Los asombrosos Ríos



Río, corriente de agua que fluye por un lecho, desde un lugar elevado a otro más bajo. La gran mayoría de los ríos desaguan en el mar o en un lago, aunque algunos desaparecen debido a que sus aguas se filtran en la tierra o se evaporan en la atmósfera.
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EL CICLO DEL AGUA
El ciclo del agua
El ciclo hidrológico consta de 4 etapas: almacenamiento, evaporación, precipitación y escorrentía. El agua se almacena en océanos y lagos, en ríos y arroyos, y en el suelo. La evaporación, incluida la transpiración que realizan las plantas, transforma el agua en vapor de agua. La precipitación tiene lugar cuando el vapor de agua presente en la atmósfera se condensa y cae a la Tierra en forma de lluvia, nieve o granizo. El agua de escorrentía incluye la que fluye en ríos y arroyos, y bajo la superficie del terreno (agua subterránea).

Los ríos forman parte de la circulación general del agua o ciclo hidrológico. La presencia de grandes cantidades de agua es lo que distingue a la Tierra de los otros planetas conocidos y lo que hace aquí posible la vida. En la Tierra hay más de 1.400 millones de km3 de agua que son continuamente reciclados y transformados a su paso por los océanos, la atmósfera, la biosfera y por los suelos y las rocas de la geosfera.
Si se mide la cantidad de agua de cada uno de los componentes del ciclo hidrológico, la de los ríos sólo representa una pequeña parte del sistema. La mayor parte es agua salada, ya que los océanos contienen el 96,5% del agua terrestre. El 3,5% restante es agua dulce, concentrada principalmente en las reservas de las regiones frías (69% del total), como los casquetes polares, glaciares, y en forma de nieve; o en el subsuelo, en forma de agua subterránea (30% del total). Los lagos contienen un 0,25%, mientras que la atmósfera acumula el 0,4%. El agua de los ríos sólo suma un reducido 0,006% del agua dulce de la Tierra, pero tiene una relevancia que compensa su escaso volumen. Ello se debe a que el agua de los ríos, al fluir debido a la gravedad, erosiona y modela el paisaje, al transportar y depositar rocas y sedimentos. Otra razón es que el agua constituye un recurso natural renovable, tanto para los humanos como para los animales y las plantas.
El ciclo hidrológico se inicia cuando el agua se evapora desde los mares y océanos a la atmósfera. El agua atmosférica regresa a la Tierra en forma de precipitaciones de lluvia, granizo, o nieve. La cantidad de agua que llega al suelo depende de varios factores, pero, en general, las tierras elevadas reciben más agua que las bajas; en las montañas nacen la mayoría de los ríos. Las plantas, sobre todo los árboles, captan parte de las precipitaciones que se vuelven a evaporar directamente, incluso antes de llegar al suelo. La tala de árboles y su sustitución por cultivos (deforestación) aumenta la velocidad y la cantidad de agua de lluvia que llega al terreno, con la consiguiente erosión puntual de los suelos y el riesgo de inundaciones.
Las precipitaciones que alimentan el terreno se infiltran en los suelos, percolando hasta la capa freática para convertirse en agua subterránea; o bien, fluyen lentamente, ladera abajo, en forma de arroyada en surcos. No toda el agua que cae durante las grandes tormentas es capaz de filtrarse; en aquellos lugares en los que por la acción humana se ha compactado la superficie del suelo o ha sido cubierta de cemento, o en aquellos lugares ya saturados de agua, el exceso de líquido se acumula en la superficie y fluye ladera abajo, hasta el curso de agua más próximo, en forma de arroyada en manto. El agua que llega a los ríos en arroyada, ya sea en surcos o en manto, recibe el nombre de escorrentía. El río completa el ciclo hidrológico al recoger la escorrentía de su zona de influencia (cuenca de drenaje) y al llevarla de vuelta a los océanos o lagos, para reemplazar así el agua que se evapora.
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EL RÉGIMEN HIDROLÓGICO
El almacenamiento de agua en la superficie terrestre

La cantidad de agua que circula por un río (caudal) varía en el tiempo y en el espacio. Estas variaciones definen el régimen hidrológico de un río. Las variaciones temporales se dan durante o justo después de las tormentas; la escorrentía que produce la arroyada incrementa el caudal. En casos extremos se puede producir la crecida cuando el aporte de agua es mayor que la capacidad del río para evacuarla, desbordándose y cubriendo las zonas llanas próximas (llanura de inundación). El agua que circula bajo tierra, como la de la arroyada en surcos o el agua subterránea, tarda mucho más en alimentar el caudal del río y puede llegar a él días, semanas o meses después de la lluvia que generó la escorrentía. El caudal de un río aportado por las aguas subterráneas recibe el nombre de caudal basal, que fluctúa en función de la altura del nivel freático. Si no llueve en absoluto o la media de las precipitaciones es inferior a lo normal durante largos periodos de tiempo, el río puede llegar a secarse cuando el aporte de agua de lluvia acumulada en el suelo y el subsuelo reduzca el caudal basal a cero. Esto puede tener consecuencias desastrosas para la vida del río y sus riberas y para la gente que dependa de éste para su suministro de agua.
Modelos de drenaje
Las corrientes fluviales tienden a formar cinco tipos diferentes de drenaje: dendrítico, rectangular, radial, centrípeto y en espaldera. Esta tipología resultante es fruto de la clase de suelo existente en el área de drenaje y de la erosión del mismo por la acción de los cursos fluviales. Así, el modelo dendrítico, caracterizado por la ramificación, se forma en áreas con rocas sedimentarias planas, mientras que las regiones con cumbres elevadas, como las volcánicas, tienen un drenaje de tipo radial. En ocasiones, el agua fluye hacia un valle profundo a causa del drenaje de tipo centrípeto, dando lugar a un lago, o erosiona zonas localizadas entre crestas y cordones montañosos, lo que origina valles encajonados, como sucede cuando el drenaje es en espaldera.

La variación espacial se da porque el caudal del río aumenta aguas abajo, a medida que se van recogiendo las aguas de la cuenca de drenaje y los aportes de las cuencas de otros ríos que se unen a él como tributarios. Debido a esto, el río suele ser pequeño en las montañas, cerca de su nacimiento, y mucho mayor en las tierras bajas, próximas a su desembocadura. La excepción son los desiertos, en los que la cantidad de agua que se pierde por la filtración o evaporación en la atmósfera supera la cantidad que aportan las corrientes superficiales. Por ejemplo, el caudal del Nilo, que es el río más largo del mundo, disminuye notablemente cuando desciende desde las montañas del Sudán y Etiopía, a través del desierto de Nubia y de Sahara, hasta el mar Mediterráneo.
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ECOSISTEMAS
La cantidad, variaciones y regularidad de las aguas de un río son de enorme importancia para las plantas, animales y personas que viven a lo largo de su curso. Los ríos y sus llanuras de inundación sostienen diversos y valiosos ecosistemas, no sólo por la capacidad del agua dulce para permitir la vida sino también por las abundantes plantas e insectos que mantiene y que forman la base de las cadenas tróficas. En el cauce de los ríos, los peces se alimentan de plantas y los insectos son comidos por aves, anfibios, reptiles y mamíferos. Fuera del cauce, los humedales producidos por filtración de agua e inundación albergan entornos ricos y variados, no sólo importantes para las especies autóctonas, sino también para las aves migratorias y los animales que utilizan los humedales como lugar de paso en sus migraciones estacionales. Los ecosistemas de los ríos (fluviales) pueden considerarse entre los más importantes de la naturaleza y su existencia depende totalmente del régimen de los mismos. Por lo tanto, se debe tener gran cuidado para no alterar este régimen al actuar sobre el río y su cuenca, ya que una gestión poco responsable de los recursos del agua o su sobreexplotación pueden tener efectos desastrosos para el ecosistema de ribera.
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SEDIMENTACIÓN
Modelado fluvial

Es fácil reconocer la corriente de agua de un río, pero no siempre se aprecia que esta corriente está compuesta por sedimentos además de por agua. La carga de sedimentos arrastrados por la corriente tiene una gran importancia, ya que proporciona al agua la capacidad de erosionar, transportar y depositar materiales, lo cual constituye el papel principal de los ríos en el modelado de las formas del relieve. Cada año, los ríos transportan hasta los océanos 20.000 millones de toneladas de sedimentos. Esto sería suficiente como para reducir la altura de los continentes 3 cm cada 1.000 años, lo que deja pequeña la capacidad erosiva de otros agentes como el viento o el hielo.
Los ríos actúan sobre el modelado del relieve de tres maneras en los diferentes tramos de su curso: la acción erosiva predomina cerca del nacimiento, en la cabecera del río; en su curso medio se realiza el transporte de los materiales arrancados aguas arriba; y en su curso bajo deposita estos sedimentos y gana nuevas tierras.
Los ríos en su cabecera labran valles escalonados en forma de ‘V’ y socavan las laderas de las montañas que los rodean, lo que provoca corrimientos de tierra y desprendimientos, que aportan al cauce detritos sin pulir. La turbulenta corriente de los ríos de montaña arrastra y hace chocar entre sí a los guijarros y cantos rodados de los lechos. Cuando el río encuentra capas de roca particularmente resistentes se forman rápidos y cascadas, pero su acción erosiva no disminuye y estas formas de paisaje sólo son temporales. Las capas de rocas duras acaban por ser quebradas por la acción del río, que profundiza la erosión de su lecho y nivela las tierras altas al llevar sedimentos en bruto a su cuenca media. Si la erosión es muy intensa, una enorme cantidad de sedimentos, a los que se llama aluvión, se depositan al pie de las montañas, dando lugar a una forma cónica de relieve, denominada cono de deyección.
Los procesos de formación de paisajes predominantes en la cuenca media de los ríos son el transporte y la criba de los sedimentos. Cuando el río deja las tierras altas, su pendiente (gradiente) disminuye y ya no es capaz de arrastrar guijarros o cantos, aunque sí grava, arena o limo. En esta fase la actividad erosiva es fundamentalmente horizontal y el río ensancha su valle a costa de las colinas cercanas. Los meandros del río construyen y modifican la llanura de inundación de los ríos a lo largo de los valles, depositando guijarros y cantos rodados recogidos aguas arriba y arrastrando grava fina, arenas y limo arrancados a las colinas circundantes y a las propias orillas del río. Las curvas del río se van ampliando, debido a la erosión de los bancos de su orilla externa compensada por el avance (por agregación de materiales) de los de su orilla interna. A veces, el curso del río se vuelve muy tortuoso y la corriente acaba por hacer desaparecer las estrechas barras de tierra que separan los brazos del meandro. El cauce del meandro aislado queda como un lago con forma de herradura, llamado meandro abandonado, en mitad de la llanura de inundación. Los meandros abandonados acaban por ser colmatados de finos sedimentos cuando el río se desborda en su llanura de inundación, pero mientras existen estos lagos añaden diversidad a los entornos ecológicos de la llanura aluvial.
En el curso bajo el gradiente disminuye aún mas y el proceso de modelado del paisaje que domina es la sedimentación. Durante algún tiempo se pensó que esto se debía a que los ríos en su curso bajo circulaban más despacio que en su nacimiento y cuenca media, pero las mediciones indicaron que no era cierto. En las tierras bajas la velocidad de los ríos suele ser mayor que la de los cursos de agua de montaña, pese a ser menor su pendiente. Esto se debe a que la fricción de los finos materiales que componen su lecho es menor y no hace perder velocidad a la corriente. En las tierras bajas la llanura de inundación es mayor debido a la acreción lateral de arenas y limos a los bancos del río y a la acreción vertical de limos y arcillas durante las crecidas, momento en el que se deposita mayor cantidad de sedimentos por la pérdida de velocidad del agua cuando abandona el cauce del río. Como consecuencia de ello aparecen unos muretes naturales en ambas orillas del río que reciben el nombre de bancales. Los ríos en su curso bajo suelen trazar meandros, pero si transportan un gran volumen de sedimentos su cauce se desdobla en varios canales entrelazados dando lugar a un río extendido y trenzado que cambia continuamente de forma y posición.
Cuando los ríos llegan a su desembocadura en el mar, un lago u otro río mayor cargados de arenas las depositan en el punto de confluencia, formando un delta. Se trata de una forma de relieve triangular que recuerda a la letra griega del mismo nombre. Aparecen cuando el cauce del río se abre en un abanico de numerosos canales secundarios, debido a que la desembocadura se encuentra bloqueada por los sedimentos acumulados.
La mayoría de los ríos no transporta suficiente arena como para formar un delta; en vez de esto, se internan en el mar a través de estuarios. Se trata de zonas de transición en las que el agua dulce del río se mezcla con el agua salada del mar debido a las mareas. La mezcla del agua y la sal produce la floculación de limos y arcillas que al depositarse forman planicies lodosas y marismas. En los estuarios se asientan hábitats muy variados y ricos en especies marinas y fluviales. También proporcionan lugares protegidos para puertos y ensenadas. La presión del desarrollo pone en peligro estos hábitats debido a la expansión industrial, que amenaza con contaminar la vida silvestre.
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USOS DE LOS RÍOS
El conflicto entre la naturaleza y la explotación de los recursos fluviales no es algo nuevo. Los ríos y sus llanuras de inundación, estuarios y deltas han jugado un papel central en la historia, ya que han influido en la agricultura, el transporte, la industria, el vertido de desechos y los asentamientos humanos. De hecho, los ríos Tigris y Éufrates, en la actual Irak, convirtieron a Mesopotamia (que significa literalmente ‘entre ríos’), en la cuna de la civilización hacia la segunda mitad del IV milenio a.C. La larga asociación histórica entre sociedad y ríos es evidente por la gran importancia estratégica, comercial y religiosa de éstos. Por ejemplo, el Ganges en la India es sagrado para los hindúes, que lo visitan para su purificación al bañarse en sus aguas.
En un principio, los ríos atrajeron a la población por la seguridad que ofrecían en el suministro de agua y los ricos suelos agrícolas que proporcionaban. A lo largo del río se podía viajar y explorar nuevas regiones o transportar productos voluminosos a largas distancias sin necesidad de construir carreteras que cruzaran terrenos difíciles o espesa vegetación. Más tarde ayudó en los primeros tiempos de la revolución industrial al proporcionar a la vez una importante materia prima y una fuente de energía para accionar las norias. Muchas industrias permanecen todavía junto a los ríos, aunque ya no se emplee comercialmente esta energía hidráulica.
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CONTAMINACIÓN
Los ríos han sido utilizados como sumideros para los desechos de la agricultura y de la industria. Gracias a su corriente y naturaleza ecológica, los ríos son capaces de regenerarse por sí mismos al admitir cantidades asombrosas de afluentes. Sin embargo, todos los ríos tienen un límite de capacidad de asimilación de aguas residuales y fertilizantes provenientes de las tierras de cultivo. Si se supera este límite, la proliferación de bacterias, algas y vida vegetal consumirá todo el oxígeno disuelto en el agua (eutrofización) y ahogará a insectos y peces, lo que destruye todo el ecosistema fluvial ya que se interrumpen las cadenas tróficas.
La contaminación del agua por sustancias químicas que no suelen estar presentes en el sistema puede tener terribles consecuencias, ya que los ríos son muy vulnerables al envenenamiento por los productos tóxicos que generan la minería, las fundiciones y la industria, tales como metales pesados (plomo, cinc, cadmio...), ácidos, disolventes y PVCs (policloruros de vinilo). Estas sustancias químicas no solo destruyen la vida en el momento en el que se produce la contaminación, sino que también se acumulan lentamente en los sedimentos y suelos de la llanura de inundación. Las mutaciones y esterilidad que provocan en los animales al comer la vegetación que crece sobre estos terrenos contaminados —en la que se concentran los contaminantes—, pueden conducir a la destrucción irreversible de comunidades naturales enteras y a la permanente degradación de los paisajes. El ser humano no está exento de los peligros que se derivan del consumo del agua o de los alimentos que proceden de estos ríos y suelos contaminados. Los problemas para la salud pública que pueden presentarse son reales, aunque no están suficientemente estudiados.
La mayoría de los ríos de las naciones industrializadas están contaminados en mayor o menor grado. La sociedad del mañana no solo debe hacer frente al desafío de reducir los aportes actuales de contaminantes, sino que también tendrá que reconstruir la ecología natural de estos ríos. Tendrá que limpiar los suelos y sedimentos de las sustancias químicas que los contaminan para hacer seguro el consumo de agua. En los países en desarrollo, el desafío está en no repetir los errores cometidos por las naciones industrializadas y en prevenir la contaminación de sus ríos y ecosistemas vírgenes. Los ríos de estos países, como en el caso del Amazonas en América del Sur, son el último refugio de muchas especies de animales y plantas y el suministro de agua que pueden aportar es la mejor esperanza para el desarrollo sostenible de muchas naciones.
La importancia de los ríos trasciende las fronteras nacionales y los intereses locales. De ahí que para su conservación y manejo se necesite un acercamiento equilibrado entre los países en desarrollo y los desarrollados, para dividir equitativamente entre ambos los costos de su conservación gracias al reconocimiento de los ríos como un recurso natural mundial.

Los ríos más largos del mundo


RÍOS MÁS LARGOS
DEL MUNDO
LONGITUD
APROXIMADA
Obi-Irtish, Asia
7.948 km
Mississippi-Missouri,
Norteamérica
7.748 km
Nilo, África
6.671 km
Amazonas, Sudamérica
6.275 km
Yangtzé, Asia
6.300 km
Huang He, Asia
4.667 km
Congo, África
4.375 km
Amur, Asia
4.345 km
Lena, Asia
4.313 km
Mekong, Asia
4.184 km
Níger, África
4.180 km
Yeniséi, Asia
4.093 km

Principales ríos españoles

Ríos principales
Afluentes principales
Vertiente
Cuenca(s)
Fuente o nacimiento
Desembocadura
Longitud (km)*
Bidasoa
Cantábrica
Norte
Los Alduides, Berdezir e Izpegui
Ría Hondarribia y Hendaya
67
Nervión
Cantábrica
Norte
Peña de Orduña
Portugalete, Ría y Abra de Bilbao
69
Sella
Cantábrica
Norte
Valle de Sajambre
Ría de Ribadesella
56
Nalón
Cantábrica
Norte
Puerto de Tarna
Ría de Pravia
129/135
Navia
Cantábrica
Norte
Sª del Rañadorio
Ría de Navia
159
Eo
Cantábrica
Norte
Montes del Cádabo
Ribadeo y Castropol
79
Tambre
Atlántica
Galicia Costa
Montes de Bocelo
Ponte Nafonso
134
Ulla
Atlántica
Galicia Costa
Fuente de Ulla
Ría de Arousa
126
Miño
Atlántica
Miño
Laguna de Fuente Miña
A Guarda (España)-Caminha (Portugal)
310
Sil
Atlántica
Miño
Cueto Albo
Los Peares
225/228
Duero
Atlántica
Duero
Picos de Urbión
Oporto (Portugal)
895
Adaja
Atlántica
Duero
La Serrota y sª de Ávila
Valdestillas
163
Tormes
Atlántica
Duero
Fuente Tormella, prado Tormejón
Villarino de los Aires
247/284
Pisuerga
Atlántica
Duero
Sª Albas, Puntas Luengas y Peña Labra
Proximidades de Simancas
275/283
Esla
Atlántica
Duero
Peña Prieta
Villalcampo
275/285
Tajo
Atlántica
Tajo
Sª de Albarracín
Lisboa (Portugal)
1007
Jarama
Atlántica
Tajo
Somosierra
Aranjuez
190/194
Alberche
Atlántica
Tajo
Fuente del Alberche-Cañada Alta
Talavera de la Reina
182
Tiétar
Atlántica
Tajo
Puerto de la Venta del Cojo
Villareal de San Carlos
150/170
Alagón
Atlántica
Tajo
Frades de la Sierra
Alcántara
201
Guadiana
Atlántica
Guadiana
Lagunas de Ruidera
Cabeza Alta, Ayamonte, límite con Portugal
818
Jabalón
Atlántica
Guadiana
Montiel
Corral de Calatrava
153
Matachel
Atlántica
Guadiana
El Retamar
Don Alvaro
124
Ardila
Atlántica
Guadiana
Sª de Tudia
Moura (Portugal)
116
Zújar
Atlántica
Guadiana
Granja de Torrehermosa
Villanueva de la Serena
210
Cigüela
Atlántica
Guadiana
Altos de Cabrejas
Daimiel
194
Záncara (afluente del Cigüela)
Atlántica
Guadiana
Abia de la Obispalía
Alcázar de San Juan
168
Odiel
Atlántica
Guadiana
Sª de Aracena
Canal de Palos de la Frontera
121/150
Tinto
Atlántica
Guadiana
Minas de Riotinto
Canal de Palos de la Frontera
93
Guadalquivir
Atlántica
Guadalquivir
Sª del Pozo y Cazorla
Sanlúcar de Barrameda
657
Guadiana Menor
Atlántica
Guadalquivir
Unión de ríos Guardal, Castril, Cúllar, Baza y Guadalentín, embalse de Negratín
Sierra de Cazorla
182
Guadajoz
Atlántica
Guadalquivir
Unión de ríos Castril y Baza
Torreperogil
114
Genil
Atlántica
Guadalquivir
Sª Nevada
Al sur de Córdoba
337/358
Guadaira
Atlántica
Guadalquivir
Pico Veleta-sª Nevada
Proximidades de Alcalá de Guadaira
89
Guadalimar
Atlántica
Guadalquivir
Sª de Algodonales Cerro Almenara
Baeza
167
Guadalete
Atlántica
Guadalquivir
Sª del Pinar y del Endrinal
Puerto de Santa María
173
Fluvià
Mediterránea
Internas de Cataluña
Grau de Olot
Golfo de Rosas
98
Ter
Mediterránea
Internas de Cataluña
Ull de Ter
Torroella de Montgrí
167/209
Tordera
Mediterránea
Internas de Cataluña
Vertiente occidental Montseny
Malgrat de Mar
50
Llobregat
Mediterránea
Internas de Cataluña
Sª del Cadí, Coll de Jou y Toses
El Prat de Llobregat
157/167
Francolí
Mediterránea
Internas de Cataluña
Norte de l'Espluga de Francolí
Tarragona
58
Ebro
Mediterránea
Ebro
Pico de los Tres Mares
Amposta
910
Aragón
Mediterránea
Ebro
Canfranc
Villafranca
192/197
Gállego
Mediterránea
Ebro
Próximo al puerto de Portalet
Zaragoza
203/215
Segre
Mediterránea
Ebro
Monts Louis (Francia)
Mequinenza
261/265
Alhama
Mediterránea
Ebro
Sª del Madero
Alfaro
79
Jalón
Mediterránea
Ebro
Sª Ministra
Entre Cabañas de Ebro y Torres de Berrellén
224/235
Huerva
Mediterránea
Ebro
Fonfría (Teruel)
Zaragoza
135
Martín
Mediterránea
Ebro
Portalrubio (Teruel)
Escatrón
98
Guadalope
Mediterránea
Ebro
Sª de Gúdar
Proximidades de Caspe
182
Mijares
Mediterránea
Júcar
Alto de Torrijas
Torre de Almanzora
156
Guadalaviar o Turia
Mediterránea
Júcar
Muela de San Juan
El Grao, Valencia
243/280
Júcar
Mediterránea
Júcar
Ojuelos de Valdeminguete, sª de Tragacete
Cullera
498
Segura
Mediterránea
Segura
Sª de Segura
Guardamar del Segura
325/341
Almanzora
Mediterránea
Sur
Llanos de Huelgo, sª de Baza
Cerros Colorados
105
Andarax o Almería
Mediterránea
Sur
Faldas del Chulo
Cerca de la ciudad de Almería
62
Adra o Grande
Mediterránea
Sur
Proximidades puerto de la Ragua
Al este de Adra
47
Guadalfeo
Mediterránea
Sur
Unión de ríos Lanjarón, Boqueira y Trevélez; picos Veleta, Mulhacén y Panderón
Salobreña
72
Guadalhorce
Mediterránea
Sur
Puerto de las Alazores
Proximidades de Punta del Pino
154
Guadiaro
Mediterránea
Sur
Sª de Tolox
San Enrique de Guadioso
79
* Las diferentes longitudes de algunos ríos reflejan el curso de alguno de sus afluentes de cabecera.
Origen: Atlas Nacional de España del Instituto Geográfico Nacional (IGN)

Principales ríos mexicanos

Ríos principales
Fuente o nacimiento
Vertiente / Desembocadura
Longitud (km)
Afluentes principales
Balsas
Valle de Puebla
Pacífico / Ciudad Lázaro Cárdenas
840
Nexapa, Amacuzac, Cocula, Cutzamala, Tepalcatepec, Mezcala, Tacámbaro
Bravo o Grande del Norte
Montes de San Juan, Colorado (EE.UU.)
Atlántica / Golfo de México: Matamoros (Tamaulipas) y Brownsville (Texas)
3.034 (2.092 en México)
Conchos, Salado, Álamo, San Juan
Coatzacoalcos
Sª de Niltepec o Atravesada
Atlántica / Golfo de México: puerto de la ciudad de Coatzacoalcos
2330
Jaltepec, Chalchijalpa, Chiquito, Uxpanapa, Las Calzadas
Fuerte
Sª Madre occidental
Pacífico / Golfo de California: bahías de San Esteban y de Agiabampo
670
Alamos, San Felipe, Sibajahui, Batopilas, Urique, Septentrión, Chinipas, Chinobampo, Baymena, Choix
Grande de Santiago
Lago de Chapala
Pacífico / Santiago Ixcuintla
443
Verde, Juchipila, Huaynamota, Bolaños, Zula, Ixtlahuacan
Grijalva o Grande de Chiapa
Sª de los Cuchumatanes, volcán Tacaná (Guatemala)
Atlántica / Golfo de México: proximidades ciudad de Frontera (Tabasco)
766
Tacotalpa, Mezcalapa, Pichucalco, Chilapa, San Miguel, San Gregorio, Carrizal
Hondo
Montes Maya (Belice)
Atlántica / Mar Caribe: bahía de Chetumal
209
Lagunas de Chichancanab y Bacalar
Pánuco
Valle de México (o valle de Anáhuac)
Atlántica / Golfo de México: proximidades de la ciudad de Tampico
600
Tamuín, Tamesí
Papaloapan
Sª Madre de Oaxaca
Atlántica / Golfo de México: laguna de Alvarado, comunicada con bahía de Campeche
445
Tonto, Tehuacán, Quiotepec, San Juan
Sonora
Ramos Arizpe
Pacífico / Golfo de California: bahía de Kino
420
San Miguel
Tecolutla
Proximidades de Espinal (Veracruz)
Atlántica / Golfo de México: Barra de Tecolutla, Gutiérrez Zamora
100
Laxaxalpán, Tecuantepec, Jaloapan, Chichicatzapa
Usumacinta
Altos de Guatemala, Huehuetenango
Atlántica / Golfo de México: bahía de Campeche
800
Lacantún, Ixcán, Xactbal, Chixoy o Salinas, La Pasión
Yaqui
Sª de Molinares
Pacífico / Golfo de California: proximidades de Pótam y puerto de Guaymas
680
Basúchil, Bavispe
Origen: Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI)


miércoles, 16 de febrero de 2011

El increíble Himalaya


Cordillera del Himalaya, sur del Tíbet (Asia)
El Himalaya es un sistema montañoso situado en el sur de Asia central. Se extiende en forma de arco a lo largo de unos 2.400 km y alberga al Everest, el pico más alto del planeta.

Himalaya (en sánscrito, `hima alaya´, morada de las nieves), sistema montañoso de Asia formado por una serie de cordilleras paralelas y convergentes que constituyen la región montañosa más alta del mundo. Más de treinta picos del Himalaya alcanzan o superan los 7.620 m de altitud, de entre los que destaca el monte Everest (8.850 m), la montaña más elevada del mundo. Este enorme complejo se extiende formando un arco de 2.400 km desde el río Indo, al norte de Pakistán, hacia el este, a través de Cachemira, al norte de la India, el sur del Tíbet, Nepal, el estado indio de Sikkim y Bután; el sistema ocupa 594.400 km2 de superficie.
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FORMACIÓN GEOLÓGICA Y ESTRUCTURA
Durante el paleozoico y el mesozoico (hace 65-570 millones de años), la actual superficie del Himalaya constituía el fondo del antiguo mar de Tetis, situado al norte de la placa india que formaba parte de la corteza terrestre. Las montañas se formaron por la acción de la tectónica de placas. Así, la placa india se desplazó hacia el norte hasta chocar con la masa continental inmóvil de Asia. La elevación principal tuvo lugar a mediados o finales del periodo terciario (hace 12-65 millones de años). El levantamiento de las cordilleras que forman el sistema del Himalaya comenzó por el norte, y fue avanzando hacia el sur en un proceso de varias fases. Todavía hoy el sistema no ha alcanzado un estado de equilibrio total y son frecuentes los temblores de tierra.
Primordialmente, el Himalaya está formado por rocas metamórficas, pero en el sur hay enormes áreas de rocas ígneas. También se han encontrado en varias regiones sedimentos marinos del paleozoico y del mesozoico.
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TOPOGRAFÍA
Pico K2 o Godwin Austen (Asia)
Con sus 8.611 metros de altitud, el K2 es la principal cumbre del Karakorum y la segunda cima más alta de la Tierra, después del Everest. Fue escalado por vez primera en 1954; los encargados de tal gesta fueron los escaladores italianos Achille Compagnoni y Lino Lacedelli.

El Himalaya puede dividirse en cuatro cinturones montañosos longitudinales y paralelos de distintas anchuras. Desde el sur nos encontramos el Himalaya exterior, el Himalaya inferior o menor, el Gran Himalaya y, finalmente, el Himalaya de Tetis o Tibetano. En el Himalaya exterior se halla la cordillera Siwālik, que se eleva de forma muy pronunciada a partir de las llanuras del norte de la India y desciende suavemente hacia las depresiones. Al norte, en el Himalaya inferior, las montañas alcanzan los 4.572 m y los valles se encuentran a 915 m de altura. El Gran Himalaya es la espina dorsal del sistema. En él se encuentran las principales cordilleras y los picos más altos, que superan el límite de las nieves perpetuas. La elevación media es de 6.100 m y la elevación máxima se encuentra en Nepal, con nueve de los catorce picos más altos del mundo. Entre ellos están, además del Everest, el Kānchenjunga, el Dhaulāgiri y el Annapurna, la segunda montaña más elevada del mundo, el K2, en la cordillera Karakorum, en la frontera de Pakistán y China. Al norte se extienden los complejos macizos y mesetas tibetanos.
Los puertos del Himalaya que pasan a lo largo o a través de los glaciares son los más altos del mundo. Su elevación media es de 3.050 m. Entre noviembre y mayo todos los que se encuentran por encima de los 4.880 m de altitud quedan bloqueados por la nieve.
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RÍOS, LAGOS Y GLACIARES
Lago Yamzho Yumco, Himalaya
Las intensas aguas azules de este hermoso lago, en el sureste del Tíbet, se extienden entre las montañas, a lo largo de las nevadas colinas de piedemonte del Himalaya, ocupando uno de los profundos valles glaciares del país. Es, junto a otros, como el Nam Co, el Siling Co y el Mapam, uno de los grandes lagos de la meseta del Tíbet.

Son varios los ríos asiáticos que drenan el Himalaya. Entre ellos, además de muchos afluentes importantes, se encuentran el Brahmaputra, el Indo y el Sutlej. La cabecera del río Ganges también está en el Himalaya. Al final de las gargantas se han encontrado un gran número de pequeños lagos glaciares, pero los más grandes están situados a alturas relativamente bajas. Una vez superado el límite de las nieves perpetuas, los pequeños glaciares pueden encontrarse por todo el sistema. Existen glaciares de 48 km de longitud; sin embargo, la mayoría no superan los 20 kilómetros.
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CLIMA
El efecto orográfico sobre las masas de aire

Generalmente en el Himalaya pueden distinguirse tres estaciones: una fría, de octubre a febrero; una cálida, de marzo a junio; y la estación del monzón del suroeste, que se caracteriza por fuertes lluvias (especialmente en el este), de junio a septiembre. La principal cordillera del Himalaya actúa como una gran pantalla que intercepta y condensa toda la humedad que transporta el viento monzón. Esta humedad se deposita en la vertiente sur de las montañas, que reciben anualmente una gran cantidad de precipitaciones; mientras que las laderas septentrionales o de umbría son áridas o semiáridas.
También la elevación hace variar las temperaturas. En la vertiente sur el clima es subtropical en la base de las montañas y en los valles, templado a partir de unos 2.130 m de altura, y alpino o de tundra a los 3.660 m. El límite de las nieves perpetuas se sitúa a los 5.030 m de altitud. En estas áreas tan elevadas los vientos son muy fuertes.
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FLORA Y FAUNA
Panda rojo
El panda rojo habita en los bosques de bambú de las montañas del oeste de China y del Himalaya. Presenta un pelaje de color rojizo, marcas blancas en orejas, mejillas y hocico y una cola larga y peluda.

Por lo general la vegetación es más exuberante en el este, donde se dan mayores precipitaciones en forma de lluvia. Hasta los 610 m de altitud, en la zona occidental del Himalaya se extienden los prados, y en la oriental un bosque denso y pantanoso conocido como el Tarai (Terai). A mayor elevación encontramos un bosque monzónico, cuyo árbol más característico es el sal, un tupido árbol de hoja caduca; el roble de hoja perenne, el rododendro y el cedro himalayo son las especies que predominan entre los 1.520 y los 2.740 m de altura. Por encima de este nivel, a unos 3.660 m, se desarrolla el bosque de coníferas y, hasta el comienzo de la línea de nieves perpetuas se extiende la zona alpina con una vegetación de arbustos y pastizales. En la segunda mitad del siglo XX se han deforestado muchas regiones del Himalaya inferior para la producción de leña y la práctica de actividades agrícolas. Esto ha dado lugar a una severa degradación de la zona. En el Himalaya inferior sólo quedan bosques densos en Bután y zonas de la India.
Animales como el elefante, el búfalo y el rinoceronte sólo pueden encontrarse en el bosque de Tarai (Terai). El oso negro himalayo, el leopardo, el mono y el antílope son las especies más comunes en los altos bosques del Himalaya. Por encima del límite forestal pueden verse, ocasionalmente, al leopardo de las nieves, al oso, al panda rojo y al yak tibetano. El yak ha sido domesticado y utilizado como animal de carga. Las regiones orientales son particularmente ricas en aves.


Los asombrosos Yekuana


Yekuana, pueblo amerindio de la familia lingüística caribe que habita la selva tropical lluviosa situada en los estados de Amazonas y Bolívar en Venezuela. También conocidos como makiritares y mayongong.
Cultivadores de yuca, son excelentes cazadores, pescadores, carpinteros de ribera y marinos fluviales; asimismo, mantienen unas redes comerciales que atraviesan las divisorias de los afluentes del Orinoco y llegan hasta la Guayana. Para los yekuana la conquista comenzó en 1756; diecinueve años después, en 1775, se sublevan y en una sola noche arrasan una cadena de fortines que cruzaba todo su territorio. Vuelven al aislamiento aunque mantienen relaciones comerciales con los holandeses del Esequibo.
Según su incipiente sincretismo actual, mezcla y fusión de diversas religiones, su dios Wanadi es crucificado por los fadres (misioneros) y los fañuru (soldados) españoles. Durante la década de 1950 se incorporan a las exploraciones y a las redes económicas regionales. Hoy están presentes en todas las organizaciones indígenas de la Amazonia venezolana desempeñando puestos auxiliares en los transportes, la salud pública y la educación. Ascienden a unas 8.000 personas.


Los asombrosos Tupí-guaraní


Tupí-guaraní, perteneciente o relativo a una familia lingüística y cultural amerindia que comprende diferentes grupos de población de zonas próximas a la costa atlántica del continente americano y, en el interior, desde el sur del río Amazonas hasta las laderas de los Andes. Sus lenguas principales son el tupí y el guaraní; el tupí se habla sobre todo en Paraguay, Bolivia, Brasil y Argentina; el guaraní es la lengua más extendida en toda la región amazónica y es el segundo idioma oficial de Paraguay.
En sus orígenes, los pueblos tupí-guaraní realizaron grandes emigraciones debidas, al parecer, por el deseo de escapar del dominio de los colonizadores españoles. En el siglo XVII fueron congregados en las denominadas misiones jesuíticas. Sin embargo, con la expulsión de los jesuitas de Sudamérica durante el siglo XVIII, las misiones se disolvieron y los grupos que habían adoptado costumbres occidentales se integraron en los asentamientos, mientras que los demás emigraron a territorios inexplorados del oeste.
La subsistencia de los pueblos tupí-guaraní depende de la caza, la pesca y, en menor medida, de la agricultura, aunque cultivan maíz, mandioca, batata, chile o frijol. Viven en las orillas de los grandes ríos, agrupados en poblados bastante grandes, con 5 u 8 casas comunales. Son unos expertos alfareros y artesanos de la talla en piedra. Entre las tribus más importantes destacan: los omagua del Alto Amazonas, los tupinambás del Brasil o los guaraníes de Paraguay y de la región del Chaco.


Los asombrosos Yanomami


Yanomami, etnia indígena americana dividida en cuatro grandes grupos: sanumá, yanomam, tanomano y yanam, que hablan lenguas diferentes pero comprensibles entre sí. Denominada también ‘la nación yanomami’, residen en el extremo norte de Brasil, en un área que abarca parte del estado de Roraima y del Amazonas, y el sur de Venezuela. En Brasil, su territorio está ubicado entre la margen izquierda del río Negro y la margen derecha del río Branco. En Venezuela ocupan cerca de diez millones de hectáreas.
Son conocidos también como waika, javari, xiriana y muchos otros nombres. Sus viviendas poseen forma cónica y viven en grupos de familia. La situación de las chozas puede variar y, muchas veces, en vez de formar un círculo, forman una fila extensa. Al cerrar el círculo, la choza recibe el nombre de xabono. Las familias ocupan lugares específicos en las viviendas comunales y comparten sus productos obtenidos en la caza, la pesca o la cosecha.
La labranza es comunal, pero cada familia cultiva su terreno. En torno a la hoguera familiar comen, conversan, fabrican sus utensilios, cuentan sus historias, leyendas, mitos y enseñan a los niños sus tradiciones, como la preparación y consumo de drogas de uso ritual.
Su cosmología incluye el contacto con los espíritus Hekura, los héroes mitológicos y el mundo después de la muerte. La vida religiosa y los rituales son intensos. El chamán o pajé utiliza las drogas para establecer contacto con el mundo espiritual y curar a los enfermos. Los yanomami no entierran a sus muertos, sino que los queman y más tarde ingieren las cenizas de los huesos. Cada grupo tribal recibe el nombre de un río, una montaña o un árbol. Se comunican a través de los senderos e igarapés (canales entre dos islas o entre una isla y la tierra firme). Los senderos parten de cada aldea formando una verdadera red que conecta no sólo las comunidades entre sí, sino también los campamentos de verano, las áreas de caza y sembradíos recientes y antiguos.
Los yanomamis se desplazan continuamente. Esos desplazamientos se deben al corto periodo productivo de los sembradíos, donde cultivan plátano, ñame, batata y malanga. Un sembradío dura dos o tres años. Cuando cesa su producción, la aldea crea una nueva plantación y en ocasiones una misma comunidad puede poseer varios terrenos de cultivo, en etapas diferentes. Son seminómadas debido a las condiciones ecológicas. Practican la caza todo el año, individualmente o en grupos, y utilizan el arco y la flecha. La pesca se practica con menos frecuencia y para ello utilizan la flecha y el timbó, una especie de planta que sacudida en el agua aturde a los peces. Cazan especialmente paca y saíno. La caza se prepara de tres maneras diferentes: ahumada, cocida en olla de barro y asada. Recolectan productos silvestres como el ‘nabi’ (larva que crece en los troncos podridos de las palmeras), panales de miel, frutas y nueces. También comen ranas.
Sus objetos son rudimentarios y suelen adaptar lo que encuentran en la naturaleza. Usan el veneno mortal llamado curare, con el cual recubren la punta de las flechas que utilizan en la caza y en la guerra. Ingieren drogas alucinógenas para cazar y durante las fiestas y ceremonias con finalidades espirituales. En la temporada de caza, los hombres de una misma aldea se reúnen con sus invitados para homenajear a los muertos.
Debido a las condiciones climáticas su vestimenta es sencilla: los hombres usan un cordón alrededor de la cintura atado al miembro viril y las mujeres una especie de tanga de algodón. Se pintan el cuerpo con una variedad enorme de colores, principalmente el tinte rojo de la bija y el negro obtenido de la resina del curbaril. Usan collares de cuentas y plumas de aves que se atan en los brazos, pendientes en las orejas y plumas en la cabeza.
Cada aldea posee un líder y su autoridad se funda en la experiencia y la sabiduría. Ningún yanomami acepta la autoridad por la fuerza. Una aldea está compuesta de unas 30 a 150 personas, ya que las grandes concentraciones agotan rápidamente los recursos del bosque y, aunque las especies son muy abundantes, están también muy dispersas. Los yanomamis consideran que es preciso mantener zonas de refugio de los animales que permitan restablecer el equilibrio demográfico de las especies.
La vida cotidiana está relacionada con las variaciones climáticas. En los bosques, durante los meses de junio a noviembre, se producen inundaciones que impiden el desplazamiento. La sequía, durante los meses de diciembre a mayo, permite los viajes y las visitas a otras aldeas para compartir con otras comunidades el exceso de la producción agrícola.
La población yanomami se calcula en cerca de 22.000 personas, de las que alrededor de 10.000, situadas en Brasil, están distribuidas en unas 130 aldeas.

El asombroso Fuji Yama


Fuji Yama, Japón
Este volcán apagado es el mayor pico de Japón, así como el más famoso. Se encuentra en el sur de la isla de Honshū, cerca de Tokio. Es un lugar muy visitado por turistas y peregrinos. En sus vertientes existen numerosos templos y santuarios. El monte Fuji aparece mencionado en muchas ocasiones en el arte y la literatura de Japón.

Fuji Yama o Fuji - San, famoso volcán inactivo de Japón, situado al sur de Honshu, cerca de Tokio. El Fuji Yama es la montaña más alta de Japón, pues alcanza una elevación de 3.776 m sobre el nivel del mar. En su cumbre hay un cráter con forma de cono de 610 m de diámetro. Las laderas sureñas del volcán llegan hasta la orilla de la bahía Suruga, y el aislado pico puede observarse desde lugares lejanos. La montaña forma parte del Parque Nacional Fuji-Hakone-Izu, el área vacacional más popular de Japón. Según la leyenda, el Fuji Yama surgió de la llanura en una noche del año 286 a.C., pero geológicamente es mucho más antiguo. La erupción más reciente de la que se tiene noticia duró desde el 24 de noviembre de 1707 hasta el 22 de enero de 1708. Algunas sectas religiosas consideran la montaña como un lugar sagrado, y son miles los peregrinos de todo el país que anualmente acuden a visitarla. Por sus laderas se esparcen numerosos altares y templos. El volcán es venerado por la literatura japonesa y es un tema constante del arte japonés, como puede observarse en las Treinta y seis panorámicas del Fuji Yama (1826-1833) de Hokusai.


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