Tumor









Los asombrosos Tumores
Tumores del aparato reproductor femenino
El aparato reproductor femenino puede verse afectado por diversas formas tumorales, algunas de ellas de desarrollo maligno. En particular, el tumor del cuello uterino representa la primera causa de muerte por tumor en las mujeres, después del cáncer de mama. Los fibromas y tumores de los ovarios suelen tener un pronóstico más favorable. Lo que resulta de fundamental importancia en el tratamiento de estas patologías es la precocidad del diagnóstico y, por tanto, de las medidas terapéuticas, que por lo común se valen de la quimioterapia y de la radioterapia. Aún más importante resulta la prevención, que se realiza sometiéndose a exámenes periódicos; en particular, el test de Papanicolau, que debe ser realizado sobre todo por las mujeres entre 25 y 64 años, permite descubrir un proceso tumoral en el cuello uterino.


Tumor, cualquier aumento localizado de tamaño de carácter patológico de un tejido u órgano. Sin embargo, la investigación médica a nivel microscópico ha demostrado que este aumento puede relacionarse con la infiltración de células procedentes de otra parte del organismo (inflamación) o con la proliferación de las propias células de la zona afectada; sólo en este último caso recibe el nombre de tumor.
Los tumores se clasifican en benignos o malignos, aunque esta distinción no tiene utilidad universal. La propiedad más importante de un tumor maligno es su capacidad de invadir tejidos vecinos o distantes. La diseminación a tejidos lejanos, que suele tener lugar a través de la sangre o de los vasos linfáticos, se denomina metástasis y es característica del cáncer. Algunos tumores benignos pueden ser mortales sin producir metástasis. Entre ellos los más importantes son los tumores cerebrales llamados gliomas, que llegan a crecer lo suficiente como para ejercer gran presión sobre las estructuras cerebrales vecinas y destruir la función respiratoria. Un tumor hepático puede ser mortal al destruir las funciones vitales de este órgano, incluso sin metastatizar. Se dice que algunas veces las células de los tumores malignos pierden su función característica, pero las células sanguíneas que forman tumores llamados mielomas conservan su capacidad de formar anticuerpos. Los tumores del útero que reciben el nombre de molas hidatiformes son benignos, aunque pueden ser precursores del cáncer llamado coriocarcinoma. Los casos más claros de tumores benignos son los lunares y las verrugas de la piel.

jueves, 20 de octubre de 2011

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