El tercer ojo de la sabiduría










Durante miles de años los místicos orientales ha atribuido un tercer ojo al hombre, llamado el ojo de la sabiduría. Un manuscrito sánscrito que data de 1526,  dice que era el otorgador  del conocimiento  divino, tan brillante como la luz de todos los soles brillando al mismo tiempo.

El Tercer ojo y la glándula pineal
Actualmente los investigadores orientales empiezan a dar los primeros pasos  hacía el reconocimiento de esta extraordinaria afirmación. El órgano a que se refieren los orientales podría ser la glándula pineal protuberancia del tamaño  de un guisante en forma de piña y escondida atrás del cráneo entre los hemisferios.

 Tercer ojo en el interior del cerebro
La glándula pineal o epífisis está situada en el techo del diencéfalo, entre los tubérculos cuadrigéminos craneales, en la denominada fosa pineal. Esta glándula produce melatonina   cuando no hay luz. Mide unos 5 mm de diámetro.

 Las células del tercer ojo
Sus células se llaman pinealocitos y se subdividen en fotorreceptores y secretadores. Los fotorreceptores se encuentran en peces, anfibios y reptiles (particularmente desarrolladas en el ojo pineal de las tuátaras). En las aves se encuentran menos desarrollados y se habla de fotorreceptores modificados. En mamíferos no existen los fotorreceptores, si bien la glándula está estrechamente relacionada con la función fotosensorial.

 El Tercer ojo, parte de la visión normal
Se une vía ganglio cervical superior y núcleo supraquiasmático hipotalámico a la retina. Así pues se puede considerar que la pineal es parte de las vías visuales y así convierte la información lumínica en secreción hormonal.

El Tercer ojo, parte primitiva de la evolución
Se supone una de las partes más antiguas  en la evolución del cerebro. Después de estudiar los seres que no han cambiado mucho desde la antigüedad, se llega a la conclusión que la glándula pineal como el ojo puede ser sensible a las variaciones de la  luz.

 Reacción a los cambios de la luz
El lagarto tuatara de Nueva Zelanda, tiene hendidura central en el cerebro cubierta por una membrana transparente  que permite la llegada de la luz a la glándula pineal del lagarto. La glándula reacciona a los cambios de luz, probablemente controla  las mutaciones de color  de la piel, que sirven de camuflaje al reptil.
Este hallazgo se refuerza con las investigaciones del científico Alemán Eberhardt Dodt, de acuerdo a este, la pineal de una rana discrimina ciertas longitudes de onda convirtiéndola en impulsos nerviosos.

 Hoy se cree que estos impulsos nerviosos estimulan  la producción de hormonas, agentes químicos  que dirigen los procesos de la vida en todos los animales. La pineal de la rana puede controlar la coloración y las pruebas hacen pensar que su influencia se extiende  a otras partes del cuerpo como los órganos sexuales.
Frecuentemente es necesario que la reproducción de ciertas especies de animales se restrinja  a determinadas épocas del año, la glándula pineal capaz de juzgar la estación del año por la intensidad de la luz y la duración de los días, pudiera tener la misión de avisar a los órganos sexuales que es la hora.

 Glándula pineal y su función
Durante miles de años se ha especulado sobre la función de la glándula pineal en el hombre, ¿será un mero vestigio del pasado sin finalidad alguna? O un auténtica glándula productora de hormonas.

 La Glándula Pinea registra el fluir del pensamiento
Según Herófilo , anatomista griego del siglo IV antes de JC, la glándula pineal  era la válvula que regula el fluir del pensamiento. Unos dos mil años más tarde el filósofo Francés René Descartes la consideró sede del alma racional. El misterio quedó resuelto hasta 1958, cuando el estadounidense Aaron  Lerner descubrió  una hormona producida  por la glándula pineal. La hormona fue llamada melatonina, controla la secreción de la melanina que colorea la piel y el cabello.

La melatonina procede de otra sustancia, la serotonina que los investigadores han descubierto en grandes cantidades en la glándula pineal, de hecho la glándula parece ser el deposito de serotonina  para la totalidad del cerebro.
Pronto se descubrió que la serotonina no era un elemento escaso en la naturaleza, se detecto en las glándula salivales del pulpo, se vio en los plátanos, las ciruelas, igualmente rica en ella es la higuera  Bo a cuyas sombra se sentaba Buda para ser iluminado.

La Glándula Pinea y el pensamiento racional

En 1954 se realizó un sorprendente descubrimiento, al parecer  en esta sustancia se encuentra la clave del pensamiento racional, en este caso la higuera de buda pudo ser el árbol de la sabiduría en el más literal de los sentidos.

Cuando hay serotonina en el cerebro  el hombre piensa correctamente , pero cuando no la hay produce extrañas alucinaciones semejante a los síntomas de la esquizofrenia, esto hace pensar  en una cura para la locura, pero desgraciadamente han fallado los intentos.


Al aparecer la serotonina es muy sensible  a la droga LSD (ácido lisérgico), pude producir alucinaciones que parecerían improbables en dosis tan pequeñas. Siguiendo el curso de las moléculas de LSD mediante el uso de radioactividad, se pudo apreciar  que se dirigían directamente a ciertas zonas del cerebro y bloqueaban la serotonina. Ello prueba que la serotonina hace posible las funciones intelectivas del ser humano.

 La Glándula Pinea y el tamaño del órgano sexual
En 1898 el médico alemán Otto Heubner  dio a conocer el caso de un muchacho  enfermo de la Glándula Pinea, cuyos órganos sexuales  se habían desarrollado precozmente, también  se realizo experimentos con ratas, se observó que cuanto mayores  eran sus glándulas pineales menosres sus ovarios.
Es un hecho curioso  que la Glándula Pinea  sepultada en el interior del cerebro,  resulte afectada por la luz más débil que hasta ella se filtre, en tal caso los procesos corporales 
podrían ser activados por la luz  del sol y la luna.

Glándula Pineal y la melatonina
Cuando no hay luz, la glándula pineal produce melatonina a partir de la serotonina. Está relacionada con la regulación de los ciclos de vigilia y sueño (ritmos circadianos), y sirve para contrarrestar los efectos del síndrome de diferencia de zonas horarias (jet lag). Es también un poderoso antioxidante; y se ha comprobado que participa en la apoptosis de células cancerosas en el timo. Pero también está comprobado que altas dosis de esta hormona tienen un efecto cancerígeno. Controla el inicio de la pubertad. La producción de esta hormona disminuye con la edad.



martes, 13 de abril de 2010

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