El asombroso Hombre de las cavernas


Hombre de las cavernas

Hombre de las cavernas o Cavernícola, término utilizado para designar al hombre o mujer de la prehistoria que vivió en cavernas o cuevas en distintas zonas del planeta. El hombre de las cavernas vivió en el periodo de la edad de piedra, que se inició, según algunas fuentes, hace unos 2,5 millones de años.
Las cuevas son refugios naturales que ofrecen cobertura y protección del viento, la lluvia y la nieve. Como sitios arqueológicos, resultan fáciles de localizar y presentan unas condiciones favorables para la conservación de sustancias normalmente perecederas como la materia ósea. Es por ello que su exploración arqueológica ha contribuido de forma significativa a la reconstrucción de la historia de la humanidad.
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VARIEDAD DE UTENSILIOS
Se han descubierto utensilios y herramientas muy diversas en cuevas de Francia, España, Bélgica, Alemania, Italia y Gran Bretaña. La relación entre estos restos y los esqueletos de especies animales extinguidas, como el oso de las cavernas y el tigre de colmillos afilados, pone de manifiesto la antigüedad de numerosos depósitos.
Las diferentes puntas de piedra y hueso descubiertas en las excavaciones atestiguan la importancia de la lanza hasta la aparición del arco y la flecha a finales de la era paleolítica, primera fase de la edad de piedra. Entre otros utensilios comunes se han encontrado rascadores de piedra para trabajar las pieles y la madera, los punzones de grabar y los cuchillos para despiezar y cortar. En el transcurso del paleolítico estas herramientas se fueron diversificando y perfeccionando. Las agujas de hueso, los arpones de púas y los lanzadardos estaban decorados con dibujos tallados. Asimismo, hay pruebas de la existencia de pendientes (aretes) de hueso y de collares de concha de mar. En las cuevas de Cro-Magnon y Vallonet (Francia) se encontraron los primeros fósiles de los habitantes del paleolítico superior. Véase Hombre de Cro-Magnon.
En más de 200 cuevas se han descubierto pinturas rupestres y grabados, sobre todo en España y en Francia, que tienen entre 25.000 y 10.000 años de antigüedad. Las pinturas, que suelen hallarse en las profundidades de las cuevas, representan animales, dibujos geométricos y a veces figuras humanas (véase también Arte paleolítico). En 1913, en la cueva de La Colombière (Francia) se desenterraron magníficas siluetas grabadas en hueso y en piedra pulimentada. En la cueva de Altamira (España) y en la de Lascaux (Francia) existen dibujos coloreados de animales realizados con pigmentos minerales mezclados con grasas animales. Algunas de las pinturas adornan las paredes de grandes cámaras idóneas para la celebración de rituales; otras aparecen en angostos pasadizos a los que sólo se tiene acceso de forma individual. La caza y la fertilidad son los temas más utilizados. Las propias reuniones rituales favorecían la comunicación y el entronque entre los grupos más aislados.
En todos los continentes hubo grupos de cazadores-recolectores que hicieron uso de las cavernas. Las cuevas chinas encierran algunas de las pruebas más antiguas de la utilización del fuego por parte del hombre, hace aproximadamente 400.000 años. En la cueva de Zhoukoudian (Chou-k’ou-tien), cerca de Pekín, se han descubierto restos de huesos y herramientas del Homo erectus (hombre de Pekín). En la cueva de Shanidar (Irak) se desenterraron en 1957 esqueletos de Neandertal de 50.000 años de antigüedad. Las semillas halladas en los enterramientos se han interpretado como prueba de la existencia de ritos funerarios. En los desiertos occidentales de Norteamérica se han descubierto cuevas con plantas comestibles, sandalias tejidas y cestas, testigos de la cultura del Desierto de hace 9.000 años. Los antiguos habitantes de Australia, Oriente Próximo y los Andes del Perú también nos han legado restos en numerosas cavernas.
Poco a poco, el ser humano aprendió a cultivar sus alimentos en vez de ir en su búsqueda. Este momento constituye el nacimiento del periodo neolítico, segunda fase de la edad de piedra, cuando la agricultura se consolidó, los grupos humanos fundaron poblados de viviendas estables, destinando las cuevas a otros fines, como campamentos de caza y pastoreo, o para la realización de ciertas ceremonias. En Europa, Asia y África los pueblos nómadas siguieron utilizando las cuevas como refugios.
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CONDICIONES DE CONSERVACIÓN
En la mayoría de las cavernas de ambiente seco la conservación ha sido excepcional, debido al aire carente de humedad y a la escasa actividad bacteriana. A veces se han llegado a descubrir restos orgánicos intactos como madera carbonizada, cáscaras de nuez, fibras vegetales y huesos. En las cavernas húmedas, los utensilios y demás restos suelen encontrarse incrustados o sepultados bajo depósitos calcáreos de estalactitas. En algunas de las cuevas se han hallado enterramientos.
Debido a las condiciones de conservación poco habituales de las cavernas y la enorme antigüedad de los numerosos restos hallados, existe la creencia errónea de que llegó a existir una auténtica ‘raza’ de hombres de las cavernas. En realidad, la mayoría de las cuevas no son otra cosa que pequeños campamentos estacionales, dado que los hombres prehistóricos pasaban gran parte del año en asentamientos al aire libre.
Durante estos últimos cien años se han efectuado excavaciones sistemáticas que ponen de manifiesto culturas cambiantes, ya que encierran restos de sucesivas ocupaciones. Por ejemplo, la transición del sistema de recolección de alimentos a la agricultura queda demostrada por los hallazgos en las tierras altas de México y en el Sureste asiático. Algunas de las cuevas de Europa siguieron habitadas mucho después de haber finalizado la edad de piedra; entre los restos de las cavernas se han descubierto testimonios de la edad del bronce y de la edad del hierro. En algunas ocasiones se han llegado a detectar materiales de la época del Imperio romano. Los famosos manuscritos del Mar Muerto fueron descubiertos en 1947 en el interior de una serie de cuevas de Jordania.
Véase también Arqueología.

martes, 10 de mayo de 2011

Los asombroso Ritos funerarios


Ritos funerarios

Danza fúnebre de los dogones
Numerosas culturas incorporan danzas y otras ceremonias como parte de sus ritos funerarios. Estos rituales están cargados de simbolismo religioso; algunas veces representan los espíritus del inframundo o el paso del difunto hacia el más allá. En la imagen, miembros de la tribu dogon de Malí ejecutan una danza que forma parte de su ritual funerario.

Ritos funerarios, prácticas relacionadas con la muerte y el enterramiento de una persona, específicas de la especie humana.
Estas prácticas, estrechamente relacionadas con las creencias religiosas sobre la naturaleza de la muerte y la existencia de una vida después de ella, implican importantes funciones psicológicas, sociológicas y simbólicas para los miembros de una colectividad. Así, el estudio del tratamiento que se dispensa a los muertos en cada cultura proporciona una mejor comprensión de su visión de la muerte y de la propia naturaleza humana. Los rituales y costumbres funerarias tienen que ver no sólo con la preparación y despedida del cadáver, sino también con la satisfacción de los familiares y la permanencia del espíritu del fallecido entre ellos.
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PREPARACIÓN Y DESPEDIDA DEL CADÁVER
En todas las sociedades se prepara el cadáver antes de colocarlo definitivamente en el féretro. Los primeros entierros de los que se tienen evidencias son de grupos de Homo sapiens. Los restos arqueológicos indican que ya el hombre de Neandertal pintaba a sus muertos con ocre rojo. Las prácticas de lavar el cuerpo, vestirlo con ropas especiales y adornarlo con objetos religiosos o amuletos son muy comunes. A veces al fallecido se le atan los pies, tal vez con la intención de impedir que el espíritu salga del cuerpo. El tratamiento más meticuloso es el del embalsamamiento, que nació, casi con seguridad, en el antiguo Egipto. Los egipcios creían que el cuerpo tenía que estar intacto para que el alma pudiera pasar a la siguiente vida, y para conservarlo desarrollaron el proceso de la momificación. En la sociedad occidental moderna se realiza este proceso para evitar que los familiares tengan que enfrentarse con el proceso de putrefacción de los restos.
Las diferentes formas de despedir al cadáver están en función de las creencias religiosas, el clima, la geografía y el rango social. El enterramiento se asocia al culto de los antepasados o a las creencias en la otra vida. La cremación se practica en algunas culturas con la intención de liberar el espíritu del muerto. La exposición al aire libre es común en las regiones árticas y entre los parsis (seguidores de una antigua religión persa, el zoroastrismo), donde también tiene un significado religioso. Prácticas menos comunes son arrojar el cadáver al agua después de un traslado en barco y el canibalismo.
En las sociedades precolombinas de América, la muerte era un acontecimiento muy ritualizado, lo que obligaba a ceremonias de todo tipo, acompañadas de ofrendas, alimentos y objetos de acompañamiento y regalos de mucha utilidad durante el largo viaje que se iniciaba tras la muerte.
Entre los mayas se diferenciaba el enterramiento según la clase y categoría del muerto. La gente ordinaria se enterraba bajo el piso de la casa, pero los nobles solían ser incinerados y sobre sus tumbas se erigían templos funerarios.
Los aztecas, que creían en la existencia de paraísos e infiernos, preparaban a los difuntos para un largo camino lleno de obstáculos. Tenían que pelear para poder llegar al final y ofrecer obsequios y regalos al señor de los muertos, que decidía su destino final.
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RITUALES FUNERARIOS Y DE LUTO
El funeral (traslado del cadáver al lugar de su enterramiento, cremación o exposición) supone una ocasión para celebrar un ritual que varía en complejidad. Con frecuencia, el transporte del cuerpo se convierte en una procesión con un ritual fijo. En el hinduismo la procesión al lugar de la cremación va precedida por un hombre que lleva una antorcha. Llegado al lugar previsto, el cortejo se pasea alrededor del féretro y antiguamente, en algunos grupos, la viuda realizaba el suttee, es decir, se autoincineraba en la pira funeraria del marido. Finalmente, las cenizas se depositaban en un río considerado sagrado. En la antigua Grecia, Egipto y China los esclavos a veces eran enterrados con sus amos, ya que se creía que en la otra vida el muerto iba a seguir necesitando sus servicios.
En las sociedades occidentales modernas los rituales funerarios engloban velatorios, procesiones, tañido de campanas, celebración de un rito religioso y lectura de un panegírico. En los funerales militares a menudo se realizan saludos especiales con salvas en honor del fallecido. Algunas culturas tienen establecido un periodo de reclusión para la familia. La tradición judía, por ejemplo, fija un periodo de siete días de reclusión (shivah) después del funeral de un familiar cercano.
El deseo de mantener viva la memoria del difunto ha dado lugar a muchos tipos de actos, como la conservación de una parte del cuerpo como reliquia, la construcción de mausoleos, la lectura de elegías y la inscripción de un epitafio en la tumba.
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SIMBOLISMO Y SIGNIFICADO SOCIAL

Procesión fúnebre del rey Jorge VI
La muerte de un monarca en Gran Bretaña se señalaba con una elaboradísima procesión fúnebre, en la que participaba la guardia a caballo y otros cuerpos militares. Este duelo obedece más a costumbres sociales que a la religión. El rey Jorge VI de Gran Bretaña e Irlanda del Norte murió el 6 de febrero de 1952; la procesión correspondiente se llevó a cabo el 23 de febrero de ese mismo año.

Los estudios antropológicos actuales interpretan las costumbres funerarias como expresiones simbólicas de los valores de una determinada sociedad. Este enfoque está apoyado por la observación de que gran parte de lo que ocurre en un funeral está determinado por la costumbre. Incluso las emociones que se exhiben en los rituales funerarios pueden estar dictadas por la tradición. A veces se alquilan plañideras, que no son familiares del fallecido, para que lloren y se lamenten. También los momentos y lugares donde los familiares deben mostrar su tristeza pueden estar definidos por las reglas tradicionales.
Algunos antropólogos han observado que, a pesar de la gran variación de prácticas funerarias, siempre existen cuatro elementos simbólicos principales. El primer simbolismo es el color. A pesar de que la asociación del color negro con la muerte no es universal, el uso de ropa negra para representar la muerte está ampliamente difundido. Un segundo elemento es el pelo de los familiares, que puede estar rapado o, por el contrario, largo y desordenado en señal de tristeza. Un tercer elemento son las actividades ruidosas con golpes de tambor o cualquier otro instrumento. Finalmente, y como cuarto elemento, está la utilización de algunas prácticas mundanas en la procesión con el cadáver. La interpretación antropológica clásica considera las ceremonias que rodean a la muerte (así como las que acompañan al nacimiento, a la iniciación a la edad adulta y al matrimonio) como ritos de paso.
En términos sociales, el significado simbólico de la muerte se observa con mayor claridad en los funerales de los gobernantes. En las culturas donde la tribu o la nación está personificada en el gobernante, estos funerales llegan a ser un drama político en el que participa todo el país. El entierro de un gobernante no es sólo un evento religioso, es un acontecimiento de considerables consecuencias políticas y cosmológicas. Las pirámides de Egipto, por ejemplo, se convirtieron en un símbolo y en una prueba de la autoridad real. Dado que los faraones encarnaban la permanencia social y la autoridad espiritual y temporal, su muerte ponía en peligro todos estos elementos. La participación de sus sucesores en los rituales funerarios proporcionaba una sensación de continuidad. En Tailandia, después de la cremación del monarca, el nuevo rey y los miembros de la familia real tradicionalmente buscaban entre las cenizas fragmentos de huesos. Estas reliquias se convertían en objetos de culto que, de forma indirecta, significaban la continuidad de la presencia y autoridad del monarca fallecido. En sociedades tan diversas como las de Inglaterra, la Francia del siglo XVIII y el pueblo shilluk en el Sudán, los rituales funerarios de los monarcas estaban relacionados con ideas culturales sobre la naturaleza de la monarquía, del orden político y de la transferencia de autoridad.

Fotos de Fantasmas


Algunas fotos de la Red, sino asustan, cuando menos son interesantes, fotos de fantasmas y uno que otro espectro.
















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Fotos asombrosas de la Web



Extraña distorsión de  edificios.














Foto de un tronco,  elocuente por su parecido con un trasero.



















El estallido de un rayo.



























Elefante de granito.













Sin palabras.

















Extraños gemelos.


















Pez de las profundidades.














Carroza de cristal.













La sonrisa de la tarde.













Extraño paisaje.












Gruta de luces.










El Blog de lo asombroso


En este blog, podrás encontrar datos interesantes, hechos asombrosos, fotos raras, anécdotas históricas. Asuntos de la naturaleza  y el Cosmos; el cuerpo humano, el átomo y todo, cuanto de interés atraiga nuestra atención.


Frases memorables, defectuosamente recordadas

PALABRAS QUE JAMAS SE PRONUNCIARON
"Los ingleses son una nación de comerciantes".
La frase suele atribuirse a Napoleón, que de este modo reflejaba su desprecio hacia los ingleses como una raza de pequeños burgueses. Pero la expresión: «Una nación de comerciantes», ya se imprimía cuando Napoleón era niño, y mal pudo ser suya. Fue utilizada en un escrito político por el economista galés Josiah Tucker en 1766, más tarde por el filósofo escocés Adam Smith en su obra La riqueza de las naciones (1775), Y al año siguiente por Sarnuel : Adams en Filadelfia.

Más tarde, cuando Napoleón estaba en el exilio, los biógrafos la pusieron en su boca, El médico de Napoleón, Barry O'Meara, en Napoleán en el exilio, o una voz desde Santa Elena, refería una conversación con el emperador el 17 de febrero de 1817, en la que éste decía de los ingleses: «son una nación de comerciantes»,

No obstante, del texto de O'Meara se desprende que, si bien Napoleón coincidía con este aserto, en aquella ocasión citaba las palabras del patriota corso Pasquale de Paoli (1725-1807).

Por otra parte, el diario de Gaspard Gougaud, que también acompañó a Napoleón en su destierro, demuestra sin lugar a dudas que para éste . los ingleses sólo se movían por afanes lucrativos.

Pero fue el libro de Adam Smith, bien conocido de Napoleón, quien dijo: «Fundar un gran imperio con el solo fin de disponer de compradores parece propio de una nación de tenderos.»

El dinero es la raíz de todos los males (atribuida a San Pablo)
«El amor al dinero es la raíz de todo mal»; pero no quiso decir que el dinero fuese malo en sí.

¡Que coman pasteles! (atribuida a María Antonieta)
En octubre de 1789, las mujeres indigentes de París se manifestaron ante el palacio de Versalles para pedir a Luis XVI la creación de un gobierno más justo.
Según la tradición, cuando la reina María Antonieta oyó gritar a las mujeres, y le dijeron que estaban hambrientas y no tenían pan, respondió: «¡Que coman pasteles!» La anécdota se divulgó ampliamente en vida de la reina y después de su ejecución. Se citaba como muestra de sus cortos alcances o de su indiferencia ante las calamidades ajenas. Pero no existen pruebas de que esta expresión se debiese a ella.
La primera referencia a la frase aparece a raíz de 1760, en las Confesiones de Juan Jacobo Rousseau, cuando María Antonieta era todavía una joven.
Rousseau refiere la anécdota de una «gran princesa» que, al serie comunicado que los campesinos no tenían pan, replicó ingenuamente: «¡Que coman pasteles!» Se trataba de un pan de calidad superior, el único queella conocía. La frase, no mal intencionada, pudo haber sido atribuida a María Antonieta por alguno de los revolucionarios franceses que conocían la obra de Rousseau.

La batalla de Waterloo fue ganada en los campos de deportes de Eton (atribuida al duque de Wellington)

ANTIGUO CRICKET EN ETON. Cuando Wellington fue su alumno, Eton no disponía de campos de deportes; por tanto es improbable que el duque se refiriese a ellos después de su victoria en Waterloo.

Cuando el primer duque de Wellington era un muchacho y estudiaba en Eton, el famoso colegio inglés aún no disponía de instalaciones deportivas ni de equipos seriamente organizados. Además, como observa uno de sus descendientes, la estancia del duque en Eton fue breve y poco brillante. Por consiguiente es improbable que el vencedor de Bonaparte realizara tal afirmación.
Fue un francés, el conde Charles de Montalembert, en su De l'auenir poltique de l'Angleterre (El futuro político de Inglaterra), publicado en 1855, tres años después de la muerte de Wellington, quien primero se la atribuyó en forma escrita.
Pero no existe el menor testimonio de que Wellington pronunciara esta frase. Ni siquiera es verosímil, pues nunca sintió gran afecto por Eton ni por lo que esta escuela represeñtaba. Sólo más tarde, en el siglo XIX, el espíritu de Eton fue sobremanera enaltecido, y a él se atribuyeron las causas  del éxito militar y colonial de Inglaterra.
¡Elemental, querido Watson! (atribuida a Sherlock Holmes)
Esta frase recuerda instantáneamente al personaje creado por Arthur Conan Doyle, a Sherlock Holmes, el detective más famoso de todos los tiempos. Sin embargo, en ninguna de las obras de Conan Doyle; Sherlock Holmes pronuncia estas palabras.
Solamente en una ocasión Holmes formula una expresión aproximada. Es en El Perverso, novela publicada en el Strand Magazine en 1893, e incluida posteriormente en las Memorias de Sberlock Holmes, editadas en 1894.
En esta obra, el doctor Watson, ayudante de Sherlock Holmes, se ha casado y ya no vive en el piso de ambos, en Baker Street, 221 B (Londres). Sherlock Holmes visita a Watson para pedirle ayuda en la resolución de un misterio y deduce diversas circunstancias sobre la vida de su amigo. Observa, por la ceniza de su chaqueta, que Watson carga su pipa con el mismo tabaco y descubre que está muy ocupado.
Watson le pregunta cómo sabe esto, y Sherlock Holmes responde que porque toma un cabriolé cuando está ocupado y camina a pie por la calle cuando no lo está. Las botas de Watson tienen polvo suficiente para haber estado fuera de la casa, pero no lo bastante para haber caminado. Sherlock Holmes asegura que Watson ha tomado un cabriolé. Por lo tanto, debe estar muy ocupado:

«¡Excelente! », dice Watson. «! Elemental! », dice Sherlock Holmes.

Decíamos ayer ... (Fray Luis de León)
Fray Luis de León, el gran lírico del Siglo de Oro español, catedrático de la Universidad de Salamanca, fue procesado y encarcelado en 1572 por la Inquisición, acusado' de impugnar la autoridad de la Vulgata.
Absuelto y repuesto en su cátedra de Teología cuatro años después, es tradición que al ocuparla saludó a sus alumnos con la célebre frase. Al parecer, lo que fray Luis dijo fue Dicebamus externa die (decíamos en días pasados, o en el pasado), si bien su auditorio entendió Dicebamus hesterna die (decíamos ayer). Tal fue el origen de la confusión.

Como es sabido, fray Luis reanudó sus lecciones con la célebre frase, sin aludir siquiera a los causantes de su desgracia.

Leche


La asombrosa Leche
Componentes de la leche
La mayor parte de la leche consumida en Europa es de vaca, pero otros países prefieren la de búfala, cabra u oveja. Todas contienen proporciones variables de los mismos nutrientes, que se detallan en la presente tabla. La proteína caseína se emplea para otros fines además del consumo humano, por ejemplo, para la fabricación de adhesivos, pinturas y plásticos.

leche. (Del lat. lac, lactis). f. Líquido blanco que segregan las mamas de las hembras de los mamíferos para alimento de sus crías. || 2. leche de algunos animales que se emplea como alimento de las personas. || 3. Jugo blanco obtenido de algunas plantas, frutos o semillas. Leche de coco, de almendras. || 4. Cosmético de consistencia espesa, generalmente de color blanco. Leche hidratante. || 5. vulg. semen. || 6. vulg. Trastazo, porrazo. Se dio una leche con el coche. || 7. vulg. bofetada (ǁ golpe con la mano abierta). Si no te estás quieto te daré una leche. || 8. coloq. Ecuad., El Salv. y Ven. Suerte favorable. || 9. p. us. Primera educación o enseñanza que se da a alguien. || ~ condensada. f. La concentrada por evaporación, a la que se añade azúcar. || ~ de canela. f. Aceite de canela disuelto en vino. || ~ de gallina. f. Hierba anual, de la familia de las Liliáceas, con flores en corimbo, que tienen pedúnculos desiguales y corola por fuera verdosa y por dentro blanca como la leche. || ~ de los viejos. f. coloq. vino. || ~ de pájaro. f. leche de gallina. || ~ de tierra. f. magnesia. || ~ en polvo. f. La que ha sido sometida a deshidratación. || ~ entera. f. La que conserva toda la grasa y sustancias nutritivas. || ~ evaporada. f. leche entera concentrada por evaporación de gran parte del agua y posteriormente esterilizada. || ~ frita. f. Dulce de harina cocida con leche y azúcar, y frita. || ~ limpiadora. f. En cosmética, la destinada a la higiene del rostro. || ~ merengada. f. La preparada con claras de huevo, azúcar y canela. || ~ virginal. f. Líquido blanco que se utilizaba como cosmético del rostro. || mala ~. f. vulg. Mala índole, mala intención. La pregunta del examen está hecha con mala leche. || 2. vulg. mal humor. Hoy viene de mala leche porque se le ha pinchado una rueda. || a toda ~. loc. adv. vulg. A toda velocidad. Vino a toda leche. || 2. vulg. A todo volumen. Puso la radio a toda leche. || como la ~. loc. adj. coloq. Dicho de un manjar cocido o asado: Que está muy tierno. || dar un ganadero a ~ un rebaño de ovejas. fr. Entregarlo a otro para que las ordeñe y mantenga por su cuenta, abonando a aquel un tanto por cabeza. || de ~. loc. adj. Dicho de un animal: Que todavía mama. Ternera, cochinillo de leche. || 2. Dicho de un animal hembra: Que se tiene para aprovechar la leche que da. Burras, vacas de leche. || echando ~s. loc. adv. vulg. Muy deprisa. || estar alguien con la ~ en los labios. fr. coloq. Faltarle, por ser joven, los conocimientos que traen consigo la experiencia o la edad madura. || 2. coloq. Ser principiante en una profesión. || estar en ~ una planta o un fruto. fr. Estar todavía formándose o cuajándose, o faltarles aún bastante para su madurez o sazón. || la ~. loc. adv. vulg. mucho (ǁ con abundancia). Sabe la leche. || leche, o leches. interjs. vulgs. Indican sorpresa, asombro, admiración, etc. || mamar alguien algo con, o en, la ~. frs. coloqs. Aprenderlo en los primeros años de la vida; adquirirlo, contraerlo entonces. || pedir ~ a las Cabrillas. fr. Pedir imposibles. || ser alguien o algo la ~. fr. vulg. Ser extraordinario. Este chico es la leche, siempre se queda dormido. || tener ~. fr. Arg., Hond., Nic. y Ur. Tener buena suerte. || tener, o traer, alguien la ~ en los labios. frs. coloqs. estar con la leche en los labios. V. ama de ~, árbol de la ~, azúcar de ~, capón de ~, cuenta de ~, diente de ~, dulce de ~, escarabajo en ~, hermano de ~, hijo de ~, madre de ~, mar de ~, mar en ~, mate de ~, mosca en ~, rayo de ~, sangre y ~, suero de la ~.

Leche, líquido opaco, blanquecino o amarillento, segregado por las glándulas mamarias de las hembras de los mamíferos para la alimentación de sus crías. La leche normal no aparece hasta varios días después del alumbramiento; el líquido viscoso segregado desde el momento del parto hasta la aparición de la leche normal recibe el nombre de calostro. La leche está formada por glóbulos de grasa suspendidos en una solución que contiene el azúcar de la leche (lactosa), proteínas (fundamentalmente caseína) y sales de calcio, fósforo, cloro, sodio, potasio y azufre. No obstante, es deficiente en hierro y es inadecuada como fuente de vitamina C. La leche entera está compuesta en un 80 a un 90 % de agua. La leche fresca tiene un olor agradable y sabor dulce. Su densidad relativa varía entre 1,018 y 1,045, y la de la leche de vaca entre 1,028 y 1,035. Los glóbulos de grasa tienen una densidad relativa inferior a la de la fase líquida y, por lo tanto, ascienden a la superficie para formar nata (crema) cuando se deja reposar la leche en un recipiente. También se llama nata a la lactoalbúmina, que es la telilla que aparece en la superficie cuando se ha hervido la leche.
La utilización de una centrifugadora acelera la separación de la grasa de la leche entera. Lo que queda después de retirada la primera recibe el nombre de leche desnatada o descremada. La leche con la mitad de grasa es conocida como semidesnatada o semidescremada. No obstante, si la leche entera se pulveriza a presión a través de pequeñas boquillas, el tamaño de los glóbulos de grasa se reduce hasta tal punto que posteriormente no se separan; a ello se debe que esa leche produce menos nata en comparación con la que se consumía sin ser procesada por medios mecánicos. Este producto recibe el nombre de leche homogeneizada; casi toda la leche consumida en los países industrializados es homogeneizada. Cuando se bate la nata, los glóbulos de grasa se aglomeran para formar la mantequilla, y sueltan la llamada manteca de leche o suero graso. El yogur o yogurt es un popular producto lácteo fermentado que se toma natural o se le añaden sabores de fruta.
La acidificación de la leche, o la adición del enzima renina, transforma la mayor parte del contenido proteínico en requesón o caseína. El residuo líquido recibe el nombre de suero. La caseína puede convertirse en queso o usarse en productos comerciales tales como pegamentos, productos textiles y pinturas; también puede transformarse en un valioso plástico por reacción con el metanal.
La mayoría de los países disponen de normativas en las que se especifican las condiciones sanitarias en las que se debe producir, procesar y almacenar la leche. Prácticamente toda la leche, con el fin de garantizar su aptitud para el consumo humano, es sometida al proceso de pasteurización y posteriormente es refrigerada antes de su envasado y distribución. Es un producto alimentario supervisado de forma muy meticulosa.
La leche más empleada para el consumo humano es la de rumiantes hembra como la vaca, la cabra y la oveja. También la llama, el reno y el búfalo son importantes productores de leche en muchos lugares del mundo. La composición típica de diversos tipos de leche aparece en la tabla adjunta.

lunes, 9 de mayo de 2011

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