La maravillosa belleza del mármol



Mármol
Cantería de extracción de mármol en los Alpes apuanos.


Mármol, variedad cristalina y compacta de caliza metamórfica, que puede pulirse hasta obtener un gran brillo y se emplea sobre todo en la construcción y como material escultórico. Comercialmente, el término se amplía para incluir cualquier roca compuesta de carbonato de calcio que pueda pulirse, e incluye algunas calizas comunes; también incluye, en términos genéricos, piedras como el alabastro, la serpentina y, en ocasiones, el granito.
La superficie del mármol se deshace con facilidad si se expone a una atmósfera húmeda y ácida, pero es duradero en ambientes secos si se le protege de la lluvia. El mármol más puro es el mármol estatuario, que es blanco con una estructura cristalina visible. El brillo característico de este tipo de mármol se debe al efecto que produce la luz al penetrar levemente en la piedra antes de ser reflejada por las superficies de los cristales internos. La variedad más famosa de este mármol procede de las canteras del monte Pentelikon, en Ática, que fue el utilizado por los grandes escultores de la antigua Grecia, incluidos Fidias y Praxíteles. La colección Elgin está compuesta de mármol de Pentelikon. El mármol de Paros, utilizado también por los escultores y arquitectos de la Grecia antigua, era extraído fundamentalmente de las canteras del monte Parpessa, en la isla griega de Paros. El mármol de Carrara, que abunda en los Alpes italianos y se extrae en la región de Carrara, Massa y Serravezza, fue utilizado en Roma con fines arquitectónicos en tiempos de Augusto, el primer emperador, aunque las variedades más finas de mármol escultórico fueron descubiertas más adelante. Los mejores trabajos de Miguel Ángel son de este tipo de mármol; es muy utilizado por los escultores contemporáneos.
Otros mármoles contienen una cantidad variable de impurezas, que dan lugar a los modelos jaspeados que tan apreciados son en muchos de ellos. Se usan para la construcción, sobre todo en interiores, y también en pequeños trabajos ornamentales, como pies de lámpara, mesas, escribanías y otras novedades. Las variedades escultóricas y arquitectónicas están distribuidas por todo el mundo en forma de grandes depósitos.

sábado, 6 de noviembre de 2010

La asombrosa Marea


Marea, ascenso y descenso periódicos de todas las aguas oceánicas, incluyendo las del mar abierto, los golfos y las bahías, resultado de la atracción gravitatoria de la Luna y del Sol sobre el agua y la propia Tierra.

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MAREAS LUNARES
La Luna, al estar mucho más cerca de la Tierra que el Sol, es la causa principal de las mareas. Cuando la Luna está justo encima de un punto dado de la superficie terrestre, ejerce una fuerza de atracción sobre el agua, que, por lo tanto, se eleva sobre su nivel normal. El agua que cubre la porción de Tierra más lejana de la Luna también está sometida a atracción; se forma así otra elevación que proporciona el fundamento de una segunda onda. La cresta de onda situada bajo la Luna se llama marea directa, y la del lado diametralmente opuesto de la Tierra se llama marea opuesta. En ambas crestas, prevalece la condición conocida como de marea alta, mientras que a lo largo de la circunferencia formada por las zonas perpendiculares al eje de mareas directa y opuesta se producen fases de marea baja.

Las mareas alta y baja se alternan en un ciclo continuo. Las variaciones producidas de forma natural entre los niveles de marea alta y baja se denominan amplitud de la marea. En la mayoría de las costas del mundo se producen dos mareas altas y dos bajas cada día lunar, siendo la duración media de un día lunar 24 h, 50 min y 28 s. Una de las mareas altas está provocada por la cresta de marea directa y la otra por la cresta de marea opuesta. En general, dos mareas altas o bajas sucesivas tienen casi la misma altura. Sin embargo, en algunos lugares fuera del océano Atlántico estas alturas varían de forma considerable; este fenómeno, conocido como desigualdad diurna, todavía no se comprende bien en la actualidad.

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MAREAS SOLARES
Asimismo, el Sol provoca el ascenso de dos crestas de onda opuestas, pero como el Sol está más alejado de la Tierra, su fuerza para crear mareas es un 46% menor que la de la Luna. El resultado de la suma de las fuerzas ejercidas por la Luna y el Sol es una onda compuesta por dos crestas, cuya posición depende de las posiciones relativas del Sol y de la Luna en un instante dado. Durante los periodos de Luna nueva y llena, cuando el Sol, la Luna y la Tierra están alineadas, las ondas solar y lunar coinciden. Resulta un estado conocido como mareas de primavera; en ellas las mareas altas ascienden más y las mareas bajas descienden más de lo habitual. Cuando la Luna está en el primer o tercer cuadrante, forma un ángulo recto con respecto a la línea Tierra-Sol y las ondas quedan sometidas a fuerzas opuestas del Sol y de la Luna. Este estado es el de marea muerta: la marea alta es más baja y la baja más alta de lo normal. Las mareas de primavera y muerta se producen 60 h después de las fases correspondientes de la Luna; este periodo se llama edad de la marea o de la fase de desigualdad. El intervalo entre el instante en que la Luna cruza un meridiano en un punto y cuando la siguiente marea alta llega a ese punto se llama intervalo Luna-marea, o de marea alta. El intervalo de marea baja es el periodo entre el instante en que la Luna cruza un meridiano y cuando llega la siguiente marea baja. Los valores medios entre los intervalos Luna-marea durante los periodos de Luna nueva y llena se conocen como establecimiento de puerto. Los valores de los intervalos durante otros periodos del mes se denominan, a veces, establecimientos corregidos.

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CORRIENTES Y OLAS DE MAREA

Charca residual producida por la marea
La fluctuación de la marea permite la existencia de un ambiente único en las costas. La corriente circula de forma continua y aporta nutrientes en las playas, pero los organismos deben adaptarse al batir de las olas y a cambios frecuentes entre el aire libre y la inmersión completa. Los organismos marinos se adaptan de distintas maneras. La estrella de mar usa ventosas, el percebe se pega de manera permanente a objetos grandes como rocas o barcos y las algas se anclan al fondo marino. Cuando la marea baja, se forman bolsas de agua atrapadas entre rocas, depresiones de arena y cuencas naturales llamadas charcas residuales de marea, como la mostrada aquí durante la marea baja.



Junto al ascenso y descenso vertical de agua, hay varios movimientos horizontales o laterales llamados comúnmente corrientes de marea, muy diferentes de las corrientes oceánicas normales (véase Océanos y oceanografía). En zonas cerradas, una corriente de marea fluye durante unas 6 h y 12 min aguas arriba, o hacia la costa, en correspondencia con la marea alta; después se invierte y fluye, durante casi el mismo tiempo, en dirección contraria, y se corresponde con la marea baja. Durante el periodo de inversión, el agua se caracteriza por un estado de inmovilidad, o calma, llamado repunte de la marea. Una corriente que fluye hacia la costa se califica como de avenida; y la que se aleja de la misma, reflujo.

A veces, en mar abierto, olas marinas gigantes, llamadas tsunamis u olas de marea (véase Tsunami), se precipitan sobre las costas circundantes con una fuerza tremenda, causando considerables daños humanos y materiales. Estas olas no se producen por fenómenos naturales de marea, sino por terremotos, erupciones volcánicas oceánicas o perturbaciones atmosféricas intensas. Véase Terremoto; Volcán.

Otro fenómeno relacionado es el seiche, que suele producirse en mares rodeados de tierra o en lagos, como la bahía de San Francisco en California y el lago Léman en Ginebra (Suiza). Se observa que la superficie del agua oscila desde unos pocos centímetros hasta varios metros; esto es debido a las variaciones locales de presión atmosférica junto a vientos fuertes, pero a veces se debe a sacudidas sísmicas lejanas. El movimiento del agua se produce en olas largas y puede durar desde unos pocos minutos hasta varias horas.

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ENERGÍA MAREOMOTRIZ
La energía de las mareas puede emplearse para producir electricidad. En el verano de 1966 se puso en marcha una planta de energía mareomotriz de 240.000 kW en el río Rance, un estuario del canal de la Mancha, en el noroeste de Francia. La marea ascendente del río fluye a través de un dique, mueve unas turbinas y luego queda retenida tras él. Cuando la marea desciende, el agua atrapada se libera, atraviesa el dique y mueve de nuevo las turbinas. Estas plantas de energía mareomotriz desarrollan su máxima eficiencia cuando la diferencia entre las mareas alta y baja es grande, como en el estuario de Rance, donde es de 8,5 metros. Las mareas altas mayores del mundo se producen en la bahía de Fundy en Canadá, donde hay una diferencia de unos 18 metros.

La maravilla de la Lluvia



Lluvia, precipitación de gotas líquidas de agua. Las gotas de agua tienen en general diámetros superiores a 0,5 mm y pueden llegar a unos 3 mm. Las gotas grandes tienden a achatarse y a dividirse en gotas menores por la caída rápida a través del aire. La precipitación de gotas menores, llamada llovizna, suele limitar fuertemente la visibilidad, pero no suele producir acumulaciones significativas de agua.
La cantidad o volumen de agua caída se expresa como la altura que alcanzaría el agua caída sobre el terreno suponiendo que no hubiera pérdidas o infiltraciones. Se suele expresar en milímetros. Existe una equivalencia entre esta medida en milímetros y el volumen por superficie, de manera que 1 mm de altura supone 1 l/m2.
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EL PROCESO DE LA PRECIPITACIÓN

El efecto orográfico sobre las masas de aire

Las masas de aire adquieren humedad al pasar sobre masas de agua cálida o sobre superficies de tierra mojada. La humedad, o vapor de agua, es elevada entre las masas de aire por turbulencia y convección (véase Transferencia de calor). Este transporte necesario para enfriar y condensar el vapor es el resultado de varios procesos, y su estudio suministra una clave para la comprensión de la distribución de las lluvias en las distintas partes del mundo.
El fenómeno de elevación, asociado con la convergencia de los vientos alisios (véase Viento), produce una banda de lluvias copiosas cerca del ecuador. Esta banda, llamada zona de convergencia intertropical (ZCIT), se desplaza hacia el Sur o hacia el Norte según las estaciones. En latitudes superiores, gran parte de la elevación también está asociada a los ciclones móviles (véase Ciclón) que toman la forma de aire ascendente húmedo y caliente sobre una masa de aire más frío con una interfase llamada frente. La elevación se asocia, en una escala menor, a la convección de aire calentado por una superficie subyacente cálida que da lugar a aguaceros y tormentas. Las lluvias más intensas en cortos periodos de tiempo suelen deberse a estas tormentas. El aire también puede ascender al verse forzado a subir sobre una barrera montañosa, con el resultado de que la ladera expuesta al viento, a barlovento, tenga lluvias más abundantes que la de sotavento, en el otro lado.
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PRECIPITACIONES MEDIAS
Precipitación mundial y media
La precipitación juega un papel principal en la determinación del clima de una zona. La precipitación de lluvia es crítica porque rellena los acuíferos y provee de sistemas naturales de cuencas y canales de irrigación. Los promedios de precipitaciones en el mundo varían entre las distintas regiones. Las áreas que reciben menos de 250 mm de lluvia al año se consideran desiertos, mientras que las que reciben más de 2.000 mm son ecuatoriales o tropicales. La precipitación media o promedio se determina por la altura alcanzada por el agua caída sobre una superficie plana y se mide con un pluviómetro.

La distribución de las lluvias es muy irregular, apreciándose fuertes contrastes de unas zonas a otras. La distribución anual de lluvia en la Tierra refleja la influencia de la distribución de las tierras y de los mares y de la altura del terreno.
La precipitación más grande del mundo, unos 10.922 mm por año, se produce en Cherrapunji, en el noreste de la India, donde el aire cargado de humedad de la bahía de Bengala se ve forzado a ascender sobre las colinas Khasi del estado de Assam; hasta 26.466 mm de lluvia han caído en un año. Otros récords de precipitación incluyen los cerca de 1.168 mm de lluvia en un día durante un tifón en Baguio, en Filipinas; 304,8 mm en una hora durante una tormenta en Holt, Estados Unidos y 62,7 mm en 5 minutos en Portobelo, Panamá. En España, las mayores precipitaciones se registran en Galicia, cornisa Cantábrica y sierras de Ronda y Grazalema.
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PRECIPITACIÓN ARTIFICIAL
Pese a la presencia de humedad, a veces las nubes no llegan a producir precipitación. Esta circunstancia ha estimulado el estudio de los procesos de precipitación, en concreto cómo se forma una gota de lluvia a partir de cerca de un millón de gotitas diminutas en el interior de las nubes. Se diferencian dos procesos de precipitación: 1) evaporación de gotas de agua a temperaturas menores a la de congelación en pequeños cristales de hielo que más tarde caen a capas más cálidas y se funden, y 2) la unión de pequeñas gotitas en gotas mayores que caen a velocidades superiores. Los esfuerzos para efectuar o estimular estos procesos artificialmente han tenido un éxito limitado, ya que las regiones con mayores deficiencias de lluvias están dominadas por masas de aire sin humedad o altura adecuadas.

La maravillosa belleza de las Gemas


Caja enjoyada
Esta caja de oro del siglo XIX está decorada con un conjunto hermoso de gemas. La piedra central es un citrino. Está rodeado por un granate, una amazonita, dos perlas, dos aguamarinas, tres ágatas y tres amatistas. El labrado del metal embellece la caja que pudo ser utilizada como elemento decorativo.

Gemas, minerales apreciados por su belleza y durabilidad. Una gran cantidad de minerales son usados como gemas. Su valor depende, en general, de cuatro características: la belleza de la propia piedra, su escasez, su dureza y resistencia, y la pericia con la que ha sido tallada y pulida. Piedras como los diamantes, los rubíes y las esmeraldas representan una de las formas con mayor valor monetario. En tiempos de guerra o de crisis económica mucha gente convierte su riqueza en piedras preciosas, fáciles de transportar y de vender.
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PROPIEDADES ÓPTICAS
Turmalina
Parece que algunas gemas tienen dos colores diferentes al ser vistas desde distinto lado. Esta propiedad se llama dicroísmo, aparece porque en los materiales dicroicos la luz se absorbe de forma distinta según su ángulo de propagación. Este fragmento de turmalina, silicato complejo de aluminio y boro, ilustra esta propiedad: la mayor parte de la piedra aparece azul, pero algunas áreas, donde la luz llega con ángulos diferentes, se ven verdes.

La belleza de las gemas depende en gran medida de sus propiedades ópticas. Las más importantes son el grado de refracción y el color. Otras propiedades incluyen: el fuego, la exhibición de colores prismáticos; el dicroísmo, habilidad de algunas piedras para mostrar dos colores distintos según la dirección con que se observan, y la transparencia. El diamante es muy apreciado por su fuego y brillo, el rubí y la esmeralda por la intensidad y belleza de sus colores, y el zafiro estrellado por el asterismo —propiedad que provoca la aparición de inclusiones con forma de estrella—, tanto como por su color.

Ojo de tigre
El oscuro brillo del cuarzo ojo de tigre justifica el origen de su nombre. Una propiedad óptica, llamada brillo de ojo de gato, es responsable del aspecto de la piedra. En su origen, la roca contenía cristales fibrosos de asbestos, pero estos se han disuelto y se reemplazan por cuarzo y óxidos de hierro que reproducen su estructura. Estos cristales internos irregulares reflejan la luz, resplandeciendo como haría un verdadero ojo.

En el interior de algunas gemas, en especial en los ópalos, se pueden ver zonas brillantes que cambian de color y tamaño mientras se mueve la piedra. Este fenómeno, llamado juego de color, difiere del fuego y se debe a la interferencia y la reflexión de luz por pequeñas irregularidades y grietas dentro de la piedra. Los ópalos también exhiben reflexiones lechosas o ahumadas en su interior. Las gemas con estructura fibrosa muestran reflexiones internas parecidas a las que se ven en seda de agua o de muaré. Esta propiedad óptica, llamada brillo de ojo de gato, se aprecia en muchas gemas, en especial en el ojo de tigre y el ojo de gato.

Ópalos y juego de colores
Los ópalos, gemas compuestas por silicio y oxígeno, son apreciados por su iridiscencia. Este juego de colores centelleantes distintivo que muestran los ópalos preciosos proviene de una estructura única de esferas de silicio en capas. La luz, al atravesar las distintas capas y las grietas minúsculas del interior de la piedra, se desvía o refracta, creando destellos brillantes de color.

El aspecto de una gema vista con luz reflejada es otra propiedad óptica llamada lustre. Se caracteriza con los términos metálico, adamantino (el del diamante), vítreo (el del vidrio), resinoso, graso, sedoso, nacarado o mate. Tiene especial importancia en la identificación de las gemas no cortadas.
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IDENTIFICACIÓN DE LAS GEMAS
Las gemas no se pueden identificar siempre con la vista. Es por tanto necesario medir las propiedades ópticas que pueden ser determinadas sin dañar la piedra.
Un gemólogo usa un instrumento llamado refractómetro para medir la propiedad más característica de una piedra, su índice de refracción, que es la capacidad relativa de refractar la luz. También se emplea un instrumento llamado polariscopio para determinar si una gema posee refracción simple o doble. Las esmeraldas, las amatistas, los rubíes y los zafiros naturales y artificiales tienen refracción doble; los diamantes, las espinelas naturales y sintéticas, los granates y el vidrio muestran refracción simple (véase Cristales). Se utiliza un iluminador especial de campo oscuro dotado con un microscopio binocular para examinar el interior de las piedras y así determinar si su origen es natural o artificial, y para buscar inclusiones características de algún tipo de gema.
Estas pruebas suelen ser suficientes para identificar el número bastante escaso de materiales usados como gemas; de forma ocasional, sin embargo, se requieren otros instrumentos como el dicroscopio, que mide una propiedad llamada dicroísmo, o el espectroscopio que determina el espectro característico de absorción. Los gemólogos no utilizan nunca pruebas de dureza sobre piedras pulidas, una prueba que se asocia siempre al examen de gemas.
Otra prueba física aplicable sobre una piedra desconocida es la determinación de su densidad. Se usan distintos dispositivos de peso para su medida exacta, pero se pueden obtener aproximaciones con una serie de líquidos de densidad conocida. Si la piedra flota en un líquido con densidad relativa 4 y se hunde en otro con densidad 3, la suya estará entre estos límites y será próxima a 3,5.
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MATERIA DE LAS GEMAS
La tabla adjunta cataloga los minerales de las gemas preciosas o semipreciosas junto a sus nombres comunes. Vea los artículos independientes de muchos de ellos.
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GEMAS ARTIFICIALES
El término gema artificial se emplea para describir las imitaciones de una gema natural o las gemas sintéticas cuyas propiedades son idénticas a las naturales.
5.1
Gemas de imitación
Estas gemas pueden estar hechas con vidrio de pedernal, a veces se cubre con plata la parte de atrás para aumentar el brillo. Desde la II Guerra Mundial, los plásticos coloreados han reemplazado el vidrio, sobre todo en las joyas de fantasía o bisutería. El plástico es más barato, se moldea con más facilidad y es más ligero.
Durante el siglo XIX, las perlas artificiales se fabricaban soplando en granos huecos de vidrio y vertiendo en su interior una mezcla de amoníaco y de materia blanca extraída de las escamas de pescado. Un tipo mucho mejor de perla artificial, el abalorio indestructible, fue introducido poco después de 1900. Se hace de vidrio macizo con un agujero estrecho para que pase el hilo. En el exterior se aplica esencia de perla, consistente en escamas molidas de arenque, y se cubre con una laca transparente e incolora.
La mejor imitación de diamante es el titanato de estroncio, fabricado con una técnica de fusión a la llama. Su índice de refracción es casi idéntico al del diamante. Muestra una dispersión mayor, y así tiene mayor brillo y fuego; sin embargo, se ralla con más facilidad. El rutilo, u oxido de titanio, es una imitación más dura.
5.2
Gemas sintéticas
Son materiales fabricados de forma artificial que duplican las gemas naturales en sus propiedades químicas, físicas y ópticas. Las gemas sintéticas se pueden distinguir de las naturales con un microscopio ya que son más perfectas y no contienen irregularidades.
Los diamantes sintéticos fueron fabricados por primera vez en 1955. En este proceso, los compuestos carbonados se someten a presiones de 56 toneladas por centímetro cúbico y a 2760 °C de temperatura. Los diamantes así producidos sólo son apropiados para usos industriales.
A finales de la década de 1960 se desarrolló un método para el ‘cultivo’ de los diamantes, calentando una pequeña muestra y sometiéndola a gas metano. El gas se descompone en átomos de carbono que se adhieren al cristal de diamante. La estructura de este diamante agrandado es la misma que la del natural. Se pueden producir piedras de alrededor de 1 quilate (200 mg), pero su precio es mucho mayor que el de los diamantes naturales.
Los zafiros se fabrican en aparatos similares a las antorchas oxhídricas. La llama se dirige hacia un soporte de arcilla refractaria situada en el interior de una cámara aislada. El oxígeno gaseoso acarrea polvo fino de óxido de aluminio hacia la llama donde se funde en pequeñas gotas que forman en el soporte una taracea (o matriz) cilíndrica. El tamaño del zafiro resultante se controla variando el chorro de gas, la temperatura y la cantidad de polvo. Se pueden producir con esta técnica gemas de hasta 200 quilates (40 g). De ellas se han tallado rubíes y zafiros perfectos de hasta 50 quilates (10 g).
Los rubíes se fabrican con el mismo proceso añadiendo de un 5 a un 6% de óxido de cromo al óxido de aluminio. Se producen colores distintos del rojo usando otros óxidos metálicos. Se pueden producir estrellas en los rubíes y zafiros sintéticos con un exceso de óxido de titanio y con temperaturas superiores a 1000 °C. Estas estrellas aparecen más nítidas que las naturales.
Algunas esmeraldas tienen calidad de gemas, y se sintetizan con métodos que permanecen en secreto. Se distinguen de las naturales por un resplandor rojo bajo luz ultravioleta.
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TALLA DE LAS GEMAS
El modelado y pulido de las gemas para realzar su belleza y, en algunos casos, para eliminar defectos es llevado a cabo por trabajadores expertos denominados lapidarios. Su trabajo, pese a requerir mucha destreza, no es tan preciso como el de los cortadores de diamantes.
6.1
Materiales y equipamiento
Las gemas se moldean con tornos o discos giratorios abrasivos. Para minerales menos duros que el cuarzo se usan a veces tornos de arenisca natural, pero para piedras más duras, como los rubíes y zafiros, se emplean discos de carborundo (carburo de silicio) cementado.
El primer paso en el tallado de una gema es el aserrado de la forma aproximada. En este proceso se utilizan discos delgados abrasivos o de metal cargados con diamante u otro abrasivo en polvo. Estos tornos (llamados laps) están hechos de carborundo o de hierro fundido mezclado con abrasivos. La piedra que se quiere tallar se pega sobre el extremo de una vara, llamada dop, y se sujeta contra el lap con la ayuda de un bloque de apoyo situado cerca del torno. Este bloque contiene varios agujeros en los que puede descansar el dop. Moviéndolo de un agujero a otro, el lapidario puede controlar el ángulo de la faceta o cara que pule. Cuando la piedra tiene la forma requerida, se realiza un fino pulido en ruedas de madera o de tela cargadas con un abrasivo fino, por ejemplo polvo de colcótar o de trípoli.
6.2
Formas de las gemas
Tallas de gemas
Las gemas se tallan y dan forma de varias maneras para realzar sus cualidades que pueden ser su color, su lustre o su fuego. Un tallador elegirá una talla según las propiedades especiales de cada gema. Por ejemplo, las múltiples facetas simétricas de la talla de brillante intensifican el centelleo de un diamante, mientras que las superficies redondeadas de la talla o corte cabujón realzan la profundidad y el color de piedras como el ojo de tigre y el rubí. Pueden hacerse tallas a medida, para peticiones o engastes personalizados.

Entre las muchas formas dadas a las gemas, la más antigua y simple es el corte cabujón, en el que la piedra queda ligeramente redondeada. Este corte es esencial si se quiere apreciar una estrella o un ojo de gato; es el más satisfactorio para el ópalo, la piedra lunar y las gemas opacas de colores. Las piedras con este corte suelen tener la parte de atrás redondeada; esto puede ser ventajoso para mejorar el aspecto, pero normalmente es para dar a la gema mayor peso.
En la talla de diamantes, así como otras piedras, se emplean varias formas típicas de facetas, con las que dan a la gema una cantidad determinada de planos de simetría. El corte más común es el del brillante. En él, la cima de la piedra se muele en forma de superficie plana, conocida como tabla, desde la que las facetas parten hacia la zona más ancha, conocida como guirnalda. Debajo, surgen nuevas caras con un ángulo algo mayor hacia otra superficie plana pequeña, el engaste, paralelo a la tabla, en la base de la piedra. Las piedras con el corte usual del brillante tienen 32 facetas junto a la tabla en la parte superior de la gema (llamada corona o bisel) sobre la guirnalda, y 24 caras junto al engaste en la parte inferior (conocida como pabellón o base) bajo la guirnalda. En casos excepcionales, el número de facetas puede incrementarse con algún múltiplo de 8. Estudios científicos han calculado las proporciones de los tamaños y las inclinaciones de las facetas para obtener el máximo brillo de una gema concreta.
Además del corte circular del brillante, las piedras pueden ser talladas con facetas de distintas formas: cuadradas, triangulares, de diamante y trapezoidales. El uso de estas tallas depende en gran medida de la forma inicial de la piedra. Los rubíes, los zafiros y las esmeraldas grandes suelen cortarse en cuadrados o rectángulos con una tabla amplia rodeada de un número pequeño de caras suplementarias. El corte de las esmeraldas, también usado con frecuencia en diamantes, se parece al del brillante, pero tiene una gran faceta cuadrada o rectangular en la cima y un total de 58 caras, aunque se pueden usar más o menos, sumadas o restadas, en múltiplos de ocho.
7
GRABADO DE GEMAS
Los diseños se graban sobre piedras preciosas o semipreciosas bien como camafeos, en los que el relieve del dibujo sobresale de la superficie, o bien como intaglios, donde el diseño está grabado en la superficie hacia su interior. Los intaglios solían ser utilizados como sellos en impresiones sobre cera o arcilla húmeda.
La técnica del grabado de gemas requiere, en todas las piedras duras, el uso de una herramienta giratoria de metal. Se fija la muestra a un asidero de madera y se mueve contra la herramienta. Esta no ejecuta el grabado, sólo frota un polvo abrasivo contra la superficie de la piedra. Es probable que en la antigüedad, se usara para este propósito el esmeril, pero desde la época romana se ha usado una mezcla de polvo de diamante y aceite.
7.1
Grabado antiguo
El corte de intaglios empezó en el cuarto milenio a.C. en Mesopotamia, durante las civilizaciones elamita y sumeria. Los primeros sellos, hechos de piedra, solían ser cilíndricos y estaban suspendidos con un cordón. Este arte alcanzó su cima alrededor de el 2800 a.C., con tallas elaboradas sobre cristal de roca cilíndrico, que solían tratar de las aventuras del rey mítico Gilgamesh. Hacia el primer milenio a.C. el arte se había extendido a lo largo de Asia Menor y Egipto. Aunque la forma cilíndrica seguía siendo común, los sellos en cúpula y cónicos con superficies planas se hicieron populares. Los egipcios adoptaron en un principio el cilindro, pero luego produjeron sellos de diversas formas, incluyendo la del escarabajo sagrado, muchas veces tallado en alguno de los cuarzos coloreados, como la amatista, la carneliana o el jaspe. A diferencia de otros pueblos de Asia Menor, grababan símbolos en vez de escenas pictóricas, y aunque usaban cuarzos en sus grabados, la materia que más utilizaban era la porcelana. Las primeras gemas cretenses estaban esculpidas en esteatita blanda, pero alrededor de 1700 a.C. se emplearon piedras más duras, como la calcedonia. Alrededor de 1100 a.C. se practicó por primera vez el grabado de sellos para reyes.
La escultura sobre gemas de Grecia y Roma suministra una historia en miniatura del arte de todos los periodos en que se practicó. Las gemas griegas del siglo VI a.C. se tallaban en ágata, carneliana y calcedonia; este último fue el más popular hacia el siglo VI a.C., aunque también se empleaba lapislázuli, ágata, jaspe y cristal de roca. Las gemas del periodo helenístico, desde el 330 a.C. aproximadamente, se realizaban sobre una gran cantidad de piedras, incluyendo granate, berilo, topacio, sarda, ágata y amatista. El uso de vidrio como sustituto de las piedras preciosas fue introducido en esta época. Los camafeos, hechos de ordinario de alguno de los cuarzos en capas (como el sardónice) o de vidrio coloreado, aparecieron en la Grecia helénica los artesanos romanos; consiguieron piezas de gran valor artístico. Los camafeos se utilizaban como artículos de adorno personal, como broches y alfileres. Las gemas intaglio romanas solían usarse como sellos de emperadores.
7.2
Resurgimiento en Europa
Hacia el siglo II d.C., el grabado de gemas declinó en Asia Menor; los mejores ejemplares de esta época son los talismanes fabricados por los herejes gnósticos. Con frecuencia enlazan con el simbolismo del culto a Mitra. En Europa, hasta el siglo VII, se grababan algunas gemas, en general para los anillos de cargos eclesiásticos o nobiliarios, pero este arte declinó hasta el final del siglo XIV cuando aparecieron los grabados florentinos y alemanes. En Italia se promocionó con el mismo ardor con el que la familia Medici coleccionaba gemas. A pesar de que los artistas del renacimiento basaban sus diseños en los de los griegos y romanos, emplearon una libertad de interpretación que hizo únicos sus trabajos. Por otra parte, el resurgimiento que tuvo lugar en los siglos XVIII y XIX produjo obras tan parecidas a los originales clásicos que es muy difícil distinguirlas.


Los asombrosos diamantes


Diamante Regent
El diamante está considerado como la sustancia más dura de la Tierra. Es carbón puro comprimido en una estructura cristalina cúbica compacta. Los diamantes brillantes tienen un índice de refracción alto. La luz que entra en un cristal tallado puede salir por la misma cara dando una impresión falsa de brillo. Se producen destellos de luz coloreados en un diamante cuando la luz se descompone en colores.

Diamante, forma mineral de carbono, considerado piedra preciosa y usado en diversas aplicaciones industriales.
Se encuentra en distintas variedades, como el diamante genuino (una gema cristalina), el bort, el balas y el carbonado. El bort tiene imperfecciones cristalinas, es muy duro y de color oscuro. Este término se aplica también a los fragmentos diminutos de diamante. El balas es una masa esférica y compacta de pequeños cristales de gran dureza y tenacidad. El carbonado, o diamante negro, es una variedad opaca, de color gris o negro, no exfoliable. En la industria se usan estos tres últimos tipos en el trabajo de la piedra (talla y pulimento) y en el filo de taladros y otras herramientas de corte.
2
PROPIEDADES
Diamante en bruto
Esta fotografía muestra un diamante en bruto en su roca matriz. Se encuentran diamantes en tubos de kimberlita, grava aluvial y restos de glaciares. El peso de cada diamante se da en quilates y es igual a 200 miligramos. Además de la talla y pulido, de la presencia de defectos y del color, el peso en quilates de un diamante determina su valor.

El diamante es la sustancia más dura conocida y recibe un índice 10 en la escala de dureza de Mohs, ideada por el mineralogista alemán Friedrich Mohs para expresar la dureza relativa en un baremo entre 1 y 10. La del diamante, manifestada en su resistencia al rayado, no tiene un valor constante, pues varía con la dirección de rayado, siendo mayor sobre las superficies paralelas a los planos del octaedro que sobre las paralelas a los planos del dodecaedro. También depende, en una misma cara, de la dirección de corte.
El diamante cristaliza en el sistema cúbico. Sus formas cristalinas más comunes son octaedros y dodecaedros, aunque puede tomar otras, por ejemplo, cubos. No es raro encontrar cristales redondeados, torcidos o enroscados. Se exfolia limpiamente a lo largo de los planos paralelos a las caras de un octaedro. Su densidad relativa varía entre 3,15 y 3,53; para los cristales más puros es de 3,52.
Los diamantes muestran una amplia gama de transparencias y colores. Las mejores gemas son transparentes; las piedras incoloras, conocidas como diamantes blancos, son muy apreciadas. Puede producirse un matiz amarillo o castaño que es considerado un defecto. Los diamantes de color castaño son comunes, los verdes y azules son raros, y los rojos son los más inusuales. Los de gran calidad, limpios, duros y de tonos infrecuentes, son muy valiosos. El color de los diamantes se debe a la presencia de impurezas de elementos diferentes del carbono.
Dos características importantes de los diamantes, cuando se usan como piedras preciosas, son el brillo y el fuego. Las propiedades físicas que los determinan, el índice de refracción y la dispersión, son mayores en el diamante que en cualquier otro mineral natural, transparente e incoloro. Los diamantes sin tallar tienen un lustre graso y no son brillantes; por el contrario, cuando se cortan muestran un fuerte brillo llamado técnicamente adamantino.
El efecto de la dispersión elevada es la separación de los colores de la luz blanca, de tal manera que la piedra centellea cuando se corta de forma adecuada. Algunos diamantes muestran fluorescencia (un intervalo corto de luminiscencia) cuando se exponen a la luz del sol o de otra fuente ultravioleta. Su color suele ser azul claro, pero puede ser amarillo, naranja, blanco lechoso o rojo.
Hay otras características del diamante que no afectan a su aspecto pero que son útiles en la identificación de las piedras y en el descubrimiento de imitaciones. Los diamantes son buenos conductores del calor, por tanto se siente frío al tocarlos, y la mayoría son malos conductores de la electricidad, por lo que se cargan positivamente cuando se frotan.
Los diamantes auténticos tallados, a diferencia de los falsos, son transparentes a los rayos X. Su capacidad para la conducción térmica hace que se utilicen como películas en la superficie de los chips electrónicos donde el calor debe disiparse rápidamente. Incluso cuando se dopa para convertirla en un semiconductor, una película semejante puede continuar teniendo un grosor muy pequeño. Se está dedicando un gran esfuerzo investigador a su producción.
Otra característica es su resistencia al ataque de ácidos y de álcalis. Sus cristales transparentes, calentados en una atmósfera de oxígeno, arden cuando alcanzan una temperatura de unos 800 °C, formando dióxido de carbono.
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FORMACIÓN
Refracción de la luz en diamantes
El brillo de los diamantes se debe a su elevado índice de refracción, aproximadamente 2,4. El índice de refracción de un material transparente indica cuánto desvía los rayos de luz. La habilidad del joyero reside en tallar las facetas de modo que cada rayo de luz se refleje muchas veces antes de salir de la piedra. El índice de refracción es ligeramente distinto para cada color de la luz, por lo que la luz blanca se divide en sus componentes dando lugar a los fuegos multicolores de los diamantes.

El mecanismo exacto de formación de los diamantes sigue siendo materia de debate entre los geólogos, pero es seguro que se necesitan calor y presión abundantes para que el carbono cristalice con esta estructura. Por tanto es probable que se hayan formado en roca o magma fundido, donde prevalecen estas condiciones, a gran profundidad bajo la superficie de la Tierra; posteriormente, este material, con contenido de diamante, sube y forma durante el proceso las chimeneas de kimberlita características de muchos yacimientos.
La roca primigenia parece ser la peridotita; sin embargo, se recuperan muchos diamantes en depósitos aluviales a grandes distancias del punto de origen. En algunos casos, el mineral se encuentra en arenisca, en conglomerado o en otras rocas sedimentarias que podrían representar depósitos aluviales de eras geológicas antiguas.
En algunos tipos de meteoritos se han encontrado diamantes diminutos y opacos conocidos como diamantes hexagonales. Sus propiedades físicas son idénticas a las de los cúbicos, exceptuando la estructura cristalina ya que las capas de átomos están giradas 60°.
Los diamantes hexagonales se forman a partir del grafito de los meteoritos en el instante del impacto contra el suelo, momento en el que se producen altas temperaturas y presiones (de hasta un millón de kg por cm2) durante algunas millonésimas de segundo. Con todo, parece que los diamantes microscópicos son bastante abundantes en el espacio exterior, tal vez producto de la explosión de estrellas o de supernovas.
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LOCALIZACIÓN
Minería de diamantes en Indonesia
En esta imagen de la isla de Borneo, varios buscadores lavan la grava extraída de pozos cercanos y después examinan la tierra para localizar posibles diamantes en bruto.

Un guijarro encontrado por un niño en la orilla del río Orange en Sudáfrica en 1866 e identificado como diamante de 21 quilates fue el primer paso en la apertura de los campos de extracción de la región que han llegado a ser los mayores del mundo. La fiebre de los diamantes en las arenas de los ríos Orange y Vaal aumentó en 1870 y 1871, tras el descubrimiento de minas secas cerca de la actual Kimberley. Eran zonas casi circulares de arcilla amarilla donde se encontraban las piedras preciosas.
Cuando los mineros excavaron en la arcilla, a veces llamada tierra amarilla, encontraron una roca dura y azulada que mostró ser también útil. Esta tierra azul, identificada como kimberlita (variedad de peridotita), es el material primigenio desde el que se forma, por meteorización, la tierra amarilla. Gracias a la minería, se descubrió que las zonas circulares de tierra amarilla y azul eran cúspides de chimeneas de kimberlita (de probable origen volcánico) que se internan hacia abajo una distancia indeterminada. Se han hallado tubos similares, no todos con contenido de diamante, en algunos otros lugares de Sudáfrica.
Se han encontrado depósitos de diamante, la mayoría aluviales, en otras zonas de África, como Tanzania, República Democrática del Congo, Ghana y Sierra Leona. También se han producido descubrimientos en Australia, Borneo, los montes Urales, Siberia, Venezuela y Guayana.
En la India, que fue durante siglos la única fuente conocida de diamantes del mundo, la producción actual se limita a pequeñas cantidades extraídas de lechos de conglomerado y de una chimenea de kimberlita.
Hay diamantes en lugares muy separados de Brasil (cerca de la ciudad de Diamantina en Minas Gerais, en Bahía, y en el centro-sur del país). Las minas brasileñas destacan en la producción de balas y de carbonado.
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TALLA
Para extraer la belleza de una gema de diamante son necesarios una serie de procesos. Estos son la exfoliación, la aserradura, la talla y el pulimento, que en conjunto crean la talla de diamantes y son las técnicas más precisas y difíciles del arte lapidario. Su primer objetivo es sacar fuego y brillo de la piedra; de igual importancia es la eliminación de imperfecciones, como grietas, rajaduras y zonas poco transparentes, y la obtención de gemas del mayor tamaño, el mejor aspecto y el máximo valor posibles.
El primer paso es el examen cuidadoso de la piedra. El cortador experto debe determinar los planos de exfoliación y decidir la mejor manera de rajar y cortar el diamante en bruto, el cual es marcado con líneas de tinta china para guiar las siguientes operaciones. En ese momento, la piedra se afianza sólidamente en un gato de madera que se monta sobre un torno.
A continuación, el cortador coloca un hierro de exfoliación, instrumento parecido a un cuchillo pesado y romo, sobre una línea, paralelo al plano de exfoliación del diamante. La piedra se raja golpeando el hierro suavemente con un martillo. Las herramientas utilizadas son sencillas, pero se requiere una gran habilidad en su uso porque un golpe demasiado fuerte o aplicado en una dirección errónea puede deteriorar irremediablemente la gema.
En la actualidad, los diamantes suelen ser aserrados en vez de exfoliados. La sierra usada es un disco metálico fino en cuyo borde se pone una mezcla de polvo de diamante con aceite.
El paso final de la talla, el pulimento, consiste en la formación de las facetas de la gema acabada. La piedra se monta sobre un marco llamado dop. Los diamantes suelen cortarse en brillantes de 58 caras en un torno horizontal y plano de hierro colado cargado con una mezcla de polvo de diamante y aceite. Se sostiene la piedra en su dop contra la superficie hasta que se forma una faceta. A lo largo de esta fase, se mueve la gema muchas veces hasta pulir todas las caras.
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PESO Y CALIDAD
La unidad de masa empleada de forma habitual para los diamantes y otras gemas, equivalente a 0,2 g es el quilate métrico. Otra unidad utilizada es el punto, igual a 0,01 quilates. Así, una piedra de 82 puntos pesaría 0,82 quilates.
Para calcular el valor por quilate de un diamante tallado se deben considerar cuatro factores. El primero es el color; el segundo es la forma y armonía de la piedra tallada. La presencia o ausencia de manchas y rajas internas o de lascas externas es el tercero. El último es el peso del diamante: una piedra de 5 quilates es más valiosa que cinco de 1 quilate de la misma calidad.
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DIAMANTES DE IMITACIÓN
Debido a su gran precio, los diamantes son muy imitados. Las imitaciones más comunes son las hechas con un tipo de vidrio de plomo conocido como estrás (strass). Las mejores se tallan y pulen como las auténticas, mientras que las baratas se producen en moldes con forma de brillantes y por tanto tienen los filos redondeados. Es fácil identificar las imitaciones de vidrio: se siente calor al tocarlas, suelen contener burbujas de aire visibles con una lupa, y, en general, son opacas a los rayos X.
El cristal de roca, variedad transparente y cristalina de cuarzo, se puede cortar en forma de brillante, pero es fácil rayarlo con un diamante auténtico. El circonio semiprecioso, que dispersa bien la luz, puede hacerse casi incoloro por tratamiento térmico. Otra imitación, conocida como doblete en el comercio de las gemas, se compone de dos piezas pegadas. Cuando dos diamantes reales forman una única piedra, se llama doblete auténtico. Los falsos, más comunes, son una cabeza de diamante fijada sobre una base de una gema menos valiosa o de vidrio.
Otros productos sintéticos usados como diamantes de imitación son el titanato de estroncio, y el rutilo y la espinela sintéticas. En 1955 se produjeron por primera vez diamantes sintéticos pequeños de la misma calidad que los naturales usados en la industria.
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HISTORIA
El término diamante deriva de la palabra griega adamas (‘invencible’) que seguramente era aplicada a cualquier roca dura, como el corindón. La primera referencia precisa e indiscutible se produce en la literatura romana en el siglo I d.C. Los diamantes conocidos por los romanos debían de provenir de la India, que fue, hasta el siglo XVIII, la única fuente conocida de estas piedras preciosas. Se creía que sólo podían encontrarse en las minas legendarias de Golconda, ciudad importante en el comercio de diamantes; las gemas vendidas allí provenían de diversas minas. En 1726 se descubrieron diamantes en Brasil, y en 1866 en Sudáfrica que es en la actualidad el productor principal de estas gemas.
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DIAMANTES CÉLEBRES
Algunos diamantes han llegado a ser históricos, sobre todo por su tamaño. El más grande de todos es el Cullinan, descubierto en la mina Premier de Sudáfrica en 1905, y que fue ofrecido a Eduardo VII por el gobierno de Transvaal. El Cullinan pesaba 3.106 quilates antes de ser cortado y según los cristalógrafos era un fragmento de exfoliación de una piedra mayor. Cuando se talló se produjeron 105 gemas con un peso total de 1.063 quilates. El mayor era una piedra con forma de gota llamada la Estrella de África que, con 530,2 quilates, es el diamante tallado más grande del mundo; en la actualidad está engastado en el cetro real británico.
El diamante Vargas, encontrado en Brasil en 1938, pesaba 726,6 quilates en bruto; cuando se cortó en 1945, se obtuvieron 29 piedras con un peso total de 411 quilates. En 1934, un diamante con una masa similar, el Jonker, fue descubierto en un depósito aluvial cercano a la mina Premier, y es el más fino entre los grandes diamantes conocidos; se dividió en 12 gemas con pesos entre 125,35 y 5,3 quilates. En 1967 se encontró el diamante Lesotho, que pesaba sin cortar 601,25 quilates.
El Gran Mogul, diamante tallado que supuestamente pesaba 240 quilates, ha desaparecido desde que el viajero francés Jean Baptiste Tavernier lo describiera en la India en 1665. Alguna autoridades creen que el diamante Koh-i-noor, que pesa 106,1 quilates y es una de las joyas de la Corona británica, es un trozo del Gran Mogul.


viernes, 5 de noviembre de 2010

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