Triquinosis



Quiste de Trichinella spiralis en células musculares de carne de cerdo. Cuando se consume carne contaminada, las larvas enquistadas son liberadas en el tubo digestivo. Se desarrollan rápidamente y las hembras liberan larvas recién nacidas que migran a través de la circulación portal hasta las células del músculo estriado.

Triquinosis, nombre genérico aplicado a una enfermedad propia de ratas, cerdos, osos, gatos, perros y humanos, causada por la infección por las larvas de un gusano nematodo, Trichinella spiralis. Este pequeño gusano tiene una distribución casi mundial.
INFECCIÓN EN ANIMALES
Los animales se infectan de triquinosis al alimentarse con carne contaminada con larvas de triquina enquistadas. Las larvas se liberan de sus quistes gracias a los jugos digestivos del intestino de sus huéspedes. Dos días después de penetrar en el tracto intestinal alcanzan la forma adulta y se aparean. La hembra se introduce en la mucosa intestinal y después de seis días engendra un gran número de larvas. Siete días después de que la larva enquistada haya sido digerida por el huésped, las larvas recién nacidas migran hacia los vasos linfáticos intestinales desde donde alcanzan el torrente sanguíneo.
Unos catorce días después de nacer, las larvas penetran en los músculos estriados o voluntarios. En el interior de los músculos las larvas maduran hasta que alcanzan la edad de 16 días, entonces su desarrollo se detiene y forman a su alrededor una cápsula a partir de la vaina, o sarcolema, del músculo esquelético del huésped. Sobre la cápsula el organismo deposita sales de calcio que con el tiempo la trasforman en un quiste completamente calcificado.
TRASMISIÓN AL HOMBRE
El hombre suele contraer la enfermedad por la ingesta de carne de cerdo infectada. A pesar de las estrictas medidas de control sanitario de la carne, el cerdo infectado puede pasar a veces la inspección debido a que es muy difícil reconocer la presencia de la enfermedad. Los quistes de triquina en el cerdo se pueden destruir completamente mediante la congelación de la carne a una temperatura de -15 °C durante 21 días o -30 °C durante alrededor de 25 horas. Las larvas de triquina que no están enquistadas se destruyen al calentar la carne a 66 °C. Los procedimientos habituales para salar y ahumar no ofrecen seguridad para el consumo de la carne de cerdo.
Durante la fase de infección, después de que los gusanos inmaduros salgan de sus quistes, las larvas en proceso de maduración producen una irritación grave del tracto intestinal. Los síntomas de la infección consisten en dolor abdominal, náuseas, vómitos y emisión de heces líquidas. Con la liberación, o migración de las larvas hacia la sangre, es muy frecuente la aparición de un edema facial, en especial alrededor de los ojos, y de cefaleas e incluso delirio. También es habitual la afectación del músculo cardiaco. La fase invasiva está determinada por espasmos musculares y dolores en las articulaciones. Las personas que padecen triquinosis se suelen recuperar en un plazo de seis meses, una vez que la larva madura se ha enquistado.
EFECTOS Y TRATAMIENTO
Ciertas personas que se recuperan de triquinosis sufren una lesión ocular o cardiaca permanente, y en casi un 5 por ciento de los casos es mortal. Debido a la dificultad para establecer un diagnóstico precoz, la enfermedad rara vez se trata en esta fase. Parece que el tratamiento farmacológico de la triquinosis con tiabendazol es eficaz en el hombre durante la fase intestinal, pero no contra las larvas que ya han emigrado.

martes, 21 de septiembre de 2010

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