El asombroso Síndrome respiratorio agudo severo (SRAS)









Síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) (en inglés, Severe Acute Respiratory Syndrome, SARS), enfermedad respiratoria, también conocida como neumonía asiática o neumonía atípica, cuya aparición ha sido reportada recientemente en Asia, Norteamérica y Europa.
El primer caso reconocido se registró a finales de febrero de 2003 en la ciudad de Hanoi (Vietnam); sin embargo, en noviembre de 2002 se había identificado un brote en la provincia china de Guangdong, que posteriormente se relacionó con este síndrome. El paciente índice ingresó el 26 de febrero en un hospital de Hanoi con tos seca, fiebre alta, dolores musculares y dolor faríngeo; a pesar del tratamiento, falleció el 13 de marzo, después de haber sido trasladado a un hospital de aislamiento de Hong Kong.
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EPIDEMIOLOGÍA
Se cree que la causa del síndrome respiratorio agudo severo es un agente patógeno nuevo, perteneciente a la familia de los coronavirus, no detectado anteriormente en los seres humanos. Sin embargo, otros virus también están siendo investigados como causas potenciales.
La forma de contagio parece ser el contacto cercano entre las personas. La mayoría de los casos de SRAS han aparecido en personas que habían tenido contacto directo con pacientes infectados o con material contaminado con el virus. Investigaciones recientes han demostrado que el virus de SRAS puede sobrevivir durante horas fuera del cuerpo humano y hasta varios días en las heces.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó el 12 de marzo de 2003 una alerta mundial, como medida de precaución para evitar la propagación de los casos de SRAS. En este sentido, hasta que se conozca mejor la causa definitiva de los brotes, la OMS recomienda que se apliquen medidas de aislamiento a todo paciente que pudiese estar en relación con un brote de SRAS. Al mismo tiempo, se recomienda la inmediata notificación a la red nacional de vigilancia epidemiológica de todo caso sospechoso.
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SINTOMATOLOGÍA
El síndrome respiratorio agudo severo comienza, generalmente, como un cuadro febril, con temperaturas por encima de los 38 ºC, junto a una serie de síntomas inespecíficos: dolor de cabeza, malestar general y dolor osteomuscular generalizado, entre otros. Además, algunas personas manifiestan síntomas respiratorios leves, que después de unos días de evolución pueden desencadenar en episodios de tos seca y dificultad respiratoria importante.
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MEDIDAS PARA EL CONTROL DE LA INFECCIÓN
Los enfermos con SRAS pueden transmitir la enfermedad a personas con quienes tienen contacto cercano en el hogar y a los trabajadores sanitarios que les atienden. Todavía no se sabe durante cuánto tiempo antes o después de la aparición de los síntomas, el paciente puede transmitir la enfermedad a otras personas.
Tras un contacto con un paciente diagnosticado se deben seguir cuidadosamente las recomendaciones para la higiene de las manos (lavarse las manos o utilizar lociones a base de alcohol), sobre todo tras haber estado en contacto con fluidos del cuerpo (secreciones respiratorias, orina o heces). Deben usarse guantes desechables para cualquier contacto directo con los fluidos corporales de los enfermos.
Además, el paciente debe usar mascarilla quirúrgica para evitar la propagación de la infección a través de gotitas de secreciones respiratorias. Si el enfermo no puede utilizar la mascarilla, las personas que vivan con él deben utilizarla cuando estén en contacto cercano con el paciente.
Se debe evitar compartir utensilios para comer, toallas y ropa de cama entre el paciente y otras personas, aunque estos enseres pueden ser utilizados una vez hayan sido lavados. Se ha demostrado que las altas temperaturas y los desinfectantes como la lejía son capaces de destruir el virus.

sábado, 29 de enero de 2011

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