Detritívoro










Detritívoro
Detritívoro, animal heterotrófico que se alimenta de materia orgánica encontrada muerta. Los detritívoros que aprovechan la materia vegetal, como las hojas caídas, son los más comunes, pero también hay organismos especializados que se alimentan de restos animales.
Estos restos muertos son aprovechados también por otros organismos descomponedores (hongos y bacterias), y por lombrices e insectos que los utilizan como hábitat.
Los animales que se alimentan de cadáveres de animales abandonados por los predadores o muertos por enfermedad u otras causas, como las hienas y los buitres, se denominan carroñeros.
Los detritívoros son muy importantes en las comunidades del suelo y acuáticas, ya que reciclan los nutrientes y reincorporan la materia muerta y los desechos orgánicos a las redes alimentarias. En muchas comunidades de agua dulce, los principales detritívoros son animales invertebrados que se pueden diferenciar en desmenuzadores y colectores. En los tramos altos de los ríos predominan los desmenuzadores, aumentando la importancia relativa de los colectores según se desciende por el río hacia la desembocadura.

domingo, 17 de junio de 2012

Ctenóforos










Ctenóforos
Ctenóforo
El ctenóforo de cuerpo transparente de la fotografía mueve hacia adelante y hacia atrás sus ocho hileras de placas, dispuestas longitudinalmente en torno al cuerpo, para desplazarse a través del agua. La mayoría de las especies tienen dos largos tentáculos a ambos lados de un cuerpo transparente, que emplean para capturar a sus presas.
Ctenóforos, filo de animales invertebrados, parecidos a las medusas y conocidos comúnmente como nueces de mar, compuesto por alrededor de 50 especies marinas de amplia distribución, aunque prefieren las aguas cálidas. En general, los cuerpos de los ctenóforos son ovalados, con un orificio oral que comunica con la cavidad corporal.
Los ctenóforos tienen ocho hileras de placas similares a un peine, llamadas paletas natatorias, dispuestas longitudinalmente en torno al cuerpo. Las placas están compuestas por láminas transversales de largos cilios fusionados llamados peines. El movimiento ondulante de los cilios de
las paletas permite al animal desplazarse a través del agua. La mayoría de las especies tienen dos largos tentáculos, que pueden alcanzar hasta 15 cm de longitud, situados a ambos lados del cuerpo transparente. Los tentáculos segregan una sustancia pegajosa en la que quedan adheridas las presas. Poseen un tubo digestivo formado por una boca, una faringe, un estómago y una serie de canales. En el extremo opuesto a la boca hay un órgano sensorial, denominado estatocisto, sujeto por penachos de cilios. Son hermafroditas y las gónadas se localizan en las paredes de los canales digestivos. Los huevos fecundados se liberan en el agua.
La mayoría de los ctenóforos mide entre 7,5 y 10 cm. Una especie, llamada cinturón de Venus, tiene el cuerpo en forma de cinta de alrededor de 1,5 m de longitud, con la boca situada en un borde en el centro de la misma. Muchas especies son capaces de emitir luz por la noche (bioluminiscencia).
Clasificación científica: los ctenóforos componen el filo Ctenóforos (Ctenophora), compuesto por dos clases: Tentaculados (con tentáculos) y Desnudos (sin tentáculos). El nombre científico del cinturón de Venus es Cestum veneris.

Conodonto










Conodonto

Conodontos
Los conodontos son fósiles de animales que vivieron hace entre 570 millones de años y 208 millones de años. Están formados por fosfato de calcio y son los restos de las partes duras de antiguos animales marinos, tales como caparazones o dientes. Son excelentes fósiles guía que permiten identificar el estrato rocoso en el que se encuentran.
Conodonto, microfósil (fósil diminuto) con la forma de un diente que suele encontrarse en rocas calizas marinas fechadas entre el cámbrico y el triásico, desde hace 570 millones de años hasta hace 208 millones de años. Los conodontos son unos microfósiles resistentes compuestos de un mineral de fosfato de calcio llamado apatito. Evolucionaron con rapidez a lo largo del tiempo y con sus más de mil formas diferentes conocidas, han resultado muy útiles a los geólogos para correlacionar los estratos rocosos de todo el mundo. Como su nombre indica, muchos conodontos tenían forma de cono, pero otros tenían forma de barra o de hoja. Eran muy pequeños. Los conodontos más grandes que se han encontrado medían sólo unos 6 mm de longitud.
Los fósiles de conodontos son los restos de las partes duras de los animales, tales como caparazones o dientes, que evolucionaron en los mares primitivos. Los indicios de sus partes blandas se han descubierto en época reciente. Parece que se trataba de unos invertebrados de pequeño tamaño parecidos a los gusanos, pero no se sabe si estaban relacionados con algún tipo de organismo vivo actual.

Ánade real










Ánade real
Ánade real
El ánade real es común en buena parte del hemisferio norte y es una importante ave de caza.

Ánade real, nombre común de una de las especies más extendidas de pato salvaje, de la que descienden la mayoría de los patos domésticos. El ánade real, que vive en todo el hemisferio norte, mide unos 60 cm de largo. El macho adulto es de color castaño grisáceo por el dorso, tiene el pecho de color castaño y el abdomen blanco; la cabeza y el cuello son de color negro verdusco, y le rodea el cuello un anillo blanco. Las plumas del dorso de la hembra son de color castaño oscuro, ribeteadas en tostado, y en la parte inferior del cuerpo son de color tostado, moteado de castaño oscuro. Los dos sexos tienen las patas de color anaranjado. El ave come invertebrados y plantas, y su presencia en estado salvaje es beneficiosa para los humanos en algunas áreas, ya que destruye larvas de mosquito. El ánade real construye su nido, revestido de plumón, cerca de estanques o en praderas. La hembra es quien se ocupa en exclusiva de criar entre ocho y diez polluelos.
Clasificación científica: el ánade real pertenece a la familia Anátidos, orden Anseriformes. Su nombre científico es Anas platyrhynchos. 

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