaje y creció como crecen los cerdos que nos son castrados, indomables y fieros; el dueño  perdió el interés y lo dejó vagar sin prestarle atención.
Ella tuvo la impresión de que el animal  la acechaba, que espiaba sus movimientos cuando entraba o salía de la casa, en varias ocasiones  lo vio a lo lejos, entre el monte con sus ojos brillosos  que le causaban escalofríos.  Llevando sus hijos entre los brazos, apresuraba el paso y los oprimía protectora contra su pecho, mientras echaba una rápida mirada por donde el  cerdo  hacía crujir las ramas secas.

La tarde de la desgracia, los sucesos ocurrieron   de tal forma que se fueron acomodando uno tras otro, como un mortal juego del infortunio; las piezas encajaron perfectamente y María viviría el  peor de los infiernos.
Esa tarde, junto a los gemelos, llena de la felicidad que embarga  a los pobres,  cuando disfrutan de la caricia y la presencia de los seres queridos. Entonces recordó que el doctor Pérez, hombre bueno al que lavaba y planchaba la ropa, le recomendó encarecidamente un traje  que ocuparía en el viaje que realizaría por la noche. Se acongojó, no podía darse el lujo de quedar mal con el doctor,  al que tantos favores  le debía; vivía muy cerca, algunos minutos caminando de prisa; en otras ocasiones, en que la urgencia la obligaba, aseguraba la puerta y volando iba y venía, encontrando a sus chilpayates, sanos y salvos; que podía pasarles si se ausentaba unos minutos,  se dijo, para aplacar su congoja. Llevaría corriendo el traje, tocaría la puerta y lo entregaría  a quien se apersonara. Tomó dubitativa  la suave y liviana tela; en la puerta miró de un lado a otro, y sólo observó la tranquilidad del paisaje, dudaba en marcharse, en emprender la carrera, pero la  vista de la casa azul del doctor, al final de la calle  la animó. Atrancó la maciza puerta y partió, todavía volvió la mirada para ver tranquilizadora,  la puerta de gruesa  madera.

Contó los pasos que la condujeron a la casa azul  del doctor, una casa grande llena de puertas, tocó apresurada, ansiando ver el rostro  arrugado que recibiría, extendiendo los brazos, el traje del doctor,   el traje que usaría  en el viaje que realizarío por la noche.

El rostro arrugado de siempre, de Margarita  la criada  no se apareció, esta vez; el mismo doctor, la miraba  a los ojos, el mismo doctor que la atendía sin cobrarle un solo peso; le abrió la puerta y le dijo: ¡María, pasa por favor!,  adentro tengo ropa que necesito que te lleves para lavar y planchar. El buen doctor le habló como sabía hacerlo, ordenando y mandándola.  Ella entro en la casa sin pensarlo,  y  el doctor le señaló una puerta, una de las tantas puertas de la casa grande,   donde estaba la ropa que el  buen doctor quería que limpiaran. ¡Arreglala  y llévatela, cuando regrese  me la entregas limpia!, le dijo.  Organizar la ropa   le llevaría  varios minutos y eso la  angustiaba, ella necesita regresar de inmediato al lado de sus hijos,  el par de gemelos, criaturas hermosas  que la esperaban  tendidas en la cama.  Abrió la puerta, embargándola un sentimiento que no pudo definir; quería salir corriendo y cobijar a sus hijos, pero la voz imperativa le ordenaba hacer otra cosa.  Miró la ropa sucia  y le trajo nuevamente el recuerdo querido de los gemelos, por la prisa los había dejado sucios, hechos en los pañales, prometiéndose cambiarlos apenas regresara, al fondo una puerta abierta, también le trajo un recuerdo escalofriante, por la mañana había partido leña en la parte trasera de su casa, la metió dentro y no recordaba haber cerrado la puerta, no temía a los ladrones, pero los gatos y perros podían dar cuenta de su despensa; en ese instante, el miedo y el horror explotó en su cerebro y salió corriendo como loca, dejando un tiradero de ropa por el piso.

Dentro de su casa, un cuadro infernal, una escena digna de la locura más terrible se presentaba  ante sus ojos;  el cerdo había entrado por la puerta trasera,  de olfato sensible siguió el rastro  irresistible del  olor de los pañales sucios y devoró cruelmente a los gemelos; ella al ver la dantesca escena, fue poseída por la locura, saltó sobre  cerdo diabólico armada con la gruesa tranca, lo golpeó en repetidas ocasiones,  el animal apenas se inmutó, le lnzó una mordida y la  derribó de un empellón.

Cuentan que la pobre de María nunca  volvió a ser la misma  persona, su rostro se marchitó y sus ojos se ensombrecieron; de ser una joven jovial,  pasó a tener el aspecto de una vieja loca apesadumbrada que terminó sus días llorando por su pérdida y aterrorizada por los cerdos.

El cerdo asesino, como lo llamaron, fue cazado sin descanso, la gente del pueblo que participó en la caza  lo trajo arrastrado por una mula, levantando una polvareda y dejando un rastro por donde pasaba. Realmente el animal era  grande y fiero y dio pie a muchas leyendas sobre cerdos que atacaban y devoraban humanos.





sábado, 1 de noviembre de 2014

¡En un pueblo exhibieron una sirena, hasta que murió!










Hace algunos años, en 1980, para ser exacto, en un pueblo mexicano cercano al mar, ocurrió un hecho extraordinario que dejó a la población pasmada y costernada, y del cual, a la fecha no se encuentra explicación alguna.

Es una pequeña localidad  soleada, de gente amistosa y sonriente;   por un lado tienen  la laguna y por el otro el mar abierto, una inmensa masa de agua que levanta olas gigantescas que azotan contra la playa. Allí la gente acude a pescar, es una práctica extendida, hombres de todas las edades y profesiones, sortean los peligros de las olas con el anzuelo en la mano, o la peligrosa tarraya anudada en el brazo.

Más de una vez, las terribles olas  han logrado atrapar a infelices  que se descuidan, y al dar un paso en falso, caen en las profundidades, arrastrados por el pesado instrumento de pesca. Para los que no lo saben, la tarraya, es una red  circular, que el pescador avienta al agua para atrapar los peces, esta red tejida a mano, mide varios metros de diámetro y tiene en un extremo, contrapesos de plomo que se hunden rápidamente atrapando a los peces, el otro extremo, cuenta con una fuerte  cuerda de nilón de varios metros que se anudan en la muñeca, para evitar perder  la tarraya.

Los pescadores son expertos y lanzan la tarraya a las profundidades, si la pesca es buena, cada tarrayazo representa docenas de peces, los menos aventurados y con menos necesidad usan  cuerda y anzuelo.

Cuentan que en una ocasión, uno de los más fuertes y aventurados pescadores, arrojaba  su tarraya con el agua al pecho, al borde de un banco de arena que daba a las profundidades del mar, tenía fama de intrépido y no medía el  peligro. Al   quererla sacar la red, la sintió tan pesada que le era imposible jalarla; en más de una ocasión, animales grandes como tiburones las destrozaban, a veces junto al pescador que sucumbía a la fuerza de las bestias de los mares; el fuerte hombre tiraba con todas sus fuerzas, que eran muchas, pero le era imposible, resbalaba peligrosamente  y estaba a punto de sucumbir, cuando llegó su hermano, otro hombre moreno y corpulento, venía en una lancha de motor,  se había percatado de las dificultades de  su hermano y acudió en su auxilio.

Subiendo a la lancha, los dos hermanos empezaron a tirar con fuerzas, pronto vencieron la resistencia de la tarraya que fue emergiendo lentamente del mar, mientras se agitaba con violencia; tenían la seguridad de haber atrapado  un gran animal marino. Pronto  tuvieron en la lancha el enorme lio  de cuerdas y algas marinas,  allí se dieron cuenta con disgusto que la red estaba destrozada,  pero  el disgusto dio paso al asombro, lo que encontraron entre las algas y la destrozada tarraya, no era un tiburón, ni un enorme pulpo. La bestezuela se agitaba y chasqueaba los dientes con un ruido aterrador. Medía metro y medio,  lo vieron con asombro, parecía sacado de una mala película de espanto, un diablo del mar, pensaron conmocionados.

Los ojillos sin pestañas  de la criatura miraban  furiosos, su cabeza, como la de un pequeño simio sin pelos, tenía una dura  cresta o aleta que crecía en su espalda y decrecía en su cola de pescado;  pensaron asustado que habían atrapado un diablo marino, una criatura con cola de pescado y dos  brazos que se agitaban amenazadores, cada mano contaba con tres dedos, un dedo grueso  y fuerte y dos un poco más largos y delgados.  Lo más  increíble de todo, se veía entre sus manos, un arpón, al parecer fabricado de hueso de pescado, una filosa arma con la que amenazaba y gruñía mostrando una hilera de dientes afilados  en sus protuberantes mandíbulas.

Lo exhibieron en una  enorme  bañera, fabricada  de la caja de un congelador de fibra de vidrio; la llenaron de agua y  en ella dispusieron de la criatura; durante los primeros días, la bestia del mar gruñía a los curiosos con un silbante sonido, con gran energía saltaba, intentaba  escapar de su prisión sin lograrlo; la gente gritaba espantada y  al marcharse pagaba agradecida del espectáculo. Intentaron alimentarla con pescados, primeramente fueron muertos, después  echaban los peces vivos, nunca lo vieron comer, y  como consecuencia; la energía de la criatura marina fue decayendo. Los visitantes que pagaban por verlo, lo llamaban sirena o sireno, un profesor, dijo que se trataba de un tritón de los mares, el macho de las sirenas.

En menos de dos meses la criatura murió y la entregaron a un taxidermista,  un vecino que ejercía la profesión como  entretenimiento;  los hermanos, que sintieron profundamente la pérdida de la criatura que les había dejado buenas ganancias la conservaban en una esquina de su casa. Pero, pronto, ni con la criatura marina se quedaron;  como dijimos, el taxidermista del pueblo la  había llenado de aserrín  y un visitante llegó a ofrecerles  buen dinero por los despojos mal olientes; en poco tiempo tuvieron que volver al mar y dedicarse a la pesca como siempre lo habían hecho.

Ese día la pesca  estaba en su apogeo, cientos de pescadores se aglomeraban  en las aguas  buscando llevarse la mejor presa; los dos hermanos, siempre intrépidos, iban un poco más allá, esó lo hacían  tratando de llevarse lo mejor, o, por qué no, atrapar una nueva criatura. Los dos se apoyaban, uno con el agua a la cintura, y el otro a bordo de su lancha. En ese instante ocurrió lo impensable; a la vista de cientos de pescadores, extrañas criaturas marinas saltaron varios metros sobre el agua,  él que estaba sobre la lancha fue derribado violentamente, él otro, sin poder hacer nada, fue atrapado por terrible fuerza; los dos fueron destrozados  entre chillidos horrendos  y sangre salpicando por todos lados, como  si un enjambre de gigantescas pirañas los atraparan y, revoloteando se llevaran trozos de carne.  Pronto  no quedó nada, la sangre se diluyó en el mar  y nada se pudo  rescatar de los dos hermanos pescadores,  al parecer, sus huesos y restos se los  llevaron a las profundidades.  Los testigos aseguran,  que las criaturas   que los atacaron, fueron los diablos marinos,  y que nunca habían visto que un animal atacara con tanta rabia y furia.


La playa quedó sola por una temporada, pero con el paso del tiempo, los habitantes volvieron  a su habitual pesca, la necesidad los obligaba, además, ninguno de ellos se atrevería a capturar nada que no conocieran. Los peces que no eran comestibles, los regresaban al mar.

jueves, 30 de octubre de 2014

El lugar más frío del mundo










Si nos comparamos con otras especies, fácilmente  nos damos cuenta que estamos en desventaja física, el cuerpo humano es demasiado débil para soportar las inclemencias de la naturaleza. El calor extremo nos mata  rápidamente, el frio también lo hace en cuestión de minutos. El rey de la creación, como  ufanamente nos hemos dado en llamar. En la selva,  en las regiones polares, en un ambiente inhóspito estamos desprotegidos, sino tenemos  un ambiente controlado. No contamos con las ventajas evolutivas de las bestias; no tenemos un duro esqueleto ni un exoesqueleto, piel gruesa ni pelambre que nos proteja.

Un hombre es incapaz de soportar bajas temperaturas, su cuerpo no está diseñado para las inclemencias del clima. Por ejemplo el oso polar, tiene un pelambre impermeable y  una gruesa capa de grasa que lo protege del tremendo frio glacial del Polo Norte.
Si un hombre, enfundado en grueso traje protector contra el frio, llega a caer en las aguas polares,  prácticamente está muerto,  las bajísimas temperaturas lo congelarían de inmediato y  moriría en el acto. Si nadie lo auxilia y corta sus ropas con celeridad y lo abriga, el hombre mojado al exponerse al aire congelaría sus ropas, que como mortajas lo aprisionarían matándolo.

En los Polos, Norte y Sur y, en la Antártida, existen temperaturas tan extremas como los 90 grados bajo cero, son temperaturas inimaginables, brutales que destruyen cualquier organismo vivo. Si pudiéramos hacer  un experimento, y pondríamos a  hervir una olla con agua y arrojarla al aire,  el agua caería convertida en  finos vidrios congelados. A temperaturas tan extremas, el cuerpo no alcanza a presentar los conocidos síntomas de hipotermia y congelamiento, donde el sistema circulatorio  deriva la sangre a la parte central del cuerpo para preservar los órganos vitales, provocando con esto, que lo primero que se congele sean las extremidades; por eso encontramos que las personas que sufren congelamiento y sobreviven, pierde dedos de pies y manos. ¡No! a estas temperaturas  la congelación es instantánea, este frio glacial  te convierte en una paleta humana en cuestión de minutos; no sufrirías mucho tiempo; al respirar, el aire congelaría instantáneamente los pulmones, serían como agujas filosas atravesando las  entrañas;  a temperaturas tan extremas no existe ninguna oportunidad de sobrevivir y la muerte llegaría en poco tiempo.

Temperaturas tan bajas, se pueden encontrar en los polos y la Antártida, pero existe un lugar extremadamente frio, donde las temperaturas están por debajo de  los 93 grados centígrados bajo cero; este lugar sería un infierno donde el diablo no tendría ninguna oportunidad de sobrevivir. Los científicos dicen que el lugar más frio de la Tierra  se encuentra en una cordillera de la meseta antártica oriental. Allí reina el frio mortal y nada, ni nadie puede respirar  el frio y  letal aire, capaz de congelar instantáneamente.


miércoles, 22 de octubre de 2014

Cómo hacerse un genio










La inteligencia y creatividad, sin duda está ligada al coeficiente intelectual, un cociente intelectual elevado trae consigo habilidades de intelecto superiores al común de los mortales que se encuentran sumergidos en una media  establecida por parámetros ya conocidos.
Ser un súper dotado, intelectualmente hablando, es ser un genio, capaz de emprender con éxito diversas empresas  en los diferentes campos de la ciencia, el conocimiento y la creatividad.

El alto coeficiente intelectual, se considera como una aptitud innata, un mecanismo cerebral desconocido que provee una inteligencia superior  con la capacidad de realizar proezas extraordinarias.  Esta genialidad, dicen los entendidos, no se puede desarrollar ni adquirir  mediante el esfuerzo personal y la dedicación.

La mayoría de estos genios tienen memoria fotográfica, jamás olvidan algún texto leído en algún momento de su vida,  pueden memorizar gruesos volúmenes, convirtiendo su prodigiosa cabeza en un disco duro de computadora.
La genialidad por sí sola, no garantiza que un niño, joven u hombre triunfe en la vida, muchos se convierten en atracciones de circos o televisivas, donde exhiben  sus asombrosos dotes para realizar cálculos sorprendentes. No en pocas ocasiones los genios terminan su vida  de manera amarga, ante la dificultad  que tienen para desarrollar inteligencia social

Estamos acostumbrados a llamar genios, a quienes son prodigiosos  en esta ciencia, pero también existen genios de la música, como Mozart, que a la edad de cinco años componía   obras musicales o de las artes plásticas  como Rembrandt, Miguel Ángel  o Da Vinci.
En la actualidad, existen genios vivos de alto coeficiente intelectual; hombres de IQ alto que se destacan en las diversas actividades que desarrollan. Uno de los genios más conocidos, posiblemente sea Stephen Hawking,  el genio padece de una terrible  enfermedad neuromotora  que lo confinó a una silla de ruedas motorizada y computarizada, herramienta que utiliza para comunicarse mediante un sintetizador vocal.  El coeficiente intelectual  de este importante científico de 70 años  es de 160.

Kim Ung Yong, de 50 años, fue un niño prodigio, a los tres años podía hablar cuatro idiomas, a esa edad, la  Universidad de Hanyang, Corea, lo invitó como oyente a sus clases de física, este increíble  genio, trabajó para la NASA a los 8  años y se doctoró a en la Universidad de Colorado, Estados Unidos a los 16 años; ha obtenido en las pruebas de coeficiente intelectual  210 puntos. El cofundador de Microsoft,  Paul Allen alcanza 170 puntos,  Gari  Kasparov,  el genio del ajedrez tiene 190 de coeficiente intelectual .  Cristopher Hirata, un físico que a los 14  años trabajó en el  Instituto de Tecnología de California tiene 225 enormes puntos de coeficiente intelectual .  El multi premiado actor  de Hollywood James Wood  tiene un coeficiente intelectual  de 180.

Como podemos notar, los genios se desarrollan en todo tipo de disciplinas, algunos como Rick Rosner con 192 puntos, nunca ha investigado ni  trabajado en ciencia o desarrollo de tecnologías, laboralmente  lo ha hecho  como: modelo, reportero, camarero, guionista etcétera. Otros genios, niños prodigio, de países subdesarrollados, a veces nunca se enteran  que tienen un alto coeficiente intelectual y envejecen y mueren amargados.

Ahora, nos podemos preguntar, si existen genios,  que, naciendo con inteligencia normal, pudieron elevar su coeficiente intelectual, mediante el esfuerzo, el estudio o algún tipo de ejercicio o actividad mental.  ¡Claro que existen genios que se hicieron!, como el caso de Jason Padgett, que tras una golpiza  que le ocasionó traumatismo cráneo encefálico,  se convirtió en un genio de las matemáticas. La explicación que dan  los neurocientíficos, se basa en la maravillosa plasticidad del cerebro humano, que ante el daño ocasionado en algunas partes del cerebro, este se vio obligado a activar, áreas que jamás había utilizado.  De igual manera, existen personas que tras un grave traumatismo, redescubre capacidades artísticas; u rayo que impacta contra una persona y, al recuperarse es un genio del piano.

Nosotros, los mortales comunes,  en ocasiones tenemos destellos de genialidad, muchos hombres de inteligencia normal, son obcecados  y afanosos en la idea que persiguen, algunos lo hacen con tal pasión, que logran cambiar el curso de la historia, en este caso, la genialidad, nace de la porfía y la decisión inquebrantable.

¿Cómo podemos incrementar nuestra inteligencia?, no podemos confundir, inteligencia con conocimiento, el conocimiento se acumula con el estudio, la inteligencia no, pero, lo que si podemos hacer, es ayudar a nuestro cerebro a funcionar mejor de lo que lo hace, realizando actividades, donde la creatividad  se pone a prueba; no se necesita ser un genio de alto coeficiente intelectual, para crear un best seller. Cien años de soledad, no nace de un súper genio, nace de   una serie de aderezos creativos, combinados con las vivencias propias y aprendidas,  que en esta ocasión, dieron paso al nacimiento de una obra de arte.

Ahora bien, si tu coeficiente intelectual, no rebasa los 70 puntos, todavía tienes oportunidad de ser un genio, sin que tengas necesidad de partirte la cabeza contra un apared, como  en la vida no está nada escrito, te puedes encontrar con un extraño meteorito que altere la genética de tu cerebro convirtiéndote en un genio, o un rayo que cayendo sobre tu cabeza  despierte las neuronas dormidas o mucho mejor, te rapte un platillo volador y haga experimentos con tu cerebro y, al dejarte de nuevo en la tierra, descubras que ya no eres el papanatas de siempre, pero si, un genio como ninguno en el mundo.



viernes, 3 de octubre de 2014

La casa del terror. Amityville, la casa más aterradora del mundo










En el mundo existen lugares malditos, lugares espeluznantes donde  las energías negativas  se han acumulado, donde el mal  se siente a flor de piel. En estos lugares reina la maldad, son como agujeros  infernales, puertas al más allá por donde merodean  espíritus malignos y aterradores.

En estos lugares,  el alma se estremece, el espíritu humano  sufre y se debilita, allí  es más  propenso de ser atacado y vencido  por las fuerzas negativas que buscan una hendidura, un resquicio por donde conocer nuestras debilidades y atormentarnos.
Nuestro miedo fortalece a las bestias del mal,  en los lugares malditos  son extremadamente fuertes y nos encontramos  desvalidos en carne y espíritu  frente a ellos.

Muchas familias, muchos hogares  han sido presa  de lugares malditos, lugares, a los que, por mala fortuna  han tenido que habitar. Casas malditas, casas poseídas  que destruyen  la  fe y la voluntad humana. El terror se apodera, la voluntad se pierde y nos convertimos en títeres del mal, capaces de los peores actos, las peores aberraciones, criminales violentos  que no dudan un instante  en acabar con la vida de los seres queridos.
Los lugares malditos, las casas malditas  nacen al acumularse energías negativas, muertes atroces y repentinas que dejan en el ambiente  espíritus feroces, buscando venganza.

La casa maldita de Amityville,   sin duda es un lugar sobrecogedor, en su interior se respira el miedo y la maldad, quienes  la han visitado por curiosidad, aseguran sentir  la presencia de entes malditos, los invaden sensaciones que van  desde el miedo, hasta dolor físico que les produce náuseas y vómito. No soportan permanecer mucho tiempo en el sitio  y tiene que salir a respirar el aire fresco y mirar el cielo.  En ella  sucedieron  hechos violentos y sobrenaturales.

En el año de  1974, la noche maldita del  13 de noviembre,  el hijo mayor de los DeFoe,  asesinó a toda la familia cuando dormían. Ronald DeFoe, de 23 años, poseído por espíritus infernales,  Butch, que así lo apodaban, disparó contra su familia sin darles ninguna oportunidad, acabó con la vida de su padre del mismo nombre, su madre Louise  y cuatro hermanos. La sociedad  y  el mundo de los años setenta se horrorizaron ante  la masacre.

La casa maldita se encuentra ubicada en Ocean Avenue, en el número 112, en Amityville, en el sur de Long Island, a veinte millas de  Nueva York. Es una casa grande de tres plantas, en aquel entonces tenía la  fachada oscura y tenebrosa. El suceso del asesinato y los hechos sobrenaturales  le dieron negra fama a nivel mundial.
El terreno donde se construyó la casa fue utilizado por los indios para abandonar  a moribundos y enfermos. Se les dejaba aprisionados para murieran de hambre  y de sed, sufriendo las inclemencias del clima, en el mismo lugar eran enterrados, por siglos se llevó a cabo la inhumana práctica. En el mismo  lugar  eran enterrados, posiblemente la energía negativa, del dolor, el miedo y la venganza se fue acumulando hasta detonar  con  el asesinato de los DeFoe.

La casa quedó abandonada, nadie que conociera lo que allí había ocurrido se atrevía a habitarla, eso fue hasta que una familia decidió comprarla. El precio módico de la casa los animó a la compra, sin saber que lo que compraban era un lugar maldito, donde Dios no ponía sus ojos. la familia Lutz, compra la casa el día 18 de diciembre de 1975, se mudaron a la gran casa y la habitaron, durante 28 días vivieron un infierno al ser atacados por entes malignos, extraños sucesos y  fenómenos sobrenaturales los obligaron a abandonar la casa  precipitadamente, temían que pudiera pasarles cosas que pusieran en riesgo sus vidas

Estos hechos inspiraron la pluma de escritores como Jay Anson que escribió la novela: El horror de  Amityville, en la posteriormente se basa una conocida película.

jueves, 2 de octubre de 2014

LAS MASACRES EN MÉXICO









Muy delgada es la línea que separa al hombre de la   barbarie. Se necesita muy poco para que el ser humano se convierta en un depredador, en un perro que come perro, en una bestia que no dudará en sacrificar a sus semejantes de   manera brutal. A pesar de la presunción de ser el rey de la creación, a pesar de los millones de años de evolución, a pesar de las leyes de la sociedad que intenta menguar o maniatar la maldad  escondida de su interior, el  ser humano se bestializa con facilidad y da rienda suelta a sus peores instintos.

No importan los prodigiosos avances tecnológicos, las maravillosas computadoras y sus descubrimientos, en alguna parte escondida del cerebro y el alma humana, se encuentra agazapado  el lado más  tenebroso de la creación.  La misma Biblia muestra la proclividad del hombre por el mal. Caín mata a su hermano Abel por envidia, Sodoma y Gomorra, ciudades destruidas por cohabitar con el pecado, el mismo pueblo de Moisés, siempre dispuesto a dejarse vencer y tentar por sus miedos y pecados.

A través de la historia y la literatura, hay suficientes evidencias que estigmatizan al ser humano como un ente  perverso, siempre preso de sus vicios y pecados, sucumbiendo a la lujuria, la ambición y el poder, motores temibles del mal que trastornan la voluntad humana.

En México, el mal, siempre ha estado presente, pero nunca como en los ´últimos tiempos, la sociedad se ha podrido, desde su interior, los gobiernos corrompidos  desde  sus  cabezas;  el crimen y la impunidad  reina en el territorio mexicano. Los pobres y miserables lo alimentan con su carne buscando escapar de la miseria.

A la llegada de los conquistadores españoles a América, el Vaticano envió sus propios conquistadores, hordas monstruosas sedientas de sangre,  tenían la misión de destruir a los dioses locales y ayudar en la conquista espiritual, muchos de ellos se quedaron, diezmando la población  nativa  de setenta millones a tres millones y medio de  aborígenes. Posiblemente el mayor de los genocidios en la historia de  la humanidad.

En los tiempos que vivimos han vuelto a recrudecer su actividad, manifestándose en las matanzas constantes que escenifican por doquier.

El 22 de diciembre de 1997, en los Altos de Chiapas, el mal se despertó en una población de indígenas tzotziles, fueron atacados  un grupo de personas que se encontraban orando en la iglesia de la comunidad de Acteal; matando a 45 personas, entre ellos niños y mujeres embarazadas. Imagínense la barbarie y la maldad necesaria para asesinar 16 niños y niñas, 20 mujeres y nueve hombres. ¿Cuánta maldad  es necesaria, me pregunto? Para realizar acto tan espeluznante. El hombre es capaz de hacerlo si tener ningún remordimiento.

El 28 de junio de 1995, se repite el bárbaro acto de atacar  a los más pobres y desvalidos, en el poblado de Aguas Blancas, en un lugar conocido como el Vado, en el estado de Guerrero,  policías motorizados sin entrenamiento, abatieron a balazos a un grupo de campesinos  que viajaban  a bordo de una camioneta de tres toneladas, asesinando a  17 personas. Fueron destrozados a tiros, fue una carnicería que escandalizó al país y causó la caída del gobernador del Estado  Rubén Figueroa.

Ahora el mal está presente en cada lugar, en cada calle, nadie está a salvo, los monstruos, los criminales emprendieron acciones de exterminio en masa; los medios de comunicación dan noticias  de ejecuciones y asesinatos masivos, cuerpos desmembrados, sin cabeza, como muestra de un oscuro ritual. Las fosas comunes con decenas de  cadáveres  son encontradas  a lo largo y ancho del país, muertes sin razón aparente, donde el motivo señalado, son el ajuste de cuenta.


¿Acaso? ¿Me pregunto? ¿No existirá, en esa clase de crímenes? El más viejo motivo de la creación, ¡la lucha, entre el bien y el mal! De ser así, de escenificarse la más vieja de las  batallas; ¿Dónde está Dios? Seguramente, muy lejos de México, en un lugar, donde las oraciones y quejas de los mexicanos, nunca llegan.

sábado, 27 de septiembre de 2014

El lugar más caliente del mundo











 Si el infierno existe, sus calurosas entrañas seguramente se encuentran en África, donde hay lugares que alcanzan altas temperaturas. El desierto de Danakil, es de los  lugares  más temidos  por su inhóspito medio ambiente. Si eres uno de esos tipos acostumbrado a las comodidades  de la civilización y, que consideras esencial el aire acondicionado, no sobrevivirías un solo  día,  en este ambiente caliente como el infierno. Seguramente a este lugar  los mismos demonios llegan a vacacionar  y broncear su rojo cuerpo.

En esta caldera, la      temperaturas puede subir hasta los   60 grados centígrados, el cuerpo humano expuesto a este calor  es incapaz de utilizar de manera exitosa los mecanismos  que regulan la temperatura corporal.  El individuo sometido a este medio de extremo calor se deshidratará rápidamente, la pérdida de sales y electrólitos le provocarán calambres en el estómago y las extremidades, la deshidratación le ocasionará una sed intensa, agotamiento, dolor de cabeza, mareo, posteriormente le sobrevendrá un síncope y si la temperatura corporal se eleva por encima de  los 40 punto 5 grados  se producirá un golpe de calor  que le freirá el cerebro y sin duda lo matará, si no tiene el cuerpo y las facultades del pueblo de Afar, famosos por su capacidad  para soportar  los intensos calores de esa región

Estas temperaturas extremas, aunadas a un sol inclemente  convierten el desierto de Danakil en un paraje mortal, una trampa   terrible  que seguramente conducirá a la muerte,  si por desgracia, se tiene la mala suerte  de encontrarse en  tan extremas circunstancias.
Este inhóspito paraje de muerte y desolación se encuentra en el Cuerno de África, en la depresión de Afar, cerca del Mar Rojo. La aridez es impresionante, una enorme llanura, cubierta de sal y azufre, bien  conocida como el infierno en la tierra. Esta  región también  tiene los volcanes más activos de todo  el mundo, por todo lo dicho anteriormente se podría pensar  que ninguna persona vive en un lugar de tales características;  pero, lo dijimos antes,  la tribu Afar  soporta en serio el calor y más de 13000 personas  habitan el lugar.

Como dato curioso diremos que en el desierto de Danakil el agua hierve a los 90 grados centígrados, en esta tierra caliente como comal, la mujeres recogen la leña caminando descalzas sobre el suelo más caliente del mundo, preparan la comida y se comen las sobras,   si llegan a enfermarse, son desechadas como un objeto sin valor, muriendo sin atención médica ni medicina.

En ese paraje diabólico trabajan y viven  las personas, no temen a la arena movediza, su temor  es hundir el pie en el ácido sulfúrico formado por la presencia de azufre, muchos pisan estas quemantes trampas mortales que destruyen totalmente  la piel  y la carne. Los vientos calientes  siempre están cargados  de arenas que lijan la piel, los propios habitantes de la región, manifiestan que siente que el cuerpo se les está quemando.

En la tierra viven pequeños escorpiones, que por la noche brillan, a la luz de la luna.

Si mueres en ese lugar, el cuerpo se te secaría rápidamente, probablemente, al no haber carroñeros, te convertirías en un seco despojo que se pulverizaría    en poco tiempo, sólo quedarían los blancos huesos adornado el mortal paraje.

viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Quiénes son los hombres más feos del mundo?









 ¿Qué es la fealdad humana? Desde el inicio de los tiempos, y en viejas y nuevas civilizaciones, la fealdad  se puede reconocer  como características  que pueden provocar sentimientos de repugnancia y alejadas de lo que convencionalmente se considera bonito o atractivo.

Para las civilizaciones antiguas, la fealdad  en el ser humano, sigue conteniendo las mismas características y los mismos patrones, habiendo ligeros cambios a lo largo del desarrollo humano y social.
La fealdad significa falta de proporción, armonía y simetría. Esta falta  de proporción, armonía y simetría,  proyectan una imagen desagradable que interpretamos como fea, la naturaleza de la belleza es proporcionada y suave,  la fealdad es todo lo contrario. Un hombre bello siempre tendrá las características de los Adonis griegos  y una mujer hermosa la de Cleopatra o Mesalina.

La fealdad, en la literatura, incluso en la historia, la ligan con la traición, la criminalidad y la maldad. Un hombre particularmente feo traicionó a su patria, mostrando la ruta alternativa del paso de las termopilas al rey persa, Jerjes, derrotando así, a los 300 guerreros encabezados por el rey Espartano Leónidas, que defendían este paso. Este hombre respondía al nombre de Efialtes, de cuerpo y rostro deforme, se había salvado del sacrificio de los acantilados, donde eran arrojados los niños considerados imperfectos; los niños feos, alejados del patrón de belleza de la civilización espartana y griega.

El resentimiento acumulado en Efialtes le torció el alma y el carácter, la llegada del ejército Persa le dio la gran oportunidad de vengarse de quienes lo despreciaron hasta el cansancio. Efialtes, queda a la posteridad, como la representación de la fealdad del alma y el cuerpo.

Otro feo famoso, posiblemente más conocido que Efialtes, es Quasimodo, el jorobado defensor de la pobre gitana, cuya triste y trágica  historia escrita por Víctor Hugo,  nos muestra como todas las penas del  destino pueden caer sobre una persona; afortunadamente, Disney se encargó  de convertir una historia dolorosa y trágica en un cuento de niños.

El feo Quasimodo, no salva a la gitana Esmeralda, la sigue hasta  las terribles entrañas de la muerte, pero antes la defiende y lucha  con todas sus fuerzas. Quasimodo, es un feo de cierta nobleza, una bestia  enorme de tiro que apenas tiene algo de humanidad; seducido por la belleza y nobleza de Esmeralda, se siente empujado a ayudarla.

Cierta fealdad en los hombres es aceptable. Por cierto los hombres de verdad deben ser algo rudos y feos; ser muy feo, nos condena a ser blanco de las burlas y al rechazo femenino, y, desde luego,  a una vida donde las oportunidades no abundan. Incluso entre los dioses griegos, Hefestos, el dios del fuego y la forja era considerado el dios más feo de la mitología griega, aunado a su fealdad, el defecto de la cojera provocado por la diosa Hera, que al verlo tan feo al nacer, lo tiró del Olimpo, dejándolo lisiado.

En cambio, una mujer con cierta fealdad, se convierte en una verdadera desgraciada, que debe  trabajar muy duro para salir adelante, si es muy fea y espanta, querrá desaparecer de la faz de la tierra.

Afortunadamente los feos tienen bastante consuelo en frases trilladas como estas: ¡Es feo, pero tiene  bonito carácter!  ¡Qué fea, pero tiene dinero! ¨¡Fea, pero inteligente!, ¡Es feo pero lindo!

Pero cuando los feos tienen dinero, la fealdad deja de existir, el dinero “mata carita” y, aunque sean feos, son feos con dinero y con suerte, el dinero en nuestra sociedad es invaluable y se encarga de blindar a los individuos que tienen la suerte de poseerlo


Los feos brutales, son feos  sin ninguna gracia en el carácter o en el alma; hay feos con cierta chispa, no provocan repulsión y generan a su derredor cierta aura que les permite cierta aceptación en la sociedad tan llena de prejuicios en la que vivimos y con patrones preestablecidos de lo que es la belleza, la fealdad, lo bueno y lo malo.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Los abismos y las fosas más profundas del mundo.











Nuestra madre Tierra, todavía  guarda misterios colosales, durante los miles y millones de años de existencia del hombre, este ha buscado descifrarlos. Los océanos son inconmensurables, los mares fueron las primeras barreras que impidieron conocer más allá de lo que sus ojos podían ver.


Pasarían mucho tiempo antes que los seres humanos encontraran las formas y los vehículos adecuados para surcar sobre los océanos, y mucho más tiempo para hacerlo bajo de ellos.

Aun así, pronto entendieron que en los grandes mares existían misterios profundos, extrañas bestias, animales de las  frías y oscuras profundidades, inimaginables en nuestro mundo de colores.

Existen fosas  abisales  donde la luz nunca ha llegado,  estos abismos donde la actividad volcánica se incrementa, son la cosa  más hostil en la Tierra, pero… a pesar de la oscuridad absoluta y la enorme presión que nos aplastaría como a un gusano bajo la bota,  existe vida a tan grandes profundidades, extraños peces y algas que han desarrollado  su propia forma de generar luz y absorber energía de sustancias que para cualquier animal sería veneno puro.

Una de los abismos marinos,  es la fosa de las Marianas, desde 1870 se intentó medir su profundidad, reconociéndose como el lugar más profundo de la corteza terrestre, se encuentra localizada  en el Pacífico noroccidental, al sureste de las Islas Marianas y se formó por un proceso de subducción, esto quiere decir que una placa litosférica se montó sobre otra.

La máxima  profundidad de esta fosa,  fue alcanzada por el batiscafo “Trieste”, tripulado por Jacques Piccard y el teniente de la marina Donald Walsh,  el 23 de enero de 1960.

Imagínense el valor de estos héroes, el temor de bajar a un mundo desconocido, nunca visitado, donde para muchos existían enormes bestias marinas como el kraken que podían destruir el pequeño aparato submarino como una nuez. Durante veinte minutos los dos hombres estuvieron en el lecho   profundo y oscuro   del abismo Challenger, contabilizando 10916 metros que más tarde fueron rectificados en 10911 metros. Muchos años más tarde, el 26 de marzo del año 2012, James Cameron, el famoso director de cine repitió la hazaña.

En esta inmensa sima se podría colocar el monte Everest con sus 8848 metros, holgadamente quedaría cubierto bajo las aguas profundas.

La fosa de las Marianas mide de longitud 2550 kilómetros  y tiene una anchura de    70 kilómetros, en su  lecho profundo la presión alcanza 110000  kilo pascales, y 11034 metros de profundidad.

Esta clase de fosas son misteriosas, algunos creen que son los verdaderos pasajes a otra dimensión, los científicos  conocen más del espacio, las galaxias y las estrellas que de las profundidades marinas y el tipo de criaturas abisales que las habitan. Fácilmente podría existir una civilización habitando las profundidades sin que nos diéramos cuenta, la cantidad de los mares supera a la de los continentes.

Existen más fosas marinas, como dato nombraremos  las más importantes y sus dimensiones:
La fosa tonga: es la segunda en importancia por su profundidad, mide 10881 metro, se encuentra en ubicada  en la convergencia de la placa del Pacífico, tiene gran actividad sísmica, generando grandes terremotos y dando lugares tsunamis.

La fosa de las Filipinas. Es la tercera fosa más profunda del mundo, con 10539  metros, se formó al chocar las placas continentales del Mar de la Plata y el Mar de Filipinas.

La fosa de Kuril-Kamchatka, tiene una profundidad de 10500 metros, situada  en las costas de Japón.

La fosa Kermadec con una profundidad de 10047 metros, se encuentra en Nueva Zelanda en la cuenca del Pacífico.

Como podemos ver, las posibilidades de estas profundas fosas son infinitas,  tienen misterio y magia, si las sirenas existen y habitan algún lugar, seguramente son las fosas abisales, siendo  prácticamente   inasequibles para los seres humanos.

Si  hay un lugar donde jamás encontrarán los barcos y aviones perdidos del triángulo de la bermudas es en una fosa abisal, inexpugnable  para quienes han intentado encontrarlos.



miércoles, 24 de septiembre de 2014

EL Ebola










El ebola se ha presentado como una enfermedad  terrible, azote de nuestros tiempos modernos, contra el ebola no hay  vacunas ni tratamientos que puedan prevenirla o curarla. A  pesar de los avances médicos y de las maravillas de las computadoras, todavía existen enfermedades epidémicas que causan miedo y muerte como en la edad media.

El ebola es la peste moderna que ha venido a recordarnos lo frágil de la constitución humana y que en ocasiones debemos encomendarnos a Dios y pedirle ayuda contra una mal que amenaza con desbordarse por el mundo.
En la edad antigua las pestes eran contenidas por las mismas fronteras geográficas, el mundo era tan grande que   el trasladarse a otros lugares y continentes resultaba prácticamente  imposible. Un enfermo de peste no llegaba muy lejos, los tiempos de traslado no se lo permitían, el barco se convertía en su tumba, junto con la de los demás pasajeros.

Ahora, una persona infectada, en cosa de horas atraviesa los océanos y llega a su destino antes de presentar síntomas de la enfermedad, dejando a su paso una estela de contagiados, en este caso la misma  tecnología es enemiga del hombre y ayuda a trasladar el contagio por todo el mundo.
En estos momentos, Un brote «sin precedentes» se extiende por Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria. Se han registrado al menos 2.600 muertes y 5.335 casos, la tasa de mortalidad de los contagiados es del 90%, las autoridades mundiales de salud temen que la epidemia se extienda a otras partes del mundo.

El virus del Ébola causa fiebre hemorrágica viral, afectando múltiples sistemas de los órganos del cuerpo humano. Los primeros síntomas son fiebre y debilidad, nauseas, dolor de cabeza,  muscular y de garganta, poco después llega el vómito, diarrea, se afectan los riñones y el hígado, sangrado interno y externo. Los fluidos de los enfermos  son altamente contagiosos, afectando a seres humanos como mamíferos. El origen de esta enfermedad proviene de murciélagos y chimpancés de África. Esta enfermedad surgida en el 2013 está fuera de control según lo dicho por médicos sin fronteras y su propagación se está acelerando.

Imagínense un brote de  en  américa del sur, donde hay condiciones  de pobreza  y alta marginación, miles de migrantes rumbo a Estados Unidos. Recemos por que el brote  pueda ser contenido antes de que se den caso en otros países.


martes, 23 de septiembre de 2014

LOS HOMBRES MÁS FUERTES DEL MUNDO










 La Biblia no dice que el hombre más fuerte jamás nacido fue Sansón, capaz de matar mil filisteos con una quijada de burro y derribar los pilares romanos,  pero a pesar de todo lo dicho anteriormente, este fortachón fue vencido por una damisela llamada Dalila. Su poderosa fuerza radicaba en la larga cabellera,  Dalila lo rapa y los filisteos lo ciegan  y esclavizan como escarmiento.

Los filisteos cometieron el error de no raparlo mes con mes y a Sansón le volvió a crecer la cabellera, encadenado en dos pilares romanos  los derribó aplastando a sus enemigos y muriendo con ellos.

Los hombres y las mujeres admiran la fuerza mucho más que cualquier talento, un hombre de gran fuerza física  es atractivo a los ojos de cualquiera. Por eso historias y leyendas de hombres poderosos se encuentran en cualquier civilización.

La mitología Griega refiere a Hércules como el hombre de mayor  fuerza jamás nacido, de acuerdo a la mitología Griega Hércules era inmensamente fuerte; recién nacido dos serpientes lo atacan, pero él las mata con sus propias manos. Es el matador de monstruos por excelencia. Entre sus hazañas se cuenta la de matar al león de Nemea, a la hidra de Lerma, captura al jabalí de Erimanto, matar a los pájaros de Entífalo, capturar al toro de Creta y al Cerbero  entre otras hazañas. Pero igualmente este famoso fortachón es matado por otra mujer, su propia mujer de nombre Deyanira,  envenenándolo con sangre de centauro contaminado con veneno de la hidra  de Lerma. Hércules era tan preferido por los dioses que estos deciden hacerlo inmortal.

La historia moderna nos refiere  hombres con tanto poder que son capaces de destruir la Tierra. Superman,  el hombre de acero; héroe de los comic, un extraterrestre de grandes poderes, en un tiempo llegamos a considerar que no podía existir quien superara su fuerza.  Después llega Hulk, científico contaminado con radiación gama que lo transforma en un monstruo verde de fuerza inconmensurable que aumenta con su furia. En los últimos tiempos tenemos a Goku y sus amigos, este héroe entre comilla es capaz de sacar a la Tierra  de su eje de un escupitajo.

Por último tenemos a los terrenos, hombres mortales comunes y corrientes que nacen o se hacen muy fuertes a base de esteroides y mucho ejercicio.  Estas bolas de músculos son capaces de levantar más de media tonelada, no siempre los más fuertes son los de corpachón estético, a veces los hombres muy fuertes no son muy simétricos y cuentan con un cuello taurino  y voluminoso  pecho.




¿Existieron los gigantes?










 La existencia de los gigantes   ha colmado la imaginación de los hombres, la mitología, la religión,  las leyendas y la literatura dan clara muestras del interés por estos seres cuya talla rebasa la del común de los mortales. La biblia refiere gigantes como Goliat, vencido de certera pedrada por David. Los gigantes generalmente son los malos, los enemigos de Dios o de la humanidad y son capaces de devorar crudos a los seres humanos.
En la mitología encontramos  gigantes de tamaño descomunal como los titanes,  enormes seres capaces de escalar el cielo usando las  montañas como escaleras; los cíclopes, son otras de las criaturas  gigantescas, devoradoras de hombres; un solo ojo adornaba la frente de estos gigantes  primitivos, devoradores de hombres. Ulises usando su argucia ciega a Polifemo, un ciclope que se alimentaba devorando a sus  hombres, tras emborracharlo le pincha el ojo con una pica ardiendo logrando escapar del cautiverio.
El mundo de la fábula y la literatura está llena de gigantes famosos,  como es el caso de Jack y las habichuelas mágicas,  Gulliver también tuvo que vérselas con gigantes en uno de sus viajes; El gigante egoísta de Oscar Wilde y muchos más que observan comportamientos malvados y nombres feroces.
El gigante  es el ser malvado  al que debemos de temer, es la connotación que se le ha dado a través de la historia.
La vida misma y la propia naturaleza es la inspiración que desborda  en los seres míticos que hemos nombrado; si existieron enormes animales antediluvianos, cuyos fósiles se muestran abundantemente, es lógico suponer la existencia de hombres gigantescos que lograron construcciones de la misma índole descomunal como las pirámides de Egipto.
En la vida real existen los gigantes, también enormes seres humanos que sufren de gigantismo ante la excesiva producción de la hormona del crecimiento. Muchos de estos gigantes mueren prematuramente, víctimas de su gran tamaño o de tumores en la cabeza que afectan la hipófisis.
Existen gigantes bastante sanos, como es el caso de Manute Bol de Sudán, juega en la NBA y mide 2.31 metros.
Robert Pershing Wadlow, gigantesco inglés de talla descomunal, medía  2.72 metros.
Vikas Uppal. nacido en India Mide 2.51 metros.
Sultan Kosen, nacido en Turquía Mide 2,47 metros.
Felipe Birriel, nacido en Puerto Rico Mide 2.41  metros.
Bao Bishunn, nacido en Mongolia Mide 2.36 metros.
Shaquille O'Neal, nacido en Estados Unidos Mide 2,16 metros.
The Great Khali, nacido en India Mide 2.21 metros.
Como podemos ver, existen  gigantes que apenas se sostienen en pie y existen los gigantes que son verdaderos atletas, portentos de fuerza y energía.
La explicación que puede sonar como lógica, es la de que, los gigantes que enferman jóvenes y viven poco, deben su gigantismo a desordenes hormonales producto de enfermedades, su talla es superior, llegando a rebasar los 2.50 metros.
En cambio los gigantes atletas, de constitución sólida y de organismo sano, el incremento de su talla se deben  a la herencia, genética y raza.










EL HOMBRE MÁS PEQUEÑO DE MÉXICO










Las personas de baja estaturas, denominadas enanas por medir menos de 1,40 metros en los hombres y 1,30 metros en las mujeres, generalmente son discriminadas por una sociedad de estándares que determina  las medidas y el peso de las personas normales.

En siglos pasados servían de bufones en las cortes, en la actualidad no ha mejorado gran cosa  su estatus, trabajando en circos o en la lucha libre.

Una persona bajita en particular, un enanito que  llama al interés  y al cariño,  es el motivo de esta crónica por llamarla de alguna manera. Lo conocí a principios de los años ochenta en los  vagones del metro. Era un joven estudiante que viajaba en el transporte colectivo cuando escuché una vocecita lejana que me intrigó de sobremanera por su timbre agudo. Lo busqué a lo lejos, tratando de encontrar el origen de la voz; cuan, no fue mi sorpresa, cuando me percaté  que el de la voz se encontraba casi a mi lado, tres o cuatro metros, una presencia que me sorprendió, un individuo que a mi parecer era extraordinario.  Vestido de vaquero, botas y camisa manga larga; rasgaba una guitarra  y cantaba a todo pulmón. Pero… ¿dónde estaba lo extraordinario de esta escena cotidiana en los vagones? El hombrecito cantante,  a mi parecer no alcanzaba los 70 centímetros de altura. Un liliput, un pequeño hombre proporcionado en su escasa talla. Después supe que este extraordinario hombre se llamaba Margarito, Margarito esparza. Se ganaba la vida cantando en el metro, lo volví a ver en otras ocasiones,   vestido de vaquero o de charro con un sombrero que portaba dignamente. Tenía en su haber relativa fama, había llamado  la atención de la industria cinematográfica y logrado trabajar  y hacer cine con grandes comediantes  como Tin Tán,  Resortes y otros más; la crisis lo llevó a los andenes y vagones para ganarse la vida. En la actualidad don Margarito forma parte del elenco de Televisa  de fin de semana y gana suficiente  dinero para mantener a la familia, compuesta por una esposa y tres hijos de estatura normal. Margarito Esparza es el hombre más pequeño de México y creo que el enanito más proporcionado del mundo. Se dice que mantuvo una relación sentimental con Irma Serrano la Tigresa, y… eso, es mucho que decir.




Entradas populares