La asombrosa Tenia









Tenia, nombre común de un parásito intestinal de los vertebrados. Las tenias son gusanos planos cuya longitud puede ser desde unos 13 mm hasta unos 9 m. La tenia adulta se caracteriza por la presencia de una cabeza, o escólex, dotada de una corona de garfios que le permiten anclarse sobre la pared intestinal de su huésped, y de un cuerpo largo denominado estróbilo formado por una serie de segmentos que reciben el nombre de proglótides o proglotis. Cada uno de ellos contiene órganos para la reproducción sexual, tanto testículos como ovarios; los segmentos más alejados de la cabeza son los que maduran con más rapidez y, una vez maduros, se separan del cuerpo del gusano y salen al exterior con las heces del huésped. Estas proglótides recién desprendidas contienen multitud de huevos.
Cuando el segmento es ingerido por otro huésped primario, la proglótide regenera un nuevo escólex, que se ancla a la pared intestinal, y la tenia reinicia su crecimiento por gemación asexual. Cuando los huevos son ingeridos, éstos se abren en el tracto intestinal y liberan formas larvarias que penetran en los tejidos del huésped y forman quistes. Las formas enquistadas reciben el nombre de cisticercos. El huésped que alberga esta fase recibe el nombre de huésped intermediario, por contraste con el huésped primario, en el que la tenia busca el canal alimentario y se desarrolla en él. Las larvas muestran, a menudo, selectividad respecto a los tejidos en los que se enquistan; por ejemplo, una especie ataca el hígado humano y al perro, mientras que otra ataca el cerebro de las ovejas, produciendo la enfermedad conocida como modorra. Cuando las larvas son ingeridas por un huésped primario, los jugos gástricos de éste las estimulan y se desarrollan, convirtiéndose en tenias adultas. Los adultos se anclan sobre las paredes intestinales y absorben los alimentos en parte digeridos a través de la superficie de su cuerpo, que está provista de pequeñas microvellosidades; las tenias carecen de boca y de tubo digestivo. Véase también Teniasis.
En dosis apropiadas, existen varios vermífugos, sustancias venenosas que matan al gusano, que son eficaces en el tratamiento de la infestación por tenias. A menos que el escólex sea desalojado del intestino, el gusano no queda erradicado.
Clasificación científica: las tenias componen la clase Cestodos (Cestoda), perteneciente al filo Platelmintos (Plathelminthes). Las larvas de tenia que atacan el hígado humano y al perro pertenecen a la especie Echinococcus granulosus. Las larvas que atacan el cerebro de las ovejas pertenecen a la especie Multiceps multiceps.


lunes, 29 de noviembre de 2010

No hay comentarios :

Entradas populares