La asombrosa y maravillosa belleza de la Flor


Lirio
El capullo floral, estimulado sobre todo por el acortamiento de los periodos de oscuridad en primavera, se abre y despliega pétalos de colores vivos que atraen a los insectos buscadores de néctar. Una vez polinizada la flor, los pétalos se marchitan y caen.




Pensamiento
Los pensamientos son muy apreciados para su cultivo en parques y jardines por el colorido que aportan sus flores.

Flor, órgano reproductor de ciertas plantas (véase Angiospermas) que produce los frutos, que a su vez encierran las semillas (véase Vegetal). No todas las plantas que forman semillas tienen flores; las coníferas, por ejemplo, forman las semillas en las escamas de unas estructuras llamadas conos o piñas.
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PARTES DE LA FLOR
Principales tipos de corola
La corola constituye el verticilo interno del perianto de la flor y está formada por varios pétalos que suelen presentar colores brillantes. Cada uno de los distintos tipos de corolas que aparecen en la ilustración se relaciona con alguna de las plantas más comunes que lo desarrollan.

La flor es siempre una rama terminal que consiste en un tallo modificado: el eje floral o receptáculo. El eje floral lleva entre uno y cuatro tipos de apéndices especializados u hojas modificadas, por lo general dispuestos en verticilos en las flores más evolucionadas y en espiral en las más primitivas. En una flor típica, el verticilo externo o cáliz está formado por varios sépalos que protegen el capullo floral antes de que se abra. El siguiente verticilo del receptáculo floral es la corola, compuesta de varios pétalos; en muchos casos, lleva glándulas productoras de néctar para atraer a los polinizadores (véase Néctar; Polinización). El siguiente verticilo, el androceo, agrupa varios estambres, que producen en las anteras el polen necesario para la reproducción; puede haber dos verticilos de estambres. El verticilo más interior es el gineceo, formado por varios carpelos, en muchos casos soldados en un pistilo. Cada carpelo contiene al menos una placenta en la cual se insertan los óvulos o semillas inmaduras. Cáliz y corola forman en conjunto el perianto.


Polinización y fecundación
Las flores contienen las estructuras necesarias para la reproducción sexual. La parte masculina es el estambre, formado por el filamento y la antera. La parte femenina, el carpelo, incluye el estigma, que recoge el polen; el ovario que contiene el óvulo; y el estilo, un tubo que conecta el estigma con el ovario (A). El polen es producido en la antera (B) y cuando está maduro es liberado (C). Cada grano de polen contiene dos gametos masculinos. Cuando tiene lugar la autopolinización el polen llega al estigma de la misma flor, pero en las plantas con polinización cruzada (la mayoría) el polen es transportado por el aire, el agua, los insectos o pequeños animales hasta una flor distinta. Si el polen alcanza el estigma de una flor de la misma especie, se forma un tubo polínico que crece hacia abajo por el estilo y transporta los gametos masculinos hasta el óvulo (D). Dentro del saco embrionario del óvulo, un gameto masculino fecunda la ovocélula y forma un cigoto que da lugar al embrión. El segundo gameto masculino se une a dos células del saco embrionario llamadas núcleos polares para formar el endospermo nutritivo que rodea el embrión de la semilla (E).

Las plantas con flores se dividen en dos grandes clases: dicotiledóneas y monocotiledóneas. En las primeras, las piezas florales suelen presentarse en múltiplos de cuatro o cinco; en las segundas, los números más comunes son los múltiplos de tres.
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TIPOS DE FLORES
Black-Eyed Susan
Esta especie crece silvestre en zonas secas de Estados Unidos y además se cultiva por sus flores de vivos colores. Tiene hojas rígidas vellosas y tallos tenaces. Las flores son compuestas, y tanto el disco central como los pétalos están formados por flores diminutas.

Casi todas las especies de angiospermas llevan flores que se apartan de la norma que acaba de describirse. Las flores con sépalos, pétalos, estambres y carpelos se llaman completas, e incompletas las que carecen de alguno de estos verticilos. Algunas flores pueden presentar 2 o más verticilos de sépalos o de pétalos. Cuando falta el perianto se dice que la flor es aclamídea o desnuda, como la de los sauces y chopos. Las flores son unisexuales cuando les falta el androceo o el gineceo; si sólo lleva pistilos, se dice que la flor es pistilada o femenina, y estaminada o masculina cuando sólo lleva estambres. Cuando las flores masculinas o femeninas se presentan agrupadas todas en un mismo pie de planta, se dice que la especie de que se trate es monoica, y dioica cuando cada pie de planta lleva flores de un solo sexo. Las flores típicas son bisexuales o hermafroditas (con androceo y gineceo situados en la misma flor).


Tipos de inflorescencias
Los tipos de inflorescencias (agrupamiento de flores) se identifican por la disposición de las flores en el tallo.

En muchas flores, los sépalos y los pétalos son de tamaño uniforme y adoptan una disposición estrellada o con simetría radial. En cambio, las flores con simetría bilateral tienen pétalos de formas y tamaños diferentes. Así, los cinco pétalos de la flor del guisante (chícharo), por ejemplo, comprenden: uno grande y vistoso llamado estandarte, dos pequeños, semejantes a alas dispuestos a los lados de la flor, y, entre ellos, una quilla, estructura de dos pétalos que encierra pistilos y estambres, soldados a lo largo de los bordes.
La posición relativa de las piezas florales es variable. En una flor hipógina, los sépalos forman el verticilo inferior, seguido, en orden ascendente, por pétalos, estambres y pistilos. En una flor perígina, el cáliz envuelve al gineceo, y las demás piezas florales se insertan en el borde de aquél. En algunos casos, el cáliz es el resultado de la fusión de las porciones basales de otras piezas de la flor, mientras que en otros consiste en la prolongación hacia arriba del receptáculo. En una flor epígina, la corola está soldada al gineceo y las demás piezas florales se encuentran en la parte superior del ovario; de este tipo es la flor del manzano. En algunos casos, el cáliz floral soldado al ovario es resultado de la fusión de las piezas de la flor; en otros, procede del desarrollo ascendente del receptáculo soldado al ovario.
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EVOLUCIÓN DE LAS FLORES


Margaritas
La margarita es una vivaz cobertora de crecimiento lento de unos 15 cm de altura. La flor es compuesta, y está formada por numerosas flores diminutas; las del botón amarillo central se llaman flósculos, y lígulas las que forman los falsos pétalos; éstas tienen en realidad cinco pétalos soldados cada una.

Las flores constituidas por numerosas piezas dispuestas en espiral e insertas de forma independiente en el eje floral son las más antiguas en la historia evolutiva de las angiospermas. Las que presentan variaciones sobre este plan son más evolucionadas. Así, la organización en verticilos, la reducción y fusión de piezas, la pérdida de partes y la simetría bilateral revelan cambios, y las flores que presentan una o varias de estas características son más evolucionadas. Si presenta una sola, se considera que la flor ha evolucionado sólo en ese aspecto. Las Ranunculáceas y Magnoliáceas se cuentan entre las plantas más antiguas de la Tierra en términos de semejanza con antepasados fósiles; en cambio, las Escrofulariáceas, las Labiadas, las Compuestas y las Orquidáceas están entre las más avanzadas, es decir, las que han evolucionado más tarde.


Botón de oro
Aunque los ranúnculos, como el botón de oro, Ranunculus acris, ilustrado aquí, abundan en los prados, las vacas los evitan. La luminosa flor doble irrita la mucosa digestiva. En cambio, los ranúnculos secos pueden incorporarse al heno sin peligro. Por su semejanza con antepasados fósiles, se cree que los ranúnculos están entre las plantas vivientes más antiguas.

Las flores compuestas constituyen un caso especial. La flor de las Compuestas (una margarita, por ejemplo) no es una flor, sino un conjunto de muchas flores llamado capítulo o cabezuela. Los pétalos de la margarita no son pétalos individuales, sino el resultado de la fusión de cinco pétalos, y forman parte de una pequeña flor completa, con simetría bilateral, dispuesta en el borde del capítulo y cuya corola se llama lígula. El centro de la margarita está formado por flores completas y perfectas con simetría radial, llamadas flósculos, cada una de las cuales tiene cinco pétalos soldados que forman un tubo. Véase también Inflorescencia.
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EL COLOR DE LAS FLORES


Cantueso
Esta planta aromática, propia de las regiones mediterráneras, se ha utilizado en medicina popular, por sus propiedades antisépticas y antiespasmódicas; se vendía la víspera y el día de San Juan, por lo que también se la conoce con el nombre de hierba de San Juan. También recibe el nombre de tomillo borriquero. Cuando florece en primavera, el contraste que se produce entre el color de sus flores con el verde de sus hojas es de gran belleza.

Las flores deben su color a dos tipos de pigmentos: pigmentos liposolubles contenidos en los cromoplastos y pigmentos hidrosolubles contenidos en las vacuolas de las células epidérmicas de los pétalos. Casi todos los tonos azules y púrpuras se deben a pigmentos vacuolares llamados antocianinas. Éstos cambian de color en función del grado de acidez o alcalinidad y del tipo exacto de antocianina: si la solución vacuolar es básica, el color es azul; si es neutra, vira al púrpura o al violeta; y si es ácida, se convierte en rojo. Los rojos pueden deberse también a la presencia de pigmentos cromoplásticos. Los amarillos los dan casi siempre las flavonas, como en la prímula. El color blanco de los pétalos se debe a la presencia de diminutas bolsas de aire entre las células que los forman.
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FRAGANCIAS FLORALES
Jazmín en flor
El jazmín se cultiva en todas las zonas tropicales por sus flores atractivas y fragantes. Prefiere pleno sol y suelo fértil y bien drenado.

La fragancia de las flores tiene su origen en la formación de pequeñas cantidades de aceites volátiles por alteración de los aceites esenciales contenidos en los pétalos. Los perfumes naturales se elaboran con flores como el jacinto, el heliotropo, la mimosa, el jazmín, la flor de azahar, la rosa y la violeta. Las fragancias atraen a los polinizadores. Algunas flores exhalan olores pútridos, también para atraer a polinizadores, en este caso moscas de la carne u otros insectos próximos a ellas; estas flores huelen como la carne en putrefacción y no están agrupadas dentro de una familia o un orden especiales dentro de las plantas con flor.


lunes, 22 de noviembre de 2010

Las asombrosas y aromáticas especias


Menta piperita
La menta piperita es una hierba vivaz de unos 45 cm de longitud que crece en suelos bien drenados. Se cultiva como ornamental y por sus hojas aromáticas, pero se convierte fácilmente en invasiva.

Especias, aromatizantes de origen vegetal. El término especia suele aplicarse a las partes duras, como semillas y cortezas, de las plantas aromáticas nativas de las regiones tropicales de Asia y en las Molucas, en Indonesia, llamadas también islas de las Especias. También reciben el nombre de especias numerosas hierbas, que son en realidad las hojas fragantes de plantas herbáceas, muchas de ellas nativas de regiones templadas. Con pocas excepciones, las especias y hierbas aromáticas utilizadas en la actualidad se usaban ya en épocas muy remotas. El comercio de especias con Oriente surgió mucho antes de la era cristiana. Se cree que su descubrimiento es anterior a las civilizaciones más antiguas; los antepasados del hombre debieron sentirse atraídos por los aromas producidos por los que ahora se llaman aceites esenciales, que se encuentran en distintas partes de las plantas. Es interesante señalar que estos mismos aceites que atraían el olfato humano habían evolucionado en la naturaleza como toxinas repelentes de los animales; las hojas de la menta y la corteza del canelo (canela), por ejemplo, surgieron y evolucionaron como protección frente a ungulados herbívoros e insectos barrenadores de la corteza.

Jengibre
La raíz de Zingiber officinale, la primera especia oriental utilizada en todo el mundo, se cultiva desde hace más de 3.000 años. Se vende fresca, seca, en conserva, molida, encurtida y cristalizada. El sabor picante e incisivo es un elemento vital del curry y también aromatiza algunos pasteles. La esencia se usa para aromatizar cerveza y otras bebidas alcohólicas. Alivia el mareo y, en Extremo Oriente, se utiliza como digestivo.

Además de usarse como medio para conservar y mejorar el sabor de los alimentos, las hierbas y especias han sido importantes instrumentos de la medicina y, a veces, de la magia. Antes de la generalización de los medicamentos elaborados de forma industrial, solían prescribirse remedios compuestos por hierbas, muchos de ellos eficaces, que han sido redescubiertos y utilizados en nuestros días.
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EL COMERCIO DE ESPECIAS

Pimentero
La pimienta negra, originaria de la India y considerada durante mucho tiempo la especia más importante del mundo, se utiliza en la cocina desde hace más de 3.000 años. Se obtiene a partir del fruto inmaduro desecado del pimentero.

Lo que mejor refleja el enorme valor atribuido a las especias es el auge económico de que disfrutó el Oriente Próximo ya antes del año 2000 a.C., estimulado por el lucrativo comercio de canela, sen y pimienta. Durante muchos siglos, los comerciantes árabes controlaron las rutas comerciales terrestres con la India, pero cuando se abrieron las rutas marítimas, la ciudad egipcia de Alejandría, en poder de Roma, se transformó en emporio comercial. Entre los siglos XIII y XV, Venecia monopolizó el comercio de especias con Oriente Próximo; pero esta república exigía precios tan elevados que Portugal y España empezaron a mirar hacia el Este y a buscar alguna ruta hacia las islas de las Especias rodeando el cabo de Buena Esperanza; poco tiempo después, con los viajes de Cristóbal Colón, dirigieron su atención hacia Occidente. Aunque muchos de los primeros exploradores partían en busca de oro, era del comercio de especias de donde obtenían el apoyo financiero necesario para sus expediciones.
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PRODUCCIÓN MODERNA

Vainilla
La vainilla natural se extrae del fruto de la vainilla, que tiene forma de vaina. La elaboración de la especia es una operación muy laboriosa.

En la actualidad, casi todas las hierbas y especias son fáciles de adquirir, no sólo por los adelantos del comercio y el transporte, sino también porque muchas de las especias orientales que antes se consideraban raras se han naturalizado en otras partes del mundo. Así, el deseado clavo de Tidore que Juan Sebastián Elcano llevó a España en el único barco superviviente de la expedición iniciada por Fernando de Magallanes, se cultiva ahora en las islas de Zanzíbar y Madagascar. El jengibre, que antes se encontraba sólo en China, se planta también en Jamaica y Nigeria. La nuez moscada, nativa de las Molucas, crece en la actualidad en la isla de Granada. Y la guindilla (véase Pimiento), una de las pocas especias halladas en el Nuevo Mundo, se cultiva actualmente en Kenia y Pakistán.

Clavo
Utilizadas en la antigüedad por los cortesanos chinos para aromatizarse el aliento cuando debían tratar con el emperador, las bayas secas y sin abrir se emplean hoy en la cocina. Su acusado sabor amargo aromatiza y realza productos dulces, como la naranja o el jamón cocido. El aceite de clavo es antiséptico y, frotado en las encías, alivia el dolor de muelas.

Muchas hierbas aromáticas, como el orégano y el tomillo, se envían en balas (pacas o fardos) a Londres y Nueva York, los dos principales centros de comercio de especias, para su transformación y distribución. Entre las escasas especias que siguen sin estar al alcance de todo el mundo cabe citar el azafrán, la más cara de todas, y la vainilla, cuya elaboración exige mucho trabajo manual. El azafrán, usado para dar color y sabor a ciertos platos de la cocina mediterránea y oriental, son los estigmas cortados a mano de especies de cólquico cultivadas en España, Italia y Oriente Próximo. La vainilla se extrae de una orquidácea que debe polinizarse de forma manual; además, hay que someter las vainas a un curado especial para que las semillas produzcan el aroma característico de la especia. Ahora se obtiene una vainilla sintética mucho más barata por hidrólisis de la madera.
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TIPOS DE HIERBAS Y ESPECIAS
Albahaca
Las hojas de albahaca, Ocimum basilicum, se usan como aromatizante culinario en muchas culturas. Se cultiva fácilmente en interiores y al aire libre, y las hojas conservan el aroma cuando se secan.

La gran variedad de aromas que desprenden las hierbas y especias se producen en casi todas las partes de las plantas, desde las hojas hasta las raíces. Tienen hojas fragantes la albahaca, el romero, la salvia, la ajedrea, el estragón y el tomillo, todas ellas plantas anuales o vivaces de pequeño tamaño. El laurel, de porte arbustivo o arbóreo, se utiliza para aromatizar guisos de carne, salsas y vinagres.

Salvia
La salvia es una labiada, como la menta, que forma flores tubulares de color vivo y que se cultiva bastante como ornamental. Las hojas aromáticas y las esencias que se extraen de ellas se utilizan para sazonar carnes, aves y salsas, y se consumen en infusión.

Entre las numerosas especias obtenidas a partir del fruto maduro o de las semillas se encuentran el anís, las semillas de alcaravea, las guindillas (chile, ají), las semillas de cilantro o culantro, el eneldo y el hinojo, las bayas del enebro, las semillas de mostaza, la nuez moscada, la pimienta y las semillas de amapola y sésamo o ajonjolí. Los granos de anís, cuyo aroma recuerda al regaliz, son las semillas de Pimpinella anisum, una especie de la familia de las Umbelíferas; se usan enteros para aromatizar productos horneados y en forma de aceite esencial en dulces y en los licores absenta y anís. Las bayas del enebro, con las cuales se aromatiza la ginebra, son el fruto de un arbusto de porte bajo de hoja perenne: Juniperus communis. Las semillas de mostaza más fuertes se obtienen de la mostaza negra, Brassica nigra; es posible que ésta sea la planta de gran tamaño citada en la Biblia, que ahora crece en Israel hasta alcanzar casi 4 m de altura. Estas semillas liberan su sabor picante cuando se mojan; el aroma se conserva en preparaciones basadas en zumo de limón, vinagre o vino. La nuez moscada es la semilla de un fruto parecido al albaricoque producido por el árbol tropical de hoja perenne Myristica fragans. Con la vaina o arilo rojo que envuelve la semilla se prepara el macis, especia utilizada para aromatizar encurtidos y salsas. Las semillas de sésamo o ajonjolí ya se molían para obtener harina en el antiguo Egipto y se utilizaban en China hace 5.000 años. Estas semillas de superficie perlada y sabor a nuez, muy empleadas en la cocina de Oriente Próximo, las produce la planta anual Sesamum indicum y deben recolectarse a mano, porque la vaina que las envuelve las dispersa cuando se seca.

Cilantro
La planta del cilantro, que pertenece a la misma familia que la zanahoria, el anís, el perejil y el eneldo, se cultiva sobre todo por sus hojas y semillas aromáticas. Con las hojas se elabora el cilantro, ingrediente común en la cocina de Asia y América. Con el aceite de las semillas se elaboran licores.

De la raíz derivan el ajo, que en algunos lugares se considera una especia, y el jengibre. El ajo, Allium sativum, es un bulbo formado por numerosos dientes; procede de Asia central y, desde el punto de vista botánico, está emparentado con la cebolla; es una de las especias utilizadas desde tiempos más antiguos. El jengibre es el rizoma carnoso y aromático de la especie perenne Zingiber officinale. Los rizomas se venden frescos en el comercio, como raíz de jengibre, o secos y pulverizados, como jengibre en polvo. Con el aceite esencial se aromatizan bebidas y salsas.


Las terribles Enfermedades de las plantas


Enfermedades de las plantas, alteraciones del crecimiento y desarrollo propios de los vegetales causadas por microorganismos, nematodos, virus, plantas con flor parásitas o condiciones ambientales adversas. El número de enfermedades de las plantas imputables a estas causas se estima en más de 25.000, las pérdidas anuales para la agricultura son enormes. Los daños ocasionados en las plantas por la acción de insectos, ácaros y otros animales (salvo los nematodos) no se consideran enfermedades.
ENFERMEDADES BACTERIANAS
Agalla de roble
Las agallas son unas formaciones que producen las plantas como respuesta a los ataques de insectos o bacterias. La agalla se forma cuando los compuestos segregados por el parásito estimulan el crecimiento rápido de los tejidos vegetales, que encierran el punto infectado o invadido. La forma depende del tipo de parásito y, aunque pueden aparecer en cualquier órgano de la planta, son más comunes en las zonas de crecimiento activo.

Estas enfermedades presentan síntomas como podredumbre, moteado o marchitamiento de hojas y tallos, cancro, tizón de hojas y ramas y formación de agallas. El añublo (fuego) del manzano y el peral es interesante desde el punto de vista histórico, pues fue el primer caso de enfermedad vegetal en que se demostró que el agente que la causaba era una bacteria; los árboles infectados presentan flores, hojas y ramillas ennegrecidas, y la enfermedad puede afectar a la planta entera, que sufre graves daños o muere. El cancro de los cítricos, una enfermedad de origen asiático que afecta al naranjo y otras especies afines, se caracteriza por la aparición en frutos, hojas y ramas de formaciones suberosas. La roña de la patata, la gomosis del tomate, el moteado angular del algodón y el ennegrecimiento de crucíferas son otras enfermedades bacterianas muy comunes de las plantas. La corona de agallas o cáncer de las plantas que afecta a numerosas plantas leñosas y algunas herbáceas, es un ejemplo llamativo de enfermedad bacteriana.
HONGOS DESTRUCTIVOS
Mildiu pulverulento
Los mildiu son hongos parásitos de plantas. El mildiu pulverulento, como el que se muestra en la fotografía, a menudo ataca a las hojas de las plantas provocando su emblanquecimiento.

Casi todas las enfermedades vegetales se deben a la acción de los hongos. Se han observado y descrito enfermedades fúngicas desde la antigüedad. En la Biblia se habla de tizones y mildius en los cultivos de cereales y vides de los antiguos hebreos. Las enfermedades fúngicas han provocado varias catástrofes importantes en diversas partes del mundo; destacan entre ellas la roya de la patata, que invadió Europa a partir de 1845, con consecuencias especialmente devastadoras para Irlanda. El mildiu de la uva, originario de América, se estableció en Francia y casi devastó la industria del vino. Hemileia vastatrix, un hongo parásito de las raíces, destruyó las plantaciones de café; de Sri Lanka y otros países asiáticos. En Estados Unidos, el castaño, árbol importante como productor de madera, castañas y taninos, fue eliminado por un hongo de origen oriental. Solo en América del Norte hay más de 1.400 especies de hongos de la roya y varios centenares que provocan tizón. Igualmente numerosos son los hongos de otros grupos que causan un amplio espectro de enfermedades caracterizadas por manchas foliares, lesiones ulcerosas, royas, mildius, cancros, podredumbre y manchas en la madera, podredumbre de la raíz, marchitamientos, hernias de las raíces y varios otros síntomas.
INFECCIONES VÍRICAS
Virus del melocotonero
Este ejemplar del árbol del melocotón o durazno está atacado por una de las numerosas enfermedades víricas infecciosas transmitidas por insectos. El virus es muy difícil de erradicar, y el mejor método de lucha es controlar al insecto portador.

Los virus provocan una gama de reacciones en la planta hospedante tan amplia como las generadas por las bacterias y los hongos. El número de enfermedades vegetales atribuidas a los virus ha aumentado mucho en los últimos años. Son síntomas característicos de infección vírica las manchas en forma de mosaico, el color amarillo del follaje, la decoloración de las nerviaciones, las manchas circulares, el enanismo y la muerte prematura, las malformaciones y la hipertrofia. Ciertas condiciones enmascaran estos síntomas. Algunas enfermedades víricas, como la amarillez del melocotonero, el mosaico del tabaco, el enroscamiento de la patata (papa) y el rizado de la remolacha (betabel), se han estudiado mucho, ya que provocan graves pérdidas económicas. Todas las plantas de interés económico sufren una o varias de estas enfermedades muy peligrosas. Las enfermedades víricas son infecciosas y se transmiten sobre todo a través de los insectos; controlar estos insectos es la mejor forma de reducir la incidencia de la enfermedad. Las infecciones víricas pueden asimismo transmitirse durante operaciones de injerto, por contaminación del suelo y, alguna vez, por medio de semillas o de plantas con flor parásitas. En efecto, entre las plantas con flor o vegetales superiores hay algunos parásitos verdaderos que provocan lesiones o la muerte a sus huéspedes. Los muérdagos, los cabellos de monte y parásitos de la raíz, como los géneros Striga y Orobanche (jopo), son los ejemplos más comunes de este tipo de plantas parásitas.
NEMATODOS
Los nematodos o gusanos cilíndricos son origen de importantes enfermedades de las plantas. Durante muchos años, la atención se ha centrado en los nematodos de las raíces, del género Meloidogyne, que provocan la formación de nudos o agallas carnosas en las raíces. Investigaciones más recientes se han interesado por otras especies, como algunos nematodos, que viven en las hojas, los tallos, los bulbos y las raíces de narcisos, valerianas y muchas otras plantas y los nematodos de hojas que crecen en herbáceas como la begonia y el crisantemo. El nematodo dorado de la patata y otras plantas afines y el nematodo de la soja (soya) suscitan cada día mayor preocupación.
ENEMIGOS AMBIENTALES
Las enfermedades no parasitarias imputables a condiciones ambientales adversas son numerosas y algunas de gran importancia económica. Son causas destacadas de estos trastornos las temperaturas altas o bajas en exceso, las alteraciones de la humedad del suelo, la contaminación atmosférica, los rayos y las perturbaciones nutricionales. Las bajas temperaturas, por ejemplo, causan lesiones durante el invierno a frutales y patatas, mientras que las temperaturas excesivas están en el origen de defectos como el corazón aguado de la manzana o el cancro por calor del lino. El aporte excesivo o irregular de agua es causa de daños como la podredumbre apical del tomate. Entre los contaminantes de la atmósfera que causan enfermedades están los gases de los motores y los vapores de fundición; éstos en particular son responsables de la destrucción de grandes extensiones de cultivos y bosques. Los rayos suelen resultar perniciosos para las plantaciones de algodón, plátanos, caña de azúcar, patatas y muchas otras. El exceso de acidez del suelo afecta de forma negativa a muchas especies, mientras que la alcalinidad excesiva puede ser mortal. El exceso de nitrógeno o de cualquier otra sustancia necesaria para el desarrollo normal puede causar anomalías en el desarrollo de la planta. También las deficiencias minerales provocan enfermedades, y se conocen bien los síntomas característicos de la falta de cada uno de los minerales imprescindibles para el desarrollo.


Las asombrosas Cactáceas


Cactus y euforbias
Aunque las tres plantas de la figura parecen cactus, la de la izquierda es una euforbia. Todas tienen hojas reducidas a espinas para minimizar la evaporación y gruesos tallos suculentos que acumulan agua y nutrientes, pero por lo demás son plantas muy distintas. Las euforbias se caracterizan por la presencia de un látex lechoso en el tallo. Esta adaptación a un medio extremo es un ejemplo de evolución convergente.


Cactus Zygocactus truncatus
Es un cactus vivaz ramificado de unos 15 cm de altura, común en zonas sombreadas con suelos ricos y bien irrigados.






Cactus Pachycereus marginatus
Este cactus crece en el estado de Arizona (EEUU), y en Baja California y norte de México a altitudes inferiores a 1.000 metros. Alcanza casi 7 m de altura y forma flores blancas y frutos rojos.

Cactus saguaro
Estos cactus crecen en Arizona y este de California (EEUU) y norte de México por debajo de 1.200 m de altitud. Con más de 12 m de altura, el saguaro es uno de los mayores cactus conocidos; algunas espinas tienen casi 8 cm de longitud. Las flores blancas suelen abrirse sólo de noche y dan lugar a un fruto rojo.



Ferocactus
En Baja California, México, y en Arizona y California (EEUU) crecen, por debajo de 2.000 m de altitud, cuatro especies de Ferocactus. Alcanzan entre 1,5 y 3 m de altura y forman flores de color amarillo, amarillo verdoso, rojo púrpura o anaranjado.




Chumbera o nopal
La chumbera o nopal crece en el sur de la península Ibérica, el suroeste de Estados Unidos, Baja California y desierto de Sonora, en México. Produce flores blanquecinas, amarillas, anaranjadas o rojas y frutos comestibles llamados higos chumbos o tunas de color pardo verdoso, amarillo, verde amarillento, rojo o púrpura. También es comestible el propio cactus, que suele usarse como forraje.


Cactus Opuntia fulgida
Este cactus, nativo de los desiertos pedregosos de Baja California, norte de México, Arizona y Nuevo México, crece hasta 5 m de altura. Forma flores de color azul espliego y un fruto verdoso que crece a modo de cadena a lo largo de varios años.


Cactáceas, nombre común de una familia de plantas que contiene un grupo de aspecto peculiar, espinosas, crasas, nativas de América e introducidas en otros continentes (como Australia, África oriental y la región mediterránea). La familia contiene alrededor de 1.650 especies, en su mayor parte adaptadas a climas áridos. Los frutos de los cactus son importantes fuentes de alimento y bebida en muchas de las zonas donde crecen estas plantas. Como exigen pocos cuidados y adoptan formas muy extrañas, se han convertido en plantas de interior muy apreciadas, lo que está sometiendo a muchas especies a una presión cada vez mayor; en la actualidad hay más de 17 tipos de cactus en peligro de extinción (véase Especies amenazadas) a consecuencia de la avidez de coleccionistas y recolectores furtivos, especialmente en el suroeste de Estados Unidos y el norte de México.
Los cactus suelen tener tallos espinosos y raíces; las hojas están por lo general muy reducidas, faltan por completo o se han transformado en espinas. Sólo hay dos géneros con hojas bien formadas. Los tallos están hinchados y son carnosos, adaptados para la acumulación de agua; muchos tienen una forma que conduce el agua de lluvia directamente a las raíces. Éstas son extensas y superficiales, para absorber la mayor cantidad posible de agua de una gran superficie. En los desiertos, las plantas suelen estar muy separadas unas de otras.
Las estructuras vegetativas más características de las Cactáceas son las aréolas, zonas especializadas del tallo en las que suelen crecer espinas agudas y rígidas. Algunas cactáceas carecen de espinas, pero tienen en las aréolas pelos o barbas afiladas llamadas gloquidios. Las aréolas se desarrollan en los tallos a partir de yemas laterales y se consideran equivalentes a ramas muy especializadas.
Las flores de los cactus suelen ser grandes y vistosas, y se presentan aisladas en lugar de agrupadas en inflorescencias. El perianto (corola) no está formado por sépalos y pétalos bien diferenciados, sino por una serie de brácteas (hojas modificadas) que van transformándose paulatinamente en sépalos primero y por último en llamativos pétalos. Tienen muchos estambres y ovario ínfero soldado al perianto. El fruto suele ser carnoso y de color vivo.
La mayor parte de los aproximadamente 130 géneros de la familia de las cactáceas se cultivan; las especies pequeñas y de crecimiento lento son las más apreciadas, por la diversidad de formas, colores y espinas que exhiben. Uno de los grupos más conocidos contiene especies de flores atractivas que se abren por la noche; a él pertenece también el cactus llamado saguaro, autóctono de México. Algunos taxónomos dividen este grupo hasta en 10 géneros distintos (véase Cereus). También muy popular es el llamado cactus de Navidad; en este grupo hay especies que se comportan como epifitos naturales en las selvas húmedas de los trópicos y que no se ajustan al perfil de planta enana y carnosa propia de regiones desérticas que suele asociarse con la idea de cactus; no obstante, el examen de los tallos revela la presencia de aréolas, órganos exclusivos de la familia de las cactáceas; también las flores tienen las peculiaridades características de esta familia. En el sur de España y Portugal es muy común la chumbera o nopal, que produce frutos comestibles llamados higos chumbos o tunas.
Muchos grupos de plantas que nada tienen que ver con los cactus han adquirido, al adaptarse a la vida en regiones áridas, un aspecto externo parecido. Son buenos ejemplos de evolución paralela: organismos alejados filogenéticamente y expuestos a presiones ambientales similares suelen desarrollar características funcionales y anatómicas semejantes. Así, muchas euforbiáceas, que crecen en regiones secas de África en las que no hay cactus, tienen también tallos crasos, sin hojas y espinosos.
Clasificación científica: los cactus pertenecen a la familia de las Cactáceas (Cactaceae). Las especies provistas de hojas bien formadas se clasifican en los géneros Pereskia y Pereskiopsis. Los saguaro y los cactus con floración nocturna pertenecen al género Cereus. El cactus de Navidad es Schlumbergera bridgesii. Las especies de chumbera o nopal son Opuntia ficus-indica y O. vulgaris.


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