Las increíbles y mortales Enfermedades infecciosas


Enfermedades infecciosas, enfermedades causadas cuando organismos vivos como bacterias, virus, parásitos o partículas infecciosas llamadas priones invaden el cuerpo de un ser humano, un animal o una planta. Todos esos agentes son capaces de pasar de un individuo a otro por una gran variedad de rutas, provocando infecciones y enfermedades. Este artículo sólo se ocupa de las enfermedades humanas.
Ejemplos de enfermedades infecciosas son el sarampión, la varicela y la gripe, que están causadas por virus; las infecciones del tracto respiratorio superior, como los resfriados y las inflamaciones de garganta provocadas por las bacterias del género Streptococcus; y las enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis y la gonorrea, que están originadas por bacterias específicas. Ejemplos de infecciones potencialmente mortales son la meningitis, que está causada tanto por virus como por bacterias, y la difteria.
Un organismo infeccioso puede entrar en el cuerpo de varias maneras. Puede ser inhalado en forma de aerosol (como sucede con muchos virus causantes de resfriados y gripes); ingerido en aguas y alimentos contaminados (como el agente causal del cólera y las bacterias del género Salmonella); inyectado por un insecto hematófago (como los microorganismos responsables de la malaria y de la tripanosomiasis o enfermedad del sueño); o introducido en el cuerpo de una persona por el líquido corporal infectado de otra (como sucede con el virus de Ébola y con el virus de la inmunodeficiencia humana).
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INFECCIONES BACTERIANAS
Estreptococo
Esta micrografía electrónica ilustra unas bacterias del género Streptococcus, muchas de las cuales resultan patógenas para los seres humanos. Suelen transmitirse por vía aérea en hospitales, escuelas y otros lugares públicos y algunas especies son responsables de infecciones como la faringitis, la escarlatina y algunos tipos de neumonía.

Las bacterias son microorganismos unicelulares que carecen de núcleo diferenciado. Aunque la mayoría son inofensivas, unas 200 son patógenas, es decir, que pueden provocar enfermedades graves, como el cólera, la tuberculosis, la fiebre tifoidea, la lepra y la neumonía, principalmente produciendo toxinas o destruyendo los tejidos. Las infecciones bacterianas pueden contraerse mediante la ingestión de material contaminado o a través del contacto de éste con un corte o una herida, lo que permite que la bacteria se introduzca directamente en la corriente sanguínea, como sucede en el tétanos. La posibilidad de contraer la enfermedad, así como la gravedad de la misma, dependen de la condición del sistema inmunológico del huésped y de su estado general de salud. Las personas pueden ser más propensas a contraer infecciones bacterianas tras una intervención quirúrgica y otros tipos de trauma. La severidad de la infección también depende de la virulencia y la dosis de los organismos infecciosos.
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INFECCIONES VIRALES
Sarampión
El sarampión es una enfermedad muy infecciosa que afecta sobre todo a los niños. Los síntomas suelen presentarse unos diez días después de la infección por el virus, y comprenden un exantema característico de puntos rosas que dura unos cuatro días.

La estructura de los virus es aún más sencilla que la de las bacterias. Consiste en un número relativamente pequeño de genes rodeados por una vaina proteica. Sigue siendo objeto de debate si los virus deben considerarse organismos vivos, pues sólo pueden replicarse una vez que han infectado una célula huésped.


Rubéola
La rubéola es una enfermedad infecciosa típica de la infancia producida por un virus. Entre los síntomas más característicos de esta enfermedad se incluye la erupción de color rosado de la piel, que suele durar unos tres días y puede ir acompañada de fiebre baja e inflamación de los ganglios linfáticos.


Aunque están compuestos de un pequeño número de moléculas, muchos tipos de virus funcionan como mecanismos altamente sofisticados, que se replican contaminando las células humanas o animales que invaden. El VIH es el ejemplo más sorprendente: el virus entra e infecta las células que se encargan de detectar y destruir los organismos extraños en el interior del cuerpo (los glóbulos blancos conocidos como linfocitos T). Las infecciones virales pueden extenderse en poco tiempo desde un solo huésped a centenares de personas, mediante la inhalación o ingestión de las gotas de agua producidas por la tos o los estornudos de un enfermo.
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INFECCIONES PARASITARIAS
Tripanosomas
Los tripanosomas son protistas unicelulares y flagelados, parásitos de diversos seres vivos, entre ellos los seres humanos. La enfermedad del sueño y la enfermedad de Chagas están causadas por tripanosomas.


Son aquellas infecciones provocadas por organismos que viven sobre o dentro de otro organismo; se excluyen en este apartado las originadas por virus o bacterias. Entre los parásitos multicelulares se encuentran los gusanos cilíndricos (nematodos) y los gusanos planos, incluyendo las tenias y las duelas de la sangre, responsables de la esquistosomiasis (bilharziosis), una enfermedad tropical que afecta a millones de personas. Los parásitos unicelulares microscópicos son responsables de otras enfermedades tropicales muy comunes, como la malaria (causada por unos protozoos del género Plasmodium), la tripanosomiasis (la enfermedad del sueño), la leishmaniasis y la enfermedad de Chagas. De entre todas las enfermedades infecciosas la malaria es la más grave, pues es responsable de la muerte de tres millones de personas cada año, principalmente niños; además, el 40% de la población mundial se encuentra en situación de riesgo (según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud de 1997).
El ciclo vital de los parásitos suele incluir a más de un huésped: la malaria se transmite a los humanos a través de los mosquitos; la enfermedad del sueño a través de la mosca tsetsé; y las duelas de la sangre a través de caracoles de agua dulce. El ciclo vital es extremadamente complejo, pues los parásitos pasan por diferentes fases. Por ejemplo, los parásitos de la malaria pasan por una etapa de reproducción sexual como gametocitos cuando se encuentran en el mosquito y más tarde por una etapa de reproducción asexual como esporozoitos cuando se encuentran en la corriente sanguínea de los hombres o de los animales.
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INFECCIÓN POR PRIONES
Los priones son una clase de agentes infecciosos descubiertos recientemente, consistentes en formas anormales de una proteína que normalmente forma parte del cerebro humano y del tejido corporal. La presencia en el cerebro de una forma anormal de proteína o prión causa enfermedades como el scrapie en las ovejas, la encefalopatía espongiforme bovina en el ganado bovino y la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en los seres humanos. Se cree que las enfermedades causadas por priones han pasado de las ovejas al ganado bovino y de éste a los seres humanos a través de productos alimenticios infectados. Véase también Kuru.
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TRATAMIENTO
En los países desarrollados se ha logrado controlar muchas enfermedades bacterianas y virales graves en gran medida gracias al uso de antibióticos para tratar las infecciones bacterianas, de vacunas que protegen contra las enfermedades bacterianas y virales y, más recientemente, de un número creciente de fármacos antivirales eficaces. Sin embargo, enfermedades como el sarampión, que ya no constituye una amenaza en los países ricos, siguen siendo un serio problema de salud pública en muchas áreas pobres de los países en vías de desarrollo, pues las complicaciones son comunes y graves en niños con una alimentación deficiente. Todavía no se ha desarrollado ninguna vacuna eficaz contra la principal enfermedad parasitaria tropical, la malaria, aunque avances recientes hacen pensar que pronto será una realidad. Las personas que viajan a áreas con riesgo de infección disponen de un número cada vez mayor de fármacos preventivos profilácticos; los centros especializados en enfermedades tropicales aconsejan sobre la prescripción de esos fármacos. A finales de la década de 1970, mediante un programa de vacunación masiva llevado a cabo por la Organización Mundial de la Salud, se logró una erradicación total de la viruela, que fue durante siglos una de las enfermedades más dañinas del mundo.
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RESISTENCIA A LOS FÁRMACOS
La resistencia de las bacterias a los antibióticos, a causa de las mutaciones genéticas, constituye un problema creciente. El uso excesivo e inapropiado de los antibióticos ha provocado que los microorganismos se vuelvan resistentes a los mismos, y ha dado lugar a la aparición de cepas nuevas y más virulentas de algunos microorganismos patógenos, que se han extendido rápidamente. Ciertas bacterias, que causan graves infecciones en los hospitales, se han vuelto resistentes a los antibióticos que se utilizan como último recurso. Entre ellas se encuentra el Staphylococcus aureus, resistente al antibiótico meticilina debido a que, durante los últimos 20 años, se han estado utilizando antibióticos similares para promover el aumento de peso de animales de granja criados a gran escala. No existe tratamiento contra las infecciones causadas por esta bacteria.
Algunas enfermedades que habían desaparecido del mundo civilizado han resurgido de nuevo, particularmente la tuberculosis. Un informe de la Organización Mundial de la Salud, realizado en 1997, ha revelado que en un tercio de los 35 países investigados los nuevos casos de tuberculosis mostraron resistencia a los fármacos en hasta un 14% de los casos.
También ha aumentado la resistencia a algunos medicamentos contra la malaria que afectan al ciclo vital del parásito, lo que ha provocado que la enfermedad se haya vuelto endémica en nuevas áreas.
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ENFERMEDADES EMERGENTES
El incremento del turismo y del comercio internacional puede provocar no sólo una rápida propagación de las infecciones, sino también una penetración creciente en áreas remotas y un mayor riesgo de epidemias de nuevas enfermedades causadas por el paso de virus de los animales a los hombres, como parece ser el caso del SIDA o de la fiebre de Ébola. La probada habilidad de los virus para pasar de una especie a otra también es causa de preocupación en otro ámbito: la propuesta de utilizar cerdos u otros mamíferos como donantes en los trasplantes de órganos. Los investigadores temen que, en caso de utilizar órganos de cerdo en los trasplantes, los virus que existen de manera permanente en los cerdos sin causar ninguna enfermedad, puedan provocar enfermedades e iniciar nuevas epidemias en seres humanos infectados.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Las increíbles y contagiosas Enfermedades de transmisión sexual



Enfermedades de transmisión sexual, también llamadas enfermedades venéreas, son enfermedades infecciosas que se pueden contagiar por contacto sexual. Algunas se pueden transmitir también por vía no sexual, pero representan una minoría del número total de casos. Varios tipos de enfermedades de transmisión sexual pueden llegar a ser epidémicas, incluidas la gonorrea, la uretritis no gonocócica, el herpes genital, las verrugas genitales (condilomas acuminados), la sarna (escabiosis) y las infecciones uretrales y vaginales causadas por la bacteria Chlamydia trachomatis, el protozoo Trichomonas y ciertos hongos.
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TIPOS DE ENFERMEDADES VENÉREAS
Existe un gran número de enfermedades que se transmiten mayoritaria o exclusivamente por contacto sexual. Además de las enfermedades ya mencionadas, están la sífilis, la infección por ladillas (Pediculus pubis), la infección vaginal causada por la bacteria Haemophilus, el molusco contagioso (enfermedad infecciosa de la piel causada por un virus), el chancroide, el linfogranuloma venéreo y el granuloma inguinal. Son muchos los organismos que causan estas enfermedades. Los protozoos del género Trichomonas causan una infección del aparato urogenital denominada tricomoniasis; la moniliasis o candidiasis es un tipo de micosis muy común que está causada por una levadura; los organismos que producen chancroide, gonorrea, sífilis, granuloma inguinal y vaginitis por Haemophilus, son bacterias; el herpes genital, las verrugas genitales (causadas por el papovavirus) y el molusco contagioso se deben a la acción de ciertos virus; finalmente, el linfogranuloma venéreo y la mayoría de los casos de uretritis no gonocócicas están producidos por la bacteria Chlamydia.
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TRANSMISIÓN
La transmisión de todas estas enfermedades se efectúa en la mayoría de los casos por contacto íntimo con una persona infectada, ya que los organismos que las producen mueren con rapidez si se los separa del cuerpo humano. Aunque la zona normal de contacto suele ser los genitales, el sexo oral y anal también produce casos de infecciones orales o anales. Algunas de estas afecciones, en concreto el chancroide y la producida por las ladillas, pueden extenderse de una parte de la piel a otra por la misma persona infectada a través de sus manos; las ladillas, los piojos, el herpes genital y la vaginitis producidos por Trichomonas y hongos también se pueden adquirir por otros medios que no son el contacto sexual. La gonorrea, la sífilis y las infecciones por Chlamydia pueden pasar de la mujer embarazada a su hijo, ya sea en el embarazo o durante el parto. Tales infecciones congénitas pueden ser bastante graves.
Aunque las infecciones de transmisión sexual comienzan en los genitales externos, se pueden extender también a la próstata, al útero, a los testículos y ciertos órganos cercanos. La mayoría de estas infecciones causan irritación, picores y ligeros dolores a nivel local, pero otras como la gonorrea y la uretritis por Chlamydia son una causa importante de esterilidad en las mujeres.
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CONTROL
Cartel anti-SIDA
Cartel anti-SIDA en el que aparece dibujado un condón rompiendo una jeringuilla. El preservativo representa un arma poderosa en la protección de las enfermedades de transmisión sexual como el SIDA.

El carácter epidémico de las enfermedades de transmisión sexual da testimonio de la dificultad de controlarlas. Algunos organismos oficiales de salud pública atribuyen el incremento de muchas de estas enfermedades al aumento de la actividad sexual. También puede ser significativa la sustitución del preservativo (que proporcionaba cierta protección) por otros métodos de control de natalidad como anticonceptivos orales y diafragma.
Los modelos de enfermedad de transmisión sexual también cambian. La sífilis y la gonorrea fueron epidémicas en un tiempo, pero el uso masivo de la penicilina consiguió un control moderado sobre la sífilis. La atención se centró entonces en el control de la gonorrea, y en ese momento empezó a aumentar de nuevo la frecuencia de aparición de la sífilis. Aumentaron también, en las décadas de 1970 y 1980 el herpes genital y la infección por Chlamydia.
El tratamiento básico de las enfermedades de transmisión sexual producidas por bacterias es mediante el uso de antibióticos. La penicilina ha sido efectiva contra la sífilis y la gonorrea, pero muchos organismos gonorreicos resisten hoy la acción de este fármaco. En estos casos es efectivo la ceftriaxona o la espectinomicina. La tetraciclina se emplea para tratar el linfogranuloma venéreo, el granuloma inguinal y la uretritis por Chlamydia. Hay también tratamientos específicos para otras enfermedades de transmisión sexual como los fármacos antivíricos (aciclovir por ejemplo), que resultan efectivos contra el virus herpes.
La única forma de prevenir la propagación de las enfermedades de transmisión sexual es identificando a las personas con las cuales ha tenido contacto sexual la persona infectada y proceder a determinar si también necesitan tratamiento. Por lo general esto se lleva a cabo en los centros de salud pública, que es donde se informa de la mayor parte de las enfermedades de transmisión sexual. Otras personas infectadas acuden a un médico privado para su tratamiento, y no se detectan todos los casos. El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y la hepatitis B se transmiten también por contacto sexual.


miércoles, 17 de noviembre de 2010

Los increíbles Principales tipos de enfermedades




PATOLOGÍAS
CARACTERÍSTICAS
EJEMPLOS
ALERGIAS
Debidas a la reacción del sistema inmunológico y a agentes externos (antígenos)
Fiebre del heno, urticaria, intolerancia a los alimentos
ENFERMEDADES INFECCIOSAS
Debidas a virus y bacterias; se difunden rápidamente a numerosos individuos
Enfermedades exantemáticas (varicela, escarlatina, sarampión, rubéola), gripe, resfriado, mononucleosis infecciosa, peste, fiebre hemorrágica, enfermedades de transmisión sexual (ETS), SIDA
ENFERMEDADES PARASITARIAS
Debidas a organismos parasitarios (protozoos, gusanos, hongos)
Amebiasis, giardiasis, micosis, filariasis, tripanosomiasis
ENFERMEDADES CONGÉNITAS
Debidas a anomalías del desarrollo fetal
Síndrome de Down, espina bífida, focomelia, pie zambo, atelectasia pulmonar congénita, cardiopatías congénitas, megacolon
ENFERMEDADES HEREDITARIAS
Debidas a la transmisión hereditaria de genes, dominantes o recesivos, a los que están ligados determinadas patologías
Hemofilia, daltonismo, talasemia, fibrosis quística (mucoviscidosis)
ENFERMEDADES AUTOINMUNES
Debidas a una alteración de los mecanismos de reconocimiento del sistema inmunitario, que reacciona contra el propio organismo
Artritis reumatoide, miastenia gravis, enfermedad de Hashimoto, diabetes mellitus insulino-dependiente
TRAUMATISMOS Y ACCIDENTES
Debidas a accidentes capaces de provocar lesiones en un organismo sano
Heridas, fracturas, asfixia, fulguración, quemaduras solares, shock, daños por radiación, lesiones deportivas, barotraumas, algunas enfermedades profesionales y ambientales
INTOXICACIONES
Debidas a los efectos de sustancias tóxicas producidas por organismos (toxinas bacterianas, animales y vegetales) o por determinados compuestos químicos
Botulismo, intoxicación por veneno de serpientes o de arácnidos, intoxicación por monóxido de carbono, metanol, metales pesados y pesticidas, algunas enfermedades profesionales y ambientales
ENFERMEDADES NEURO-
DEGENERATIVAS
Debidas a la degeneración progresiva de las funciones nerviosas
Enfermedad de Parkinson, enfermedad de Alzheimer, esclerosis múltiple, corea de Huntington
TRASTORNOS MENTALES Y RELACIONADOS CON EL USO DE SUSTANCIAS
Debidos a causas orgánicas y/o ambientales; debidos al uso de sustancias psicoactivas
Depresión, histeria, paranoia, esquizofrenia, retraso mental, trastornos psicosomáticos, trastornos causados por el consumo de alcohol, anfetaminas, opiáceos, cocaína, hachís, nicotina
ENFERMEDADES METABÓLICAS
Debidas a anomalías de las reacciones químicas metabólicas, que normalmente dirigen la síntesis o la destrucción de las moléculas
Fenilcetonuria, gota, diabetes mellitus
ENFERMEDADES POR DESEQUILIBRIOS NUTRICIONALES
Debidas a la ingesta reducida o excesiva de sustancias nutritivas, a disturbios de la absorción o a la carencia de elementos nutritivos esenciales
Anorexia, obesidad, kwashiorkor, escorbuto, pelagra, malnutrición, avitaminosis

Las asombrosa e increíbles enfermedades


Enfermedad, cualquier estado donde haya un deterioro de la salud del organismo humano. Todas las enfermedades implican un debilitamiento del sistema natural de defensa del organismo o de aquellos que regulan el medio interno. Incluso cuando la causa se desconoce, casi siempre se puede explicar una enfermedad en términos de los procesos fisiológicos o mentales que se alteran.
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SÍNTOMAS
La comprensión de las enfermedades depende de una descripción clara de los síntomas, los cuales son manifestaciones de los procesos vitales alterados. Pueden variar desde relatos subjetivos de dolor, como cefalea o dolor de espalda, a hechos objetivos, como inflamación o erupción. Los síntomas generales consisten en cambios en la temperatura corporal (como fiebre), fatiga, pérdida o aumento de peso, y dolor o hipersensibilidad de los músculos u órganos internos. Un estudio más profundo puede poner de manifiesto procesos tales como la presencia de microorganismos patógenos, que se detectan mediante el cultivo en medios con nutrientes especiales; fracturas óseas que se descubren a través de la exploración radiológica; la existencia de cambios en la composición de las células de la sangre; o la observación al microscopio de un crecimiento de células cancerosas en un tejido extirpado quirúrgicamente.

Células anómalas y cáncer
Las células cancerosas son muy diferentes de las del tejido del que proceden, lo que permite realizar un diagnóstico precoz. El tumor de esta figura, un teratoma de ovario, no guarda ningún parecido con el tejido normal del ovario. Los tumores de este tipo pueden convertirse en quistes que contienen hueso, pelo o tejido cutáneo.

Con el aumento del uso de las pruebas de laboratorio en las exploraciones físicas de rutina que se realizan a personas aparentemente sanas, los médicos diagnostican cada vez con más frecuencia enfermedades que carecían de síntomas manifiestos para el paciente. Por ejemplo, la hipertensión se puede detectar en fases precoces antes de que produzca lesiones importantes en el corazón o en los vasos sanguíneos. Otro tipo de patología que se detecta en alrededor del 10% de todas las personas exploradas, y que por lo general no produce síntomas, es el prolapso de la válvula mitral, en el cual una válvula del corazón no funciona adecuadamente. En apariencia, la mayor parte de las personas con un prolapso de la válvula mitral están sanas, pero en algunas ocasiones esta patología puede ser una manifestación en el seno de una enfermedad autoinmune. El desarrollo y el aumento del empleo de pruebas cada vez más sensibles plantea la necesidad de hacer un uso más cuidadoso del término enfermedad.
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CLASIFICACIÓN
Las enfermedades se pueden clasificar según su localización (hueso, corazón, hígado), historia natural (aguda o crónica), curso (progresivo o intermitente), u otros criterios. Dos de las formas más útiles de clasificación son aquellas que se realizan atendiendo a la causa de la enfermedad (etiología) o al proceso biológico que resulta afectado.
3.1
Clasificación según la causa
Infección faríngea estreptocócica
El Streptococcus pyogenes es una bacteria patógena que se encuentra con frecuencia en el hombre en la boca, la faringe, las vías respiratorias, la sangre y en algunas heridas. Por lo habitual se trasmite por vía aérea y es responsable de un gran número de enfermedades como la infección faríngea estreptocócica.

La clasificación según la causa que provoca la enfermedad procede del estudio de las enfermedades infecciosas, las cuales se encuentran entre las primeras para las que se encontró una explicación. Los ejemplos incluyen: algunas neumonías, cólera y gonorrea, producidas por bacterias; y viruela, sarampión y algunas hepatitis, causadas por virus. Sin embargo, incluso cuando se identifica el agente causal, la infección no es el único factor determinante en el proceso de la enfermedad. Por ejemplo, mucha gente pueda estar expuesta al virus de la gripe y no padecer la enfermedad, otros pueden enfermar levemente, y los ancianos o las personas debilitadas pueden fallecer. El estado del sistema inmune y el estado de salud general de las personas influye en el curso de la enfermedad.

Virus
Los virus, como los responsables de la gripe, la varicela o el sarampión, son entidades orgánicas, compuestas de material genético (ADN o ARN) rodeado de una cápsula proteica protectora. Sólo son capaces de replicarse en el seno de células vivas. Los virus son responsables también de enfermedades como el SIDA, el resfriado común, el herpes, la rabia y la fiebre amarilla.

También se conocen causas no infecciosas de enfermedad, muchas de ellas ocupacionales. Por ejemplo, la exposición prolongada al polvo del carbón predispone a los mineros a padecer una enfermedad respiratoria denominada silicosis (si el polvo contiene sílice) o neumoconiosis (si las partículas inhaladas contienen otros minerales), y de la misma forma, la exposición al polvillo del algodón predispone a las personas que lo manipulan a padecer bisinosis. En estos casos, de nuevo, la exposición al polvo de la mina o de algodón no son la única causa de la enfermedad. En ambas situaciones se sabe que los trabajadores que fuman presentan un riesgo más elevado de padecer una alteración de la función respiratoria. Esto mismo es cierto en la enfermedad pulmonar causada por la exposición al asbesto (asbestosis). Más recientemente, se ha observado que la exposición ocupacional a finas partículas de polvo o a sustancias químicas orgánicas produce alergias. Los científicos que se ocupan de las enfermedades ambientales están estudiando la causa de que algunos trabajadores padezcan dificultades respiratorias y crisis severas de estornudos, mientras que otros que trabajan en las mismas áreas no presenten estos síntomas.

Macrófago sobre partícula de asbesto
En los pulmones los macrófagos engloban y destruyen pequeñas partículas, sin embargo, al entrar en contacto con partículas de asbesto el macrófago se rompe liberando su contenido en el tejido pulmonar que lo rodea. Este trastorno es característico de la asbestosis, una enfermedad causada por la inhalación de fibras de asbesto.

En la década de 1970 se introdujo en el vocabulario médico un tipo nuevo de enfermedad llamada “estilo de vida nocivo”. Hoy en día se considera que fumar tabaco, beber alcohol en exceso, comer demasiado o no hacer ejercicio, y/o vivir en un estado de estrés permanente son factores que predisponen a la enfermedad. No son causas en el sentido tradicional. Por ejemplo, la relación entre una alimentación basada en una dieta muy rica en grasas y el sufrir un infarto cardiaco es incluso más complicada que el proceso por el cual una infección produce síntomas.
3.2
Clasificación según el proceso alterado
En muchas enfermedades la causa es desconocida, aunque se puede identificar el sistema biológico afectado. Un ejemplo es el cáncer, en el cual se pierde el control habitual que el organismo ejerce sobre el crecimiento celular. Como resultado, se produce un crecimiento incontrolado de un grupo de células determinado, hasta que se acumula una gran masa celular que puede dañar el tejido normal. Otro grupo de enfermedades son consecuencia de un trastorno del sistema inmune. En estas enfermedades, denominadas enfermedades autoinmunes, el sistema inmune actúa contra los tejidos normales del organismo, impidiendo su funcionamiento normal.
Las enfermedades pueden ser también resultado de alteraciones de los receptores celulares. Los receptores son puntos de unión de las células que permiten que determinadas sustancias químicas, como hormonas o fármacos, se acoplen a ellos para originar una respuesta en el organismo. Ciertos casos de diabetes mellitus se deben a una alteración de los receptores celulares para la insulina, la hormona que favorece la entrada de glucosa en la célula. En otras ocasiones, la enfermedad se debe al déficit de una determinada sustancia en el organismo. Así, en la enfermedad de Parkinson hay una depleción importante de la liberación de dopamina y en la diabetes mellitus insulino-dependiente deja de liberarse insulina a nivel del páncreas.
En la actualidad, se sabe que muchas alteraciones que se consideran trastornos de la personalidad tienen un componente bioquímico. Por ejemplo, las personas con anomalías en el metabolismo del alcohol pueden ser más vulnerables a sus efectos que otras. El éxito de ciertos fármacos en el tratamiento de enfermedades mentales ha suscitado la idea de que éstos pueden no ser siempre debidos a problemas de conducta, sino que en parte podrían tener como causa un defecto, un exceso o un desequilibrio entre las distintas sustancias que se liberan en el sistema nervioso.

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