monstruo del lago Ness


El monstruo del lago Ness, familiarmente llamado Nessie, es el nombre de una criatura legendaria que se dice habita en el lago Ness, un profundo lago de agua dulce (conocido en Escocia como Loch Ness) cerca de la ciudad de Inverness. Junto con Big Foot y el Yeti, Nessie es quizá el "misterio" más difundido de la criptozoología.
La mayoría de los científicos y otros expertos afirman que las pruebas que apoyan la existencia de Nessie no son convincentes, y consideran dichos informes fraudes o identificaciones erróneas de criaturas reales.
  • La más antigua referencia conocida sobre una misteriosa criatura presente en el río y lago Ness, sería el relato de la Vida de San Columba, donde se describe cómo en el año 565 San Columba habría salvado a alguien que supuestamente estaba siendo atacado por un monstruo en el lago Ness. Sin embargo, muchos críticos han cuestionado la credibilidad de esta historia, pues existe otra historia con características fantásticas, donde se dice que Columba habría matado a un hombre salvaje tan sólo con el poder de su propia voz. Igualmente algunas personas han asociado como primeras referencias, a antiguas leyendas locales sobre unos míticos caballos acuáticos llamados kelpies; que se dicen habitarían en las profundidades de este lago. En ambas referencias se destaca que a estas criaturas no se les atribuyen las mismas características anatómicas que actualmente son atribuidas al Monstruo del lago Ness.
  • La primera descripción moderna sucedió en 1868. Un artículo publicado ese año en el Inverness Courier, es el primero en referirse sobre rumores acerca de la existencia de un "pez enorme u otra criatura" en la profundidad de las aguas. Después de muchos años; en 1930, el periódico El Northern Chronicle, publicó una noticia titulada "Una extraña experiencia en el lago Ness" en la que se detalla la historia de dos pescadores que se refieren a un animal que produjo un gran remolino cerca de Tore Point.
  • En 1932, K. MacDonald afirmó que había visto a una criatura similar a un cocodrilo remontando el río Ness.
  • El artículo definitivo sobre la teoría del monstruo del lago Ness, fue el avistamiento que habría tenido lugar el 2 de mayo de 1933. El periódico Inverness Courier publicó la noticia de una pareja local que dijo haber visto "un enorme animal rodando y hundiéndose en la superficie". El informe del "monstruo" (título elegido por el editor del Courier) se convirtió en una sensación entre los medios. Las editoriales de Londres comenzaron a enviar reporteros a Escocia, e incluso un circo ofrecía una recompensa de 20.000 libras esterlinas por la captura del monstruo.
  • Más tarde ese mismo año, A.H. Palmer, quien atestiguó un avistamiento de Nessie el 11 de agosto de 1933, a las 07:00 AM, describió a la criatura como teniendo su cabeza —a la que consideró como estando de frente— al ras del agua. Su boca, que tenía una anchura de entre doce y dieciocho pulgadas (30 a 45 centímetros), se abría y cerraba; la abertura máxima de su boca era estimada en cerca de seis pulgadas (15 centímetros). Hasta este momento los periódicos hablaban simplemente de un pez misterioso o extraña criatura, y no se referían a la criatura como un ser prehistórico. Siendo descrito por primera vez como un monstruo prehistórico, por una pareja de turistas (los Spicer), poco después del estreno de la mundialmente famosa película King Kong, que en esos años sumergió al público en una auténtica "monstruomanía" a través de todo el mundo.
  • La preocupación moderna por la criatura, ya conocida como un monstruo prehistórico del Lago Ness, fue despertada por la fotografía presuntamente tomada por el cirujano R.K. Wilson el 19 de abril de 1934, que parecía mostrar a una enorme criatura de cuello largo que se deslizaba a través del agua. Décadas más tarde, el 12 de marzo de 1994, Marmaduke Wetherell afirmó haber falsificado la fotografía tras ser empleado por el periódico Daily Mail para encontrar a Nessie; indicando también que Wilson no habría tomado la foto, y que su nombre fue utilizado solamente para darle más credibilidad a la misma. Sin embargo y a pesar de la confesión, esta foto ya había sido difundida por todo el mundo como una "evidencia absoluta"; lo cual colocó definitivamente en la cultura popular, la leyenda del Monstruo del lago Ness de Escocia.
La mayoría de las descripciones modernas sobre el aspecto del monstruo, indican que existiría una criatura que se asemejaría a los extintos plesiosaurios, unas criaturas acuáticas prehistóricas. Así, la descripción moderna que se le da normalmente sería similar a la que presentan los fósiles de plesiosaurios pertenecientes a la era mesozoica; que indican que este animal prehistórico debió ser un animal físicamente enorme, con un cuello alargado, una cabeza pequeña y dos pares de aletas de propulsión bajo el agua. La debatida hipótesis de la conexión de plesiosaurio con el monstruo del Lago Ness, hizo que se convirtiera en un asunto popular en el inicio del campo de la criptozoología.
Sin embargo, los científicos, e incluso actualmente también la gran mayoría de los criptozoólogos; sugieren que la hipótesis de que el monstruo del Lago Ness sea un remanente de la especie plesiosaurio, es algo que se presenta altamente inverosímil. Entre las razones dadas destacan:
  • Se necesitaría tener una colonia de crianza de tales criaturas para que pudiesen experimentar una supervivencia a largo plazo, y junto con el hecho de que los plesiosauros necesitaban emerger a la superficie para respirar, esto daría lugar a avistamientos más frecuentes de los que se han divulgado en la actualidad.
  • Muchos biólogos también señalan que el lago Ness no es lo bastante grande o productivo para tener una biomasa que pueda mantener incluso a una familia pequeña de estas criaturas.
  • Por otra parte, el lago fue originado como el resultado de una glaciación geológica reciente y estuvo en estado sólido y congelado durante la era del hielo
A pesar de todo lo anterior, muchos criptozoólogos argumentan que el Lago Ness es un lago con salida al mar durante cierta época del año y que quizás la criatura no sea nativa del lago mismo.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Drácula


¿Quién no ha temido a  lo desconocido o al terror que pueda inspirar un ser horrorosamente malvado? Drácula es la esencia del mal, consentido del mismo demonio, debió ser un un hombre sumamanet malvado, para convertirse en la maldad pura con la que es retratado.

Drácula (Vlad Draculea) es el protagonista de la novela homónima del irlandés Bram Stoker, de 1897, que dio lugar a una larga lista de versiones de cine, cómics y teatro. Drácula es el más famoso de los «vampiros humanos». Se dice que Stoker fue asesorado por un erudito en temas orientales, el húngaro Hermann (Arminius) Vámbéry, que se reunió algunas veces con el escritor para comentarle las peripecias del verdadero Drácula.

Debido a algunas novelas y versiones cinematográficas de Drácula , mucha gente piensa que Stoker basó su personaje en una figura histórica: Vlad Tepes, conocido como Vlad el Empalador, y en leyendas de vampiros que circulaban en Europa oriental. Tepes vivió en el siglo XV y fue príncipe de Valaquia, (que junto con MoldaviaTransilvania constituyó el reino de Rumanía). y
Desde muy pequeño, Tepes mostró una fascinación morbosa por las mazmorras del castillo de su padre. Es un héroe en su tierra, por la resistencia feroz que opuso al avance de los otomanos. Sin embargo, fue extremadamente cruel con sus enemigos, a los que condenaba a la pena capital de empalamiento. Cuenta la historia, y de hecho hay grabados que lo avalan, que Vlad Tepes echaba en un cuenco sangre de sus víctimas y mojaba en ella el pan mientras comía. El término Drácula deriva del rumanodráculea, que significa «hijo de Drácul», nombre con el que se conocía a su padre, quien integraba la Orden del Dragón, fundada por el rey Segismundo I de Luxemburgo, y cuyo atuendo era una capa negra, luego popularizada en las películas. A su vez, el término rumano drácul significa diablo, pero en sentido que aquí traduciríamos por «fenómeno» o «experto» en algo. En la Rumanía moderna, el castillo de Bran y la región en la que vivió este personaje son hoy en día un importante destino turístico.
Referencias a Vlad Tepes
Bram Stoker encontró una breve referencia al voivoda Drácula en un libro sobre Valaquia y Moldavia, en el que su autor decía en un pie de página: «Drácula, en la lengua nativa de Valaquia, significa 'diablo'». La sonoridad de este nombre le gustó a Stoker, que había llamado originalmente a su vampiro «conde Wampyr». Decidió entonces llamarlo «conde Drácula». Sin embargo, Stoker no conocía nada sobre la vida del verdadero Tepes (de hecho incluso hoy en día se desconocen muchos aspectos de su vida y de su muerte). En realidad, la novela Drácula no tiene relación con la vida de Vlad Tepes. Tampoco se sabe nada sobre la personalidad y la visión y filosofía de Vlad, por lo que haríamos mal en pensar que el personaje de Stoker está basado en la personalidad de esta figura histórica. Si bien se dice que Arminius Vambéry (en realidad, Ármin o Hermann Bamberger) dio amplia información sobre Transilvania y sobre Vlad Drácula a Stoker, la verdad es que Stoker y Vambéry se reunieron pocas veces en Londres, y no fue necesariamente para hablar de vampiros. Nunca mantuvieron correspondencia, y no existen pruebas de que Stoker conociera algo sobre Tepes.
  Fuentes de Stoker
Para describir los paisajes de Rumanía, Stoker se sirvió de dos obras: una, de Emily Gerard, es La tierra más allá de los bosques (1888); y la otra, un Informe sobre los principados de Valaquia. Para hallar al verdadero Drácula histórico, debemos remitirnos a los antecedentes literarios de la novela de Stoker: en Varney el vampiro, y en los textos de Polidori, Charles Nodier, Hoffmann, Samuel Coleridge, Sheridan Le Fanu, Teophile Gautier y otros, veremos cómo el personaje del vampiro clásico se va desarrollando poco a poco hasta convertirse en el que todos conocemos con el nombre de Drácula.
  Erzsébet Báthory

Actualmente se sabe que Bram Stoker se basó en la figura de la condesa húngara Erzsébet Báthory (1560-1614). Según la leyenda bebía y se bañaba en sangre, creyendo que le devolvería la juventud. Publicaba avisos en los que solicitaba doncellas para integrar su corte, a las que luego asesinaba y quitaba la sangre. Cuando fue descubierta, se encontraron en las mazmorras de su castillo decenas de cadáveres de mujeres desangradas. Sin embargo, muchos historiadores coinciden en que esto no era más que invención de sus enemigos para justificar su ejecución y hacerse así con sus posesiones. Todos los ayudantes de la condesa Báthory fueron decapitados. Ella fue condenada a vivir encerrada en su cuarto recibiendo los alimentos por un hueco practicado en la pared, ya que por aquel entonces la pena capital estaba prohibida para la nobleza. Tiempo después fue encontrada muerta por uno de sus carceleros.
  El extraño misterioso
Una de las más que posibles grandes referencias sobre todo lo que rodea a esta novela es el relato anónimo El extraño misterioso. Se trata de una obra anónima alemana de fecha desconocida, traducida posteriormente al inglés y publicada en 1860. En ella aparecen muchos de los que después han sido temas del mundo vampírico, tanto en la literatura como después en el cine.
Todo comienza cuando Jonathan Harker, un joven abogado procurador inglés, debe realizar un viaje a Transilvania para concluir la compra de unas propiedades en Londres y sus alrededores por parte del Conde Drácula, el cual también le pide que le explique cosas acerca de esa ciudad. En un principio, la estancia de Jonathan en la morada del Conde Drácula es normal, pero a medida que pasan los días comienza a darse cuenta de la extraña naturaleza de su anfitrión: no se refleja en un espejo, vive de noche y no parece que coma. En el transcurso de los días, el anciano agradable que Jonathan había conocido en un principio se convierte en un ser despreciable, ruin y despiadado, hasta el punto de llegar a hacer prisionero al joven agente. En el castillo viven también tres hermosas mujeres vampiresas novias de Drácula, las cuales una noche sedujeron a Jonathan y estuvieron a punto de chuparle la sangre, pero la repentina llegada del conde lo impidió, y en compensación les dio un bebe que había robado esa tarde para que se alimentaran de su sangre. Más tarde, la madre del bebé llegó hasta el castillo reclamando a Drácula a que le devuelva a su hijo, pero fue devorada por los lobos, a instigación del conde. Mientras, en Londres, Wilhemina Murray conocida en la obra como Mina, una linda joven institutriz que era la prometida de Jonathan Harker, comienza a impacientarse por la tardanza de éste. Teniendo al joven Harker prisionero en su castillo, el Conde decide viajar a Londres, pero ha de hacerlo metido en una caja con tierra de Transilvania, ya que debe descansar en tierra sagrada de su patria. Para alcanzar su destino, debe viajar en carruaje hasta un puerto cercano “al Bósforo”, y desde allí en barco hasta Whitby, en la costa de Inglaterra. Al mismo tiempo, la joven Mina decide pasar una temporada con su amiga Lucy Westenra en la casa solariega que posee en Whitby, en la costa de Yorkshire, para encontrar un poco de descanso. Lucy es una joven, de clase acomodada, que vive en una lujosa mansión. Pasa el tiempo, y Jonathan sigue recluido en el castillo de Drácula. Mientras, en Whitby, Lucy sufre unos extraños síntomas: palidez extrema, debilidad y dos pequeños orificios en el cuello, producidos por una supuesta enfermedad; pero lo que en realidad le pasa a la joven es que está convirtiéndose en vampiresa o en No-muerta debido a que Drácula le absorbe la sangre, que necesita para sobrevivir y rejuvenecer. Los síntomas de Lucy se irán agravando tras su regreso a Londres. Al no mejorar la salud de Lucy, su prometido Lord Arthur Holmwood (Lord Godalming) y su amigo Quincey Morris, piden consejo al Doctor Seward (Los tres se le habían declarado a Miss Westenra). Este médico es el director del manicomio en el que se encuentra el loco (o no tan loco) Renfield, un interno bajo la influencia de Drácula. Este interno, entre otras cosas, practica la zoofagia. Al observar que la salud de Lucy empeora, Seward decide pedir consejo al doctor Abraham Van Helsing, un atípico médico holandés, experto en enfermedades misteriosas, que fue su profesor en sus años de carrera. Tras realizar numerosos tratamientos y transfusiones, Lucy muere y es sepultada. Días más tarde, unas noticias publicadas en el periódico de la ciudad hablan de una "hermosa señora" que muerde a niños pequeños. El doctor Van Helsing sospecha que Lucy se ha convertido en No-muerta, y montan guardia a la tumba familiar en la que ha sido sepultada la joven. A medianoche los hombres, armados de estacas y linternas, descienden al recinto en que reposa el cuerpo de Lucy; al correr la tapa del sarcófago se percatan que el cuerpo no está dentro del ataúd; entretanto llega Lucy, convertida en una no-muerta, cargando un niño al cual le está bebiendo la sangre. El doctor Van Helsing sella el sepulcro de Lucy con hostia consagrada, de manera que ésta no puede huir y se pone tras de la vampiresa con un crucifijo de oro. Los tres enamorados se horrorizan frente a lo que le ocurrió a la muchacha que amaban. El doctor Van Helsing le pide autorización a Arthur para "matar" al monstruo. El joven, devastado por la transformación de su amada, acepta. El doctor Van Helsing y sus ayudantes completan el rito para que la joven pueda descansar en paz: le clavan una estaca en el corazón , la decapitan y le llenan la boca de ajo. De esta manera Lucy Westenra deja de ser una vampiresa.
Mientras, el cautiverio de Jonathan Harker ya ha finalizado, pues ha logrado huir del castillo descendiendo por sus muros, cae al río que bordea el castillo y es arrastrado por la corriente. Es encontrado por unas monjas en una abadía cercana y posteriormente alojado en un hospital de Budapest, donde se recupera de una fiebre cerebral sufrida a raíz de los terribles hechos vividos en la morada de Drácula. Una monja del hospital se pone en contacto por carta con Mina, detallándole la situación de su prometido, y le pide que se desplazase hasta ese lugar para cuidar de Harker, y allí, según resuelve Mina, contraerán matrimonio.
Mina, tras volver de su boda, comparte su experiencia con el doctor Van Helsing, contándole todo lo que sospecha. Éste averigua finalmente que el conde Drácula es un vampiro, por lo que deciden darle muerte. Primero intentan acabar con él en Londres, buscando y purificando todos sus refugios, sin conseguir darle muerte. El conde, al encontrarse acorralado, los desafía chupando la sangre a Mina. Tras esto Renfield, el cual, antes consideraba a Drácula su maestro y señor, decide luchar en su contra, pero Drácula lo mata acusándolo de traición. Seguidamente vuelve a morder a Mina y hace que ella beba de su sangre para que quede ligada a él, hecho que Van Helsing denominó "el bautismo de sangre del vampiro". Poco más tarde Drácula se enfrenta a Jonathan y Van Helsing, pero al no poder derrotarlos pese a su gran poder, huye de ellos y parte hacia su castillo en Transilvania.
Todos los que querían acabar con Drácula -Jonathan, John Seward, Van Helsing, Quincey Morris, Lord Godalming (prometido de la fallecida Lucy) y Mina Harker-, marchan tras él, pues gracias a las sesiones de hipnosis que le practica Van Helsing a Mina, quien ha caído bajo el influjo de Drácula, aunque no del todo, saben que el Conde ha huido. Tras días de viaje, algunos de ellos llegan al castillo (se habían separado en tres grupos), y allí Van Helsing mata a las tres vampiresas atravesándolas con sendas estacas. Drácula llega poco después metido en una caja de tierra, llevado y flanqueado por zíngaros (gitanos) leales que también lo habían llevado hasta el puerto en su viaje a Londres. Se libra un combate que termina cuando el puñal de Jonathan corta el cuello del Conde al tiempo que Morris atraviesa el corazón del vampiro antes de morir víctima de la puñalada mortal propinada momentos antes por un zíngaro. Se termina así para siempre con el sangriento vampiro de Transilvania.
En algunas ediciones, la novela va precedida del cuento terrorífico El invitado de Drácula o El huésped de Drácula. En él, Jonathan Harker, ya de viaje a Transilvania, se encuentra aún en Múnich, desde donde habrá de tomar un tren que lo llevará a Viena y después a Budapest. Una tarde, desde Múnich, sale de paseo en un coche de caballos. Al no faltar mucho para acabarse el día, el cochero quiere regresar porque ésa es la Noche de Walpurgis. Como buen inglés, Jonathan despide al cochero y continúa el paseo a solas y a pie. Se interna en una parte del bosque que comienza a tornarse hostil con cada paso que da. Se hace de noche y comienza a nevar, mientras el joven percibe una presencia malévola a su alrededor. La tormenta se hace más fuerte y Jonathan es arrastrado a lo que parece ser un cementerio abandonado. Buscando refugio para los truenos se dirige a una capilla de mármol blanco que cree segura. En su exterior, tallado en la piedra se lee: Condesa Dolingen de Graz, en Estiria buscó y halló la muerte. 1801 y otra inscripción en alemán que reza: "Denn die Toten reiten schnell" ("Porque los muertos viajan de prisa", fragmento citado por Bram Stoker del poema Lenore, escrito por Gottfried August Bürger). El asustado joven abre la puerta y encuentra que sobre un catafalco de piedra se haya en reposo el cuerpo de una hermosa joven con los labios manchados de sangre. En ese instante un rayo cae sobre la capilla y esta comienza a incendiarse. Lo que parecía ser el cadáver de la suicida se levanta de su lecho y empieza a dar horribles gritos de dolor en medio del fuego que la consume. El asustado joven corre ante lo que le parece imposible y se cae en la nieve mientras la tormenta se hace más fuerte. Cuando recobra el sentido siente que un lobo le está olfateando el cuello calentándolo, el cual huye cuando una partida de hombres con antorchas lo encuentran, pues habían salido a buscarlo habiendo informado el cochero que el joven se había internado solo en el bosque. Cuando el protagonista finalmente es devuelto a su hotel, le espera un telegrama de Drácula, con el que va a reunirse en Transilvania, y en el que le advierte de los peligros de la nieve y los lobos en la noche. (Para el resto del relato, véase El invitado de Drácula).
No está clara la autoría de esa historia. Según algunos, se trata del principio de la novela, que fue eliminado de la primera edición por considerar el editor que, de no hacerlo así, la novela habría resultado demasiado larga. Según otros, la autora sería la viuda de Stoker; según otros más, el propio editor...
La novela, publicada en mayo de 1897 (Westminster, Archibald Constable and Company), despliega erudición sobre vampirismo. El vampiro ha logrado conquistar la muerte, más que la inmortalidad, puesto que está condenado a vivir casi como un espectro. El término vampiro es eslavo: proviene del serbio "vampir" y del ruso "upir". No existe en rumano una palabra para designar al vampiro. Algunos traducen el término rumano "stregoi" como vampiro, pero este vocablo se refiere a una bruja o a un espectro. Algunos dicen que "nosferatu" es la palabra rumana que significa "vampiro"; pero, según otros, en realidad proviene del griego "nosophoro", que significa "portador del mal"; según otros más, Emily Gerard confundió dos palabras usadas en Transilvania para referirse a criaturas o espíritus malignos de tal suerte que ofreció el híbrido "nosferatu", que nada significa. La verdad es que la tradición europea de los vampiros como los que aparecen en la novela ni siquiera proviene de Transilvania, sino principalmente de Hungría, Serbia, Moldavia y los países eslavos. El vampiro es conocido «en todos los lugares en que ha existido el hombre», le hace decir Stoker a su personaje, el doctor Van Helsing, un médico experto en enfermedades oscuras. «Ha seguido el rastro del berserker islandés, del huno (engendrado por el diablo), del eslavo, del sajón, del magiar».
En las primeras páginas de su novela, Stoker insinúa la seducción horrorosa del vampiro. En un castillo decadente, rodeado de un paisaje invernal y solitario, un hombre cultivado, aristocrático y atemorizante acaba de franquear la entrada a un joven inglés con la frase clave: «Entre usted libremente y por su propia voluntad».
El conde Drácula no refleja su imagen en los espejos, y por eso en su castillo no hay ninguno; Jonathan se dio cuenta de esa extraña propiedad del conde en su propio espejo. Y es que la superstición decía que el vampiro había perdido su alma (las antiguas culturas relacionan la imagen reflejada con el espíritu). Drácula es peligroso, repugnante y veladamente sensual. Pronto se verá que convive con tres jóvenes vampiresas de figura voluptuosa. Esta imagen del vampiro no es un invento de Stoker: se había desarrollado ampliamente con anterioridad, desde la publicación del relato El Vampiro de Polidori en 1816 hasta la publicación de La buena Lady Ducayne: esta última obra, en 1896, un año antes de la publicación de "Drácula". El vampiro había tomado varios nombres: lord Ruthven, lord Seymour, sir Francis Varney; y había tenido mucho éxito en toda Europa en espectáculos de circo, obras de teatro, melodramas, óperas, novelas, cuentos y folletines.
Mediante los diarios que escriben los personajes principales (excepto el propio Drácula), cartas que se intercambian, telegramas, noticias de prensa, albaranes y facturas, Stoker desarrolla una historia, con pequeños saltos en el tiempo bien administrados, en la que se revela la desmesurada ambición de poder de Drácula, quien se traslada a Londres y mueve ejércitos de ratas, niebla, lobos, murciélagos y tormentas para lograr su objetivo.
Stoker conocía los detalles de la superstición y atribuye a Drácula los rasgos peculiares del vampiro, tales como:
  • La capacidad de hacer que cambie el tiempo.
  • Lograr obediencia de seres repulsivos, como las ratas, moscas, arañas y los murciélagos, pero también de los lobos y los zorros.
  • Una fuerza sobrehumana.
  • Convertirse en animal o en niebla.
  • Perder facultades durante el día. El vampiro huye de la luz diurna, que lo debilita pero no lo destruye: puede moverse a medio día durante un escaso período de tiempo (el conde Drácula, en la novela, aparece a plena luz del día buscando a Mina Harker).
  • Dormir sobre tierra, traída de su lugar natal, en el interior de un ataúd.
  • Beber sangre humana (su único alimento) y convertir en vampiros a quienes aseste su mordedura fatídica y bautice con su propia sangre haciéndoles beberla. Si únicamente son mordidos, no se transforman en vampiros.
  • Se le puede mantener a raya con crucifijos, ristras o flores de ajo, la Sagrada Forma consagrada y agua bendita; pero para que muera realmente, se le ha de clavar una estaca en el corazón o se lo ha de decapitar.
El Drácula de Stoker tiene todos los elementos de los vampiros que lo precedieron, más algunas características tomadas del hombre lobo, cuya historia había sido publicada poco antes.
Fuente: Wikipedia.

El diamante Koh-i-Nor


Uno de los diamantes más famosos y con una larga historia, es el Koh-i-Nor. En 1304 se tuvo la primera noticia de él y figuraba entre los bienes de del Rajá de Malwa en la India. Durante los próximos 400 años formó parte del tesoro de los emperadores mongoles, hasta que nadir Shah de Persia invadió a la India en 1739 y se apoderó del diamante en 1849 apareció entre las joyas de Lahore, capital de Punjab, cuando Inglaterra se anexionó esta provincia.
En 1850 la compañía de las Indias Orientales lo ofreció a la reina Victoria que decepcionada por su falta de fulgor lo hizo tallar de nuevo. Desde entonces, su peso original de 186,5 quilates quedó reducido 108,93 y pasó a formar parte de las joyas de la corona británica.

Un diamante que no acabó en las joyas de la corona, aunque fue enviado a Londres, es el llamado Orloff, de 194,8 quilates. se cree que era el ojo de una estatua de Brahma existente en Madras a comienzo del siglo XVIII. Al parecer un soldado francés arriesgó su vida en 1750 para robarlo y lo vendió por 2,000 libras al capitán de un buque británico. La piedra llegó a Londres donde fue adquirida por un comerciante por 12,000 libras. En 1773 pasó a poder del príncipe ruso Orloff, a cambio de una suma desconocida. En 1917 los revolucionarios bolcheviques hallaron el diamante en el tesoro imperial de Rusia. Hoy es una de las piezas más valiosas de la colección estatal de Moscú.
Durante la revolución francesa se arrebató a Luis XVI una piedra de 67,1 quilates conocida como el diamante azul. Jamás se volvió a ver, pero consta que en 1830 fue vendido en Londres un diamante a un tal Henry Philip Hope. Esta piedra es hoy el más famoso diamante de los Estados Unidos: pesa 44.5 quilates y es azul como el desaparecido en Francia en 1792. El diamante Hope pertenece al Instituto Smithsoniano.

Actualmente se extraen unas cinco toneladas de diamantes al año. Sin embargo gran parte de la producción se destina a la industria, pues el diamante es único material natural que puede cortar y pulimentar metales duros.

Mientras las minas se agotan, se estudia la posibilidad de obtener diamantes del fondo del mar. Existe en África del Sur una sociedad que ha obtenido más de 2,000 piedras en sus primeros diez meses de dragar en aguas internacionales.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Los diamantes


La palabra diamante proviene del griego “adamas” que significa invencible, nombre muy apto para la sustancia más dura del planeta. Este mineral es carbono puro y se forma en las profundidades de la Tierra a presiones y temperaturas enormes.
El peso del diamante se mide en quilates y es un 1/5 de gramos; en una onza, unos 28.35 gramos, hay uso 142 quilates.
El extraordinario atractivo de los diamantes de debe a su fulgor. El diamante dispersa la luz como ninguna otra gema, reflejando prodigiosamente los colores del espectro.
Para obtener este brillo la piedra ha de tallarse y pulirse con gran precisión. El experto marca con tinta unas señales según la forma peculiar y la estructura cristalinas de la piedra. Las señales indican que se ha de cortar.

Solo el diamante hiere al diamante
Para cortar el diamante el maestro cortador raya una muesca con otro diamante. Coloca el diamante en un soporte e inserta en la muesca una cuña de acero. Con el golpe seco de una maza el diamante se escinde.
El diamante se sierra mediante un disco de bronce y fósforo, cubierto de polvo de diamante y delgado como una hoja de papel. El disco gira a unas 4,000 revoluciones por minuto y tarda de cuatro a ocho horas en cortar un diamante bruto de un quilate. Luego se pulen y se labran las cars utilizando también polvo de diamante.
En 1866 tuvo lugar en África del Sur el primer gran descubrimiento de diamantes. un niño llevó a su bolsillo un guijarro del rio Orange, que brillaba espléndidamente. Resultó ser un diamante y pesaba cuatro gramos.
Dos años después un pastorcillo encontró en la misma zona una piedra aún más valiosa, y los buscadores de diamante acudieron al reclamo. El pastor cambió su hallazgo por 500 ovejas, 10 bueyes y un caballo. El hombre que adquirió el diamante obtuvo a su vez 11,200 libras esterlinas, pesa media onza, unos 14 gramos, y tallada más tarde en un diamante en forma de pera y pasó a poder de la condesa de Dudley.
La afluencia de los buscadores de diamantes dio lugar a un poblado de cabañas que se llamó Kimberley, en honor del secretario de la colonia británica de aquel tiempo. Algunos de los primeros aventureros enriquecieron en seguida con las piedras preciosas que yacían ostensiblemente en característicos terrenos de arcilla amarilla. Agotados los diamante superficiales, aun quedaban debajo muchos más en un estrato de kimberlita, que los buscadores llamaban “tierra azul”.
Pero, al fin, a los aventureros sucedieron los mineros profesionales, que excavaron profundidades de miles de metros para apoderarse cuanto diamante pudiese haber en el suelo. La primera y simple caza de tesoros se transformó paulatinamente en un rudo trabajo. Actualmente en Kimberley deben remover 1,000 toneladas de terreno para conseguir poco más de una onza de diamante. Pero tan solicitadas son las piedras que ests inmensa remoción de tierra queda compensada económicamente.

Teoría de ecuaciones



Teoría de ecuaciones, rama de las matemáticas que estudia la naturaleza de las raíces de ecuaciones polinómicas y los métodos de búsqueda de dichas raíces. La teoría de las ecuaciones tiene aplicaciones en todas las ramas de las matemáticas y de las ciencias.
Una ecuación polinómica tiene la siguiente forma general a0 + a1x1 + a2x2 + ... anxn = 0en donde los coeficientes a0, a1, ..., an son números cualesquiera. El grado de una ecuación polinómica es igual al número entero positivo n, si an ≠ 0. Una raíz es un valor de la x tal que al sustituir dicho valor en la ecuación polinómica se obtiene 0 = 0. Para resolver una ecuación polinómica, hay que encontrar todas las raíces de la ecuación.
Una ecuación lineal es una ecuación de primer grado que sólo tiene una raíz. La única raíz de la ecuación lineal ax + b = 0 es x = -b/a. La ecuación cuadrática, o de segundo grado, ax2 + bx + c = 0, tiene dos raíces, dadas por la fórmula

COMIENZOS
Hasta el siglo XVII, la teoría de ecuaciones estuvo limitada pues los matemáticos no fueron capaces de aceptar que los números negativos y complejos podían ser raíces de ecuaciones polinómicas. Sólo los antiguos matemáticos indios, como Brahmagupta, conocían las raíces negativas, pero fuera de China e India no se trabajaba con coeficientes negativos en los polinomios. En vez de un solo tipo de ecuación de segundo grado, el mencionado más arriba, había seis tipos distintos, según cuáles fueran los coeficientes negativos.
Un método de resolución de ecuaciones que puede encontrarse en antiguos libros egipcios y chinos, es el de la falsa posición. Por ejemplo, para resolver la ecuación x + x/7 = 19, primero se toma una aproximación de la x que simplifique el cálculo del primer término, como x = 7. Al sustituir la x por 7 en esta ecuación, el resultado es 8 en vez de 19. Por tanto, se necesita un factor corrector que se obtiene dividiendo 19 por 8. Este factor, 2, se multiplica por el primer valor, 7, con lo que se encuentra que la raíz de la ecuación original es 16š. Los egipcios utilizaban el método de la falsa posición para encontrar una raíz en ecuaciones de segundo grado sencillas. Para ecuaciones cuadráticas con un término en x, como x2 - 5x = 6, las primeras soluciones no se encuentran hasta en los libros de matemáticas babilonios del 2000 a.C. Aunque los babilonios no conocían las raíces negativas ni las complejas, su método de búsqueda de las raíces positivas reales es el mismo que se utiliza en la actualidad.
Otro importante descubrimiento del mundo antiguo, que se puede encontrar en los escritos del matemático y científico griego Herón de Alejandría en el siglo I, es un método de aproximación de la raíz positiva de ecuaciones como x2 = 2. En este método, primero se toma una aproximación como para calcular una nueva aproximación utilizando la regla [ + 2/()]/2, o 17/12. Si se repite este procedimiento se obtiene 577/408, que es una buena aproximación de Ã. Estas aproximaciones y cálculos repetidos se denominan iteraciones. Un método iterativo muy útil, que se encuentra en los trabajos de los matemáticos chinos Liu Hui (en el siglo III) y Chu Shih-Chieh (en el siglo XIII), fue redescubierto en Europa hacia 1800 por el matemático inglés W. G. Horner. También había sido usado por el matemático árabe Yamschid al-Kaschi. Entre otros matemáticos árabes que hicieron importantes contribuciones a la teoría de ecuaciones se incluyen al-Jwarizmi y Omar Jayyam, que desarrollaron la primera teoría de las ecuaciones cúbicas. Sin embargo, esta teoría estaba definida en términos geométricos y era, por tanto, incompleta.
SOLUCIONES GENERALES
En 1545 el matemático italiano Gerolamo Cardano publicó una solución algebraica para las ecuaciones de tercer grado en función de sus coeficientes y Niccolò Tartaglia la desarrolló. Poco después, Ludovico Ferrari, alumno de Cardano, encontró una solución algebraica para las ecuaciones de cuarto grado.
En 1629 el matemático francés Albert Girard aceptó raíces de ecuaciones tanto negativas como complejas y fue, por tanto, capaz de finalizar el aún incompleto estudio que François Viète había realizado sobre la relación entre las raíces de una ecuación algebraica y sus coeficientes. Viète había descubierto que si a y b son las raíces de x2 - px + q = 0, entonces p = (a + b) y q = a·b.
Generalizando, Viète demostró que si el coeficiente del término de mayor grado de la ecuación p(x) = 0 es la unidad, entonces el coeficiente del segundo término de mayor grado cambiado de signo es igual a la suma de todas las raíces; el coeficiente del tercer término es igual a la suma de todos los productos formados al multiplicar las raíces de dos en dos; el coeficiente del cuarto término cambiado de signo es igual a la suma de todos los productos que resultan de multiplicar las raíces de tres en tres. Si el grado de la ecuación es par, el coeficiente del último término es igual al producto de todas las raíces; si es impar, es el producto de todas las raíces cambiado de signo. Viète también aportó importantes métodos numéricos para encontrar aproximaciones a las raíces de una ecuación.
En 1635 el matemático y filósofo francés René Descartes publicó un libro sobre la teoría de ecuaciones, incluyendo su regla de los signos para saber el número de raíces positivas y negativas de una ecuación. Unas cuantas décadas más tarde, el físico y matemático inglés Isaac Newton descubrió un método iterativo para encontrar las raíces de ecuaciones. Hoy se denomina método Newton-Raphson, y el método iterativo de Herón mencionado más arriba es un caso particular de éste.
A finales del siglo XVIII, el matemático alemán Carl Friedrich Gauss demostró que cualquier ecuación polinómica tiene al menos una raíz. Sin embargo, quedaba aún por saber si era posible expresar esta raíz con una fórmula algebraica utilizando los coeficientes de la ecuación, como se había encontrado para las de segundo, tercer y cuarto grado. El astrónomo y matemático francés Joseph Lagrange dio un paso importante para resolver esta cuestión con su método de permutación de las raíces de una ecuación para el estudio de sus soluciones. Este fructífero concepto, junto con los trabajos del matemático italiano Paolo Ruffini, del noruego Niels Abel y del francés Évariste Galois, condujo a una teoría completa de los polinomios. Entre otras cosas, esta teoría demuestra que un polinomio sólo se puede resolver utilizando una fórmula algebraica general si es de cuarto grado o menor. El trabajo de Galois también sirvió para resolver dos famosos problemas que se remontaban a los antiguos griegos: Galois demostró que es imposible dividir algunos ángulos en tres partes iguales utilizando sólo el compás y la regla recta, y que es imposible construir un cubo cuyo volumen sea dos veces el de un cubo dado.

Mitología azteca





Códice Borbónico
El Códice Borbónico azteca muestra a los dioses Tezcatlipoca y Quetzalcóatl, éste en forma de serpiente verde que devora a un hombre. La ilustración muestra la importancia del sacrificio humano en la religión azteca, así como la leyenda de que Quetzalcóatl, el dios desterrado por Tezcatlipoca, volvería para dirigir a los aztecas.





Mitología azteca, conjunto de mitos y creencias propios de los aztecas, pueblo de origen nahua y de carácter nómada que sucedió y venció a otros pueblos de ese mismo origen, como los chichimecas, los toltecas y los tepanecas. Fundadores de la ciudad de Tenochtitlan o México, su nombre significa del lugar de las garzas. Otra interpretación del nombre lo hace derivar de Aztlán, ‘tierra blanca’, el lugar del que se afirmaba que procedían, en el norte de la actual República Mexicana.

LOS DIOSES

Tláloc
El dios azteca Tláloc aparece en esta ilustración en todo su espledor: coronado de plumas de garza y esparciendo semillas de maíz y frijol que después su lluvia hará germinar. Este fresco, titulado El dios de la lluvia, se encuentra en el Museo Nacional de Antropología de la ciudad de México.




De carácter politeísta, el panteón azteca abarcaba una abundante jerarquía de dioses. Tezcatlipoca era una de las deidades principales y representante del principio de dualidad. Portaba un espejo (su nombre significa espejo que humea), en el que se reflejaban los hechos de la humanidad. Divinidad aérea, representaba el aliento vital y la tempestad y llegó a asociarse posteriormente con la fortuna individual y con el destino de la nación azteca. La fiesta más importante consagrada a Tezcatlipoca era el Tóxcatl, que se celebraba en el mes quinto. En esa ocasión se le sacrificaba un joven honrado como representación del dios en la tierra, guarnecido con todos sus atributos, entre ellos un silbato, con el que producía un sonido semejante al del viento nocturno por los caminos.
Considerado como padre de los toltecas, Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, aparece enfrentado a Tezcatlipoca, quien, según la leyenda, le hizo beber varios tragos de pulque (bebida alcohólica que se obtiene haciendo fermentar el aguamiel o jugo extraído del maguey, una variedad del agave), supuestamente beneficioso para su salud, pero Quetzalcóatl, avergonzado por haber perdido su entereza, se ocultó y finalmente desapareció, prometiendo que volvería. Está relacionado con la enseñanza de las artes y, por tanto, actúa como introductor de la civilización. Sus devotos, para venerarlo, se sacaban sangre de las venas que están debajo de la lengua o detrás de la oreja y untaban con ella la boca de los ídolos. La efusión de sangre sustituía el sacrificio directo.
Huitzilopochtli, dios de la guerra, representaba los dardos y lanzas del guerrero, la sabiduría y el poder, símbolos que lo identifican con la serpiente. Pero además su nombre alude al colibrí, precursor del verano, la estación de los relámpagos y la fertilidad. Se le honraba en el decimoquinto mes azteca, en una ceremonia muy semejante al Tóxcatl de Tezcatlipoca, el Panquetzaliztli, en la que el sacerdote atravesaba con una flecha una masa preparada con sangre de personas sacrificadas para tal ocasión.
Otro de los dioses importantes era Tláloc, dios de la lluvia, casado con Chalchiuhtlicue (la de la falda de jade) diosa del agua, a la que se solía representar con la imagen de una rana, y con la que tuvo muchos hijos: los tlalocas o nubes. Vivía en un paraíso de aguas llamado Tlalocan, donde iban los que habían muerto en inundaciones, fulminados por un rayo o enfermos de hidropesía, que allí disfrutaban de una felicidad eterna. Le ofrecían niños y doncellas en sacrificio. Los campesinos, en previsión de sequías, hacían fabricar ídolos a imagen de Tláloc y los veneraban ofrendándoles maíz y pulque. Relacionados con la agricultura había un grupo de dioses, entre ellos Cinteotl, a los que se identificaba con partes de la planta del maíz. La diosa principal del grupo era Chicomecoátl, otra forma de la deidad del agua, Chalchiuhtlicue. Su festival se celebraba entre junio y julio, cuando la planta del maíz había madurado completamente.
Xólotl, como dios del lucero de la tarde, representaba las formas ascendentes y descendentes del fuego. Dios monstruoso, aparece en algunas de sus representaciones con las cuencas de los ojos vacías porque, según la leyenda, al sacrificarse los dioses para dar vida al nuevo Sol, se puso tan triste y lloró tanto que los ojos se le cayeron de las órbitas. Tlazolteotl, diosa de la inmundicia, la lujuria y el deseo, absolvía a los fieles de sus faltas o pecados; representaba la basura, el abono y, por tanto, la fecundidad de la tierra. Mictlantecuhtli era el dios de las tinieblas y la muerte. Vivía en una región del Mictlán, en el Ombligo de la Tierra; a este lugar iban los muertos que no merecían ninguno de los diversos grados de cielos, y su castigo era el tedio.
También presentes en la mitología maya, las almas, que salían de la boca de los muertos, llevaban jabalinas para afrontar varias pruebas antes de llegar a su morada e iban acompañadas por la sombra de su perro favorito: paso entre dos peñas peligrosas, lucha con una serpiente, enfrentamiento con un caimán, travesía por ocho desiertos y ocho montañas, superación de un torbellino capaz de hender las rocas más sólidas, además de una serie de demonios que le impiden el paso.
Como contraste con esta visión heroica de la travesía después de la muerte, el dios Omacahtl simbolizaba el regocijo y el espíritu festivo. Especie de Dioniso azteca, se representaba como un gordo, en blanco y negro, tocado con una diadema de papel de la que colgaban papeles de colores. Festejado sobre todo por los ricos, a través de orgías y banquetes, Omacahtl castigaba los errores en el culto con indigestiones o mareos, lo que habla de la necesidad de un mito para regular las reglas de urbanidad y el comportamiento en la mesa.

EL CÓMPUTO DEL TIEMPO

Calendario azteca
Este inmenso monolito se conserva en la Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología de la ciudad de México desde el 27 de junio de 1964. Para transportarlo desde el Zócalo se emplearon 30 días y una enorme plataforma. En su superficie está tallado el compendio de los conocimientos astronómicos y cosmogónicos de la civilización mexica.

Derivado del maya, el calendario azteca reúne el Tonalpohualli, ciclo ritual de 260 días, con el año solar de 365. En cada año había cinco días funestos, llamados nemontemi, durante los cuales no se trabajaba. En su concepción cíclica del paso del tiempo, los aztecas creían que el mundo acabaría al final de uno de los ciclos de cincuenta y dos años. En la víspera del final de cada uno de esos periodos, atemorizados, intentaban aplacar a los dioses con ofrendas y sacrificios. Si no se producía la catástrofe, volvían a encenderse los fuegos del hogar y se reanudaba la vida normal. En el Museo Nacional de Antropología de México se encuentra la piedra solar del calendario azteca, que mide casi 4 metros de diámetro y pesa 25 toneladas. En el centro está el dios del Sol, Tonatiuh, rodeado por cuatro secciones cuadradas que representan las encarnaciones de la divinidad y las cuatro edades anteriores del mundo. Alrededor del conjunto, unos signos manifiestan los veinte días del mes azteca.

COSMOGONÍA Y EDADES DEL COSMOS

Jaguar
Según la mitología azteca, los jaguares destruyeron el mundo habitado por los gigantes primigenios; también en la mitología griega, gigantes y titanes precedieron a los humanos. Por eso al Primer Sol se le asociaba con el nombre del Jaguar, el dios de la noche.


Ometecuhtli representaba la dualidad de la generación; equivalía al mismo tiempo al cielo, lo masculino, y a la tierra, lo femenino, y ocupaba el primer lugar en el calendario. Los aztecas creían que cuatro mundos o soles habían precedido al actual. Como en muchas otras mitologías y concepciones religiosas, entre los aztecas existía la idea de la sucesión de distintas eras o mundos, interrumpidos y transformados a través de cataclismos.
El primer Sol se llamaba Nahui-Ocelotl (Cuatro-Ocelote o Jaguar), porque el mundo, habitado por gigantes, había sido destruido, después de tres veces cincuenta y dos años, por los jaguares, que los aztecas consideraban nahualli o máscara zoomorfa del dios Tezcatlipoca.
El segundo Sol, Nahui-Ehécatl (Cuatro-Viento), desapareció después de siete veces cincuenta y dos años al desatarse un gran huracán, manifestación de Quetzalcóatl, que transformó a los sobrevivientes en monos.
El tercer Sol, Nahui-Quiahuitl (Cuatro-Lluvia de fuego), desapareció al cabo de seis veces cincuenta y dos años, al caer una lluvia de fuego, manifestación de Tláloc, dios de la lluvia y señor del rayo, de largos dientes y ojos enormes. Los habitantes de la tierra eran todos niños, y los sobrevivientes se transformaron en pájaros.
El cuarto Sol, Nahui-Atl (Cuatro-Agua), acabó con un terrible diluvio, después de tres veces cincuenta y dos años, al que sólo sobrevivieron un hombre y una mujer, que se refugiaron bajo un enorme ciprés (en realidad, ahuehuete). Tezcatlipoca, en castigo por su desobediencia, los convirtió en perros, cortándoles la cabeza y colocándosela en el trasero. Cada uno de estos soles corresponde a un punto cardinal: Norte, Oeste, Sur y Este, respectivamente.
El Sol actual es el quinto y se llama Nahui-Ollin (Cuatro-Movimiento), porque está destinado a desaparecer por la fuerza de un movimiento o temblor de tierra, momento en el que aparecerán los monstruos del Oeste, tzitzimime, con apariencia de esqueletos, y matarán a toda la gente. Quetzalcóatl, junto con Xólotl, creó a la humanidad actual, dando vida a los huesos de los viejos muertos con su propia sangre. El Sol presente se sitúa en el centro, quinto punto cardinal y se atribuye a Huehuetéotl, dios del fuego, porque el fuego del hogar se encuentra en el centro de la casa.



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