Agujero negro



Agujero negro, hipotético cuerpo celeste con un campo gravitatorio tan fuerte que ni siquiera la radiación electromagnética puede escapar de su proximidad. El cuerpo está rodeado por una frontera esférica, llamada horizonte de sucesos, a través de la cual la luz puede entrar, pero no puede salir, por lo que parece ser completamente negro. Un campo de estas características puede corresponder a un cuerpo de alta densidad con una masa relativamente pequeña, como la del Sol o inferior, que está condensada en un volumen mucho menor, o a un cuerpo de baja densidad con una masa muy grande, como una colección de millones de estrellas en el centro de una galaxia.

El concepto de agujero negro lo desarrolló el astrónomo alemán Karl Schwarzschild en 1916 sobre la base de la teoría de la relatividad de Albert Einstein. El radio del horizonte de sucesos de un agujero negro de Schwarzschild solamente depende de la masa del cuerpo: en kilómetros es 2,95 veces la masa del cuerpo en masas solares, es decir, la masa del cuerpo dividida por la masa del Sol. Si un cuerpo está eléctricamente cargado o está girando, los resultados de Schwarzschild se modifican. En la parte exterior del horizonte se forma una “ergosfera”, dentro de la cual la materia se ve obligada a girar con el agujero negro. En principio, la energía sólo puede ser emitida por la ergosfera.
Según la relatividad general, la gravitación modifica intensamente el espacio y el tiempo en las proximidades de un agujero negro. Cuando un observador se acerca al horizonte de sucesos desde el exterior, el tiempo se retrasa con relación al de observadores a distancia, deteniéndose completamente en el horizonte.
FORMACIÓN
Formación de un agujero negro
Cuando el gas y el polvo interestelares de una nebulosa se condensan (1), se forma una protoestrella que emite chorros de materia. Ésta continúa condensándose por gravitación al tiempo que se calienta. Cuando la temperatura del núcleo de la protoestrella llega a 10 millones de grados, se inician una serie de reacciones nucleares (2) y nace así una estrella nueva. Más adelante, la corteza del astro sufre una expansión acompañada de calentamiento (3), lo que da lugar a la formación de una gigante roja, de diámetro entre 10 y 100 veces el del Sol. La evolución de la gigante roja depende de su masa. Si es inferior a 1,4 veces la del Sol, el astro es inestable, lanza las capas externas al espacio (5) y crea una nebulosa planetaria. A continuación, la estrella se contrae de nuevo (6) y se transforma en enana blanca, un astro del tamaño de la Tierra. Esta pequeña estrella se enfría y da lugar a una enana negra, que por su baja temperatura no brilla. Si la gigante roja es muy grande, produce hierro y otros elementos pesados, aumenta de tamaño (4) y se transforma en supergigante. Después estalla y libera la materia en el espacio. Si estalla el astro completo (8), evoluciona hacia una supernova; si sólo estalla la parte externa (7), se forma una nova. Según su masa, la supernova engendra una estrella de neutrones (9), o un agujero negro (10) si el núcleo del astro desintegrado tiene una masa suficientemente elevada.


Los agujeros negros pueden formarse durante el transcurso de la evolución estelar. Cuando el combustible nuclear se agota en el núcleo de una estrella, la presión asociada con el calor que produce ya no es suficiente para impedir la contracción del núcleo debida a su propia gravedad. En esta fase de contracción adquieren importancia dos nuevos tipos de presión. A densidades mayores de un millón de veces la del agua, aparece una presión debida a la alta densidad de electrones, que detiene la contracción en una enana blanca. Esto sucede para núcleos con masa inferior a 1,4 masas solares. Si la masa del núcleo es mayor que esta cantidad, esa presión es incapaz de detener la contracción, que continúa hasta alcanzar una densidad de mil billones (1015) de veces la del agua. Entonces, otro nuevo tipo de presión debida a la alta densidad de neutrones detendría la contracción en una estrella de neutrones. Sin embargo, si la masa del núcleo sobrepasa las 1,7 masas solares, ninguno de estos dos tipos de presión es suficiente para evitar que se hunda hacia un agujero negro. Una vez que un cuerpo se ha contraído dentro de su radio de Schwartschild, teóricamente se hundirá o colapsará en una singularidad, esto es, en un objeto sin dimensiones, de densidad infinita.
En 1994, el telescopio espacial Hubble proporcionó sólidas pruebas de que existe un agujero negro en el centro de la galaxia M87. La alta aceleración de gases en esta región indica que debe haber un objeto o un grupo de objetos de 2,5 a 3.500 millones de masas solares.
El físico inglés Stephen Hawking ha sugerido que muchos agujeros negros pueden haberse formado al comienzo del Universo. Si esto es así, muchos de estos agujeros negros podrían estar demasiado lejos de otra materia para formar discos de acreción detectables, e incluso podrían componer una fracción significativa de la masa total del Universo. En reacción al concepto de singularidad, Hawking ha sugerido que los agujeros negros no se colapsan de esa forma, sino que forman “agujeros de gusano” que comunican con otros universos diferentes al nuestro.
Un agujero negro de masa suficientemente pequeña puede capturar un miembro de un par electrón-positrón cerca del horizonte de sucesos, dejando escapar al otro (véase Rayos X: Producción de pares). Esta partícula sustrae energía del agujero negro, provocando la evaporación de éste. Cualquier agujero negro formado en los comienzos del Universo, con una masa menor de unos pocos miles de millones de toneladas ya se habría evaporado, pero los de mayor masa pueden permanecer.
En enero de 1997, un equipo de astrofísicos estadounidenses presentó nuevos datos sobre los agujeros negros. Sus investigaciones se extendieron a nueve sistemas binarios de estrellas, emisores de rayos X (binarias de rayos X). En cinco de los nueve casos, cuando el material de la estrella de menor masa golpea la superficie del otro objeto, éste emite una radiación brillante en su superficie; se trata de una estrella de neutrones. En las otras cuatro binarias, de las que se creía que contenían agujeros negros, la radiación emitida por el segundo objeto es mínima: la energía desaparecería a través del horizonte de sucesos. Estos datos constituyen el conjunto de pruebas más directo (aunque no definitivo) de la existencia de agujeros negros. El mismo equipo de investigadores informó también del descubrimiento de tres nuevos candidatos a agujeros negros localizados en los centros de las galaxias NGC 3379 (también conocida como M105), NGC 3377 y NGC 4486B.

martes, 14 de septiembre de 2010

Fuego eterno en Australia


Durante miles de años un fuego inextinguible devora una montaña en Australia. El hecho ocurre a 25 kilómetros al norte de Scone en Hunter Valley, Nueva Gales del Sur. Los primeros exploradores pensaron que las columnas de humo procedían de un volcán, pero al fin se comprobó a que a 150 metros de profundidad se quemaba una veta de carbón. Se cree que hace unos 2,000 años algún árbol, quizá incendiado por un rayo cayó sobre la zona de la veta de carbón expuesta a la intemperie. El fuego prendió el carbón y, a lo largo de los siglos la lenta combustión se ha propagado. Otra teoría explica que la veta se prendió por el calor engendrado por la oxidación de la pirita. Los aborígenes recelan de aquel paraje , aunque lo asocian con Bhaiami, el creador, y con Turramulan su mediador en la Tierra, y que habla a través del humo.

sábado, 11 de septiembre de 2010

El petróleo



En 1959 Edwin Drake, un ferroviario estadounidense  retirado, dedicó sus ahorros a  realizar un sondeo  y se convirtió en el primer propietario de un pozo perolero en el mundo.
El  hecho ocurrió a 120 kilómetros de Pittsburg, en Pensilvania. Drake perforaba  sobre el emplazamiento  de un antiguo poblado de indios sénecas, cuando una sustancia negra y untuosa salió a borbotones a la superficie. El joven John D Rockefeller  enviado por un banco para redactar un informe, declaró que el hallazgo no parecía rentable pero el mismo refutaría este dictamen durante el resto de su vida, al convertirse en  la primera fortuna  del universo precisamente por los pozos petrolíferos.
Con la aprobación de Rockefeller o si ella, se formó inmediatamente la Seneca Oil Company, que puso fin a la dependencia  del hombre  respecto a las ballenas  como fuente de combustible  líquido. En sólo un año aquel lugar abandonado se convirtió en una comunidad floreciente  a la que se dio el nombre de Oil City. Se realizaron prospecciones, con la esperanza  de hallar  combustible líquido  para el alumbrado y la calefacción.
La búsqueda de petróleo se inició con la esperanza de descubrir un sustituto barato  del aceite de ballena para las lámparas de alumbrado. Al principio el petróleo se desechaba  como subproducto inútil, pero a medida que pasaban los años  se convirtió en fuente energética que mueve al mundo.
En realidad el petróleo se conoce desde hace miles de años, aunque su explotación  como recurso ineludible sea un fenómeno moderno. Hacía el año 3,000 A. J.,  sumerios, asirios y babilonios utilizaban el betún  como mortero en la construcción y para engastar joyas. El betún era el petróleo  filtrado naturalmente a la superficie y secado por el sol.
Durante su éxodo los hijos de Israel se guiaban durante el día por una columna de humo y durante la noche por una columna de fuego: ello supone una perfecta descripción  de incendios de filtración  de petróleo.

Más tarde los persas  y los árabes se sirvieron del petróleo para el  alumbrado y la limpieza de la seda. Hacía el año 300 los chinos lo usaban ya con fines medicinales, el petróleo que descubrieron por casualidad  al excavar yacimientos de sal  sobre campos petrolíferos.  Los cronistas   del siglo XVI nos describen el uso que los aborígenes de México  hacían del chapopote, “betún que sale del mar  y ándala a recoger a la orilla”:  como incienso para perfumar los templos, como pegamento, y, mascado para limpiar los dientes  y curar las reumas.
En 1272 el viajero veneciano Marco Polo describía los manantiales petrolíferos  de la península  de Baku, en el mar Caspio. Allí durante 2,000 años había existido un culto al fuego en torno a “hogueras eternas” ; es decir, filtraciones de petróleo que ardían noche y día. Pero no fue hasta el siglo XVIII que no se llegaron a apreciar la potencialidad del petróleo.
En 1850 James Young, químico  industrial escocés, para la obtención de petróleo a partir del carbono  y las pizarras bituminosas. Luego refinó el procedimiento con parafina. Su petróleo competía tan exitosamente con el combustible de ballena, que pronto se levantaron en Gran Bretaña  y en otros países, plantas  transformadoras, junto alas minas de carbón.
Pero aún ase buscaba dar otro paso. Con objeto de simplificar el proceso señalado por Young, se buscaba el  petróleo  filtrado a la superficie  a  través de la corteza terrestre.
Y aquel fue el momento en que Edwin Drake  emprendió sus perforaciones para obtener petróleo natural.
A Drake sin duda le visitó la suerte, pues luego se sabría que hay petróleo donde ocurren una serie de circunstancias  fortuitas. El petróleo procede de la descomposición de incalculables billones  de pequeños animales  y plantas acuáticas. Con el transcurso del tiempo fueron comprimidos  hasta convertirse en petróleo por el peso de las rocas que  los cubrieron.
El petróleo se ha formado sólo en latitudes tropicales. Los depósitos de Alaska , los del mar del Norte y los de otras zonas lejanas  a los trópicos  se hallan en sus lugares  actuales por el desplazamiento de los continentes.
El petróleo queda cautivo en el subsuelo cuando se cierra herméticamente  los estratos de roca que lo envuelven. Son las bolsas de petróleo perseguida por los prospectores. Pero ni los  instrumentos más perfectos pueden revelar la presencia de petróleo, hasta que que no se llega con un pozo hasta él.
Hubo un tiempo que el éxito de las prospecciones  venía indicado por un inmenso  surtidor de petróleo  que el gas natural comprimía y empujaba  a la superficie en un gran chorro. En ocasiones se tardaban días enteros en dominar la emisión. En 1901, por ejemplo, en Texas se perdieron 30 millones de galones  de petróleo por ese motivo.
La producción del pozo se normalizó cuando sólo quedaban bajo tierra 14 millones de galones. Hoy día  las técnicas modernas de sondeo han superado este riesgo.
Pero las reservas de petróleo son limitadas; los campos petrolíferos de tierra firme se han detectado en su totalidad, la industria del petróleo  lo extrae del subsuelo de los mares profundos en grande plataformas petroleras.
Los depósitos de petróleo tardan en formarse millones de años, y solo hace un siglo que Edwin Drake  alumbró  el primer pozo petrolero. No obstante ya se han agotado un gran porcentaje  de las reservas petrolíferas  del mundo.  probablemente  el petróleo dentro de algunos años no pueda bastecer la demanda mundial; el hombre busca desesperadamente otras fuentes energéticas menos contaminantes.

Ataque a Pearl Harbor



Minutos antes de las ocho de la mañana del domingo 7 de diciembre de 1941, aviones japoneses iniciaron un ataque por sorpresa a la flota estadounidense del Pacífico en la base de Pearl Harbor, Hawaii. Los japoneses esperaban acabar con la flota americana, a la que consideraban como la principal amenaza en una guerra contra Estados Unidos. En pocas horas, los japoneses habían destrozado cuatro acorazados y dañado cuatro más, incluido el USS Arizona (en la fotografía), hundido otros buques y un gran número de aviones de combate, y matado y herido a personal militar. A consecuencia del ataque y, a petición del presidente Franklin D. Roosevelt, el Congreso de Estados Unidos declaró la guerra a Japón al día siguiente.
THE BETTMANN ARCHIVE

El dragón de Komodo


El dragón de Komodo (Varanus komodoensis) también llamado monstruo de Komodo y varano de Komodo, es una especie de saurópsido de la familia de los varánidos, endémico de algunas islas de Indonesia central.  Es el lagarto de mayor tamaño del mundo, con una longitud media de dos a tres metros y un peso de unos 70 kg.  A consecuencia de su tamaño, son los superpredadores de los ecosistemas en los que viven.  A pesar de que estos lagartos se alimentan principalmente de carroña, también cazan y tienden emboscadas a sus presas, que incluyen invertebrados, aves y mamíferos.
La primera vez que científicos occidentales estudiaron los dragones de Komodo fue en 1910. Su excepcional tamaño y su reputación de animal temible los convierte en uno de los animales más populares de los zoológicos. En estado salvaje son una especie amenazada; su ámbito de distribución se ha reducido debido a las actividades humanas y están catalogados como vulnerables en la Lista Roja de la UICN.  Están protegidos por la ley indonesia, y un parque nacional, el Parque Nacional de Komodo, fue fundado en 1980 para contribuir a su conservación.
La época de apareamiento comienza entre julio y agosto y la puesta de huevos en septiembre. Depositan aproximadamente veinte huevos en nidos de megápodos abandonados, y los incuban durante siete u ocho meses, hasta su eclosión en abril, cuando los insectos son los más abundantes. Los jóvenes son vulnerables, por lo que suelen morar en árboles, a salvo de depredadores y adultos caníbales. Tardan aproximadamente entre tres y cinco años en madurar, y pueden vivir hasta unos cincuenta años. Estos lagartos se encuentran entre los pocos vertebrados con capacidad de reproducción por partenogénesis, proceso por el que las hembras pueden poner huevos viables en situaciones de ausencia de machos.
Los nativos de la isla de Komodo se refieren a este animal como ora, buaya darat (cocodrilo de tierra) o biawak raksasa (monitor gigante).
Su desarrollo evolutivo comenzó con el género Varanus, que se originó en Asia hace aproximadamente 40 millones de años y emigró al continente australiano. Hace aproximadamente 15 millones de años, una colisión entre Australia y Asia Sudoriental permitió que los varánidos se trasladaran a lo que actualmente es el archipiélago indonesio, extendiendo su distribución hasta el este de la isla de Timor. Se cree que el dragón de Komodo se distinguió de sus antepasados australianos hace 4 millones de años. Sin embargo, pruebas de fósiles recientes en Queensland sugieren que evolucionó en Australia antes de extenderse a Indonesia  La dramática bajada del nivel del mar durante el último período glaciar descubrió extensas zonas de la plataforma continental que el dragón de Komodo había colonizado, aislándolos en su ámbito actual de distribución cuando el nivel del mar subió de nuevo.
Aunque los machos por lo general son de mayor tamaño, no hay diferencias morfológicas obvias entre los sexos. Los jóvenes son de color verde con zonas amarillas y negras y los adultos, con un tono opaco y uniforme, de color marrón a rojo grisáceo. Sus cuerpos robustos están uniformemente cubiertos de ásperas escamas.  
Es el lagarto de mayor tamaño del mundo, con una longitud media de dos a tres metros y un peso de unos 70 kg.  En la naturaleza, un adulto mide unos 2,5 m y pesa de media unos 70 kg,  aunque los especímenes en cautividad a menudo pesan más. El espécimen salvaje más grande que se ha verificado midió 3,13 metros de longitud y pesó 166 kg (incluida la comida sin digerir). A consecuencia de su tamaño, son los superpredadores de los ecosistemas en los que viven.
Su inusual tamaño se atribuía generalmente al gigantismo insular, ya que no hay otros animales carnívoros que puedan ocupar el nicho ecológico de las islas en las que viven.  Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que su gran tamaño se entiende mejor como un vestigio aislado de una antigua población de grandes varánidos que vivían en Indonesia y Australia, la mayor parte de los cuales, junto con otra megafauna, murió tras su contacto con los humanos modernos.  Se han encontrado en Australia fósiles muy similares a V. komodoensis de más de 3,8 millones de años de antigüedad, y su tamaño permaneció estable en Flores, una de las pocas islas indonesias donde se le puede encontrar en la actualidad, desde que esta isla (junto con sus vecinas) fueron aisladas por los crecientes niveles del mar hace unos 900.000 años.
Tiene una cola fuerte y musculosa tan larga como su cuerpo, y aproximadamente 60 dientes serrados, que se cambian a menudo y que pueden medir hasta 2,5 centímetros de largo. Su saliva suele estar manchada de sangre, puesto que los dientes están casi cubiertos de tejido gingival que se daña de forma natural durante la masticación.  Esto crea un cultivo ideal para las virulentas bacterias que viven en su boca.  Tiene una lengua larga y amarilla, marcadamente bifurcada.
El dragón de Komodo no tiene un sentido del oído particularmente agudo, a pesar de sus visibles conductos auditivos, y sólo es capaz de oír sonidos entre 400 y 2000 hercios.  Es capaz de ver hasta una distancia de 300 metros, pero dado que sus retinas sólo contienen conos, se cree que tiene una pobre visión nocturna. Es capaz de percibir el color, pero tiene una pobre discriminación visual de objetos inmóviles.
Usa su lengua para oler, detectar sabores y percibir estímulos, al igual que otros muchos reptiles, utilizando el órgano de Jacobson y que le ayuda a orientarse en la oscuridad.  Con la ayuda de un viento favorable y su hábito de balancear a su cabeza de un lado al otro cuando andan, son capaces de descubrir carroña a distancias de 4 a 9,5 km.  Las fosas nasales de estos animales no son de gran utilidad para percibir olores, dado que carecen de diafragma.  Tan solo cuenta con unas pocas papilas gustativas en la parte de atrás de la garganta.  Sus escamas, algunas de las cuales están reforzadas con hueso, tienen placas sensoriales conectadas con nervios que facilitan su sentido del tacto. Las escamas alrededor de los oídos, labios, barbilla y planta de los pies pueden tener tres o más placas sensoriales.
Se creía que el dragón de Komodo era sordo como consecuencia de un estudio que no mostró ninguna agitación en ejemplares salvajes en respuesta a susurros, voces elevadas o gritos. Este estudio fue cuestionado cuando una trabajadora del Zoológico de Londres entrenó a un espécimen en cautividad del parque para salir a alimentarse con el sonido de su voz, aun cuando el animal no podía verla.
Fuente Wikipedia.

viernes, 10 de septiembre de 2010

monstruo del lago Ness


El monstruo del lago Ness, familiarmente llamado Nessie, es el nombre de una criatura legendaria que se dice habita en el lago Ness, un profundo lago de agua dulce (conocido en Escocia como Loch Ness) cerca de la ciudad de Inverness. Junto con Big Foot y el Yeti, Nessie es quizá el "misterio" más difundido de la criptozoología.
La mayoría de los científicos y otros expertos afirman que las pruebas que apoyan la existencia de Nessie no son convincentes, y consideran dichos informes fraudes o identificaciones erróneas de criaturas reales.
  • La más antigua referencia conocida sobre una misteriosa criatura presente en el río y lago Ness, sería el relato de la Vida de San Columba, donde se describe cómo en el año 565 San Columba habría salvado a alguien que supuestamente estaba siendo atacado por un monstruo en el lago Ness. Sin embargo, muchos críticos han cuestionado la credibilidad de esta historia, pues existe otra historia con características fantásticas, donde se dice que Columba habría matado a un hombre salvaje tan sólo con el poder de su propia voz. Igualmente algunas personas han asociado como primeras referencias, a antiguas leyendas locales sobre unos míticos caballos acuáticos llamados kelpies; que se dicen habitarían en las profundidades de este lago. En ambas referencias se destaca que a estas criaturas no se les atribuyen las mismas características anatómicas que actualmente son atribuidas al Monstruo del lago Ness.
  • La primera descripción moderna sucedió en 1868. Un artículo publicado ese año en el Inverness Courier, es el primero en referirse sobre rumores acerca de la existencia de un "pez enorme u otra criatura" en la profundidad de las aguas. Después de muchos años; en 1930, el periódico El Northern Chronicle, publicó una noticia titulada "Una extraña experiencia en el lago Ness" en la que se detalla la historia de dos pescadores que se refieren a un animal que produjo un gran remolino cerca de Tore Point.
  • En 1932, K. MacDonald afirmó que había visto a una criatura similar a un cocodrilo remontando el río Ness.
  • El artículo definitivo sobre la teoría del monstruo del lago Ness, fue el avistamiento que habría tenido lugar el 2 de mayo de 1933. El periódico Inverness Courier publicó la noticia de una pareja local que dijo haber visto "un enorme animal rodando y hundiéndose en la superficie". El informe del "monstruo" (título elegido por el editor del Courier) se convirtió en una sensación entre los medios. Las editoriales de Londres comenzaron a enviar reporteros a Escocia, e incluso un circo ofrecía una recompensa de 20.000 libras esterlinas por la captura del monstruo.
  • Más tarde ese mismo año, A.H. Palmer, quien atestiguó un avistamiento de Nessie el 11 de agosto de 1933, a las 07:00 AM, describió a la criatura como teniendo su cabeza —a la que consideró como estando de frente— al ras del agua. Su boca, que tenía una anchura de entre doce y dieciocho pulgadas (30 a 45 centímetros), se abría y cerraba; la abertura máxima de su boca era estimada en cerca de seis pulgadas (15 centímetros). Hasta este momento los periódicos hablaban simplemente de un pez misterioso o extraña criatura, y no se referían a la criatura como un ser prehistórico. Siendo descrito por primera vez como un monstruo prehistórico, por una pareja de turistas (los Spicer), poco después del estreno de la mundialmente famosa película King Kong, que en esos años sumergió al público en una auténtica "monstruomanía" a través de todo el mundo.
  • La preocupación moderna por la criatura, ya conocida como un monstruo prehistórico del Lago Ness, fue despertada por la fotografía presuntamente tomada por el cirujano R.K. Wilson el 19 de abril de 1934, que parecía mostrar a una enorme criatura de cuello largo que se deslizaba a través del agua. Décadas más tarde, el 12 de marzo de 1994, Marmaduke Wetherell afirmó haber falsificado la fotografía tras ser empleado por el periódico Daily Mail para encontrar a Nessie; indicando también que Wilson no habría tomado la foto, y que su nombre fue utilizado solamente para darle más credibilidad a la misma. Sin embargo y a pesar de la confesión, esta foto ya había sido difundida por todo el mundo como una "evidencia absoluta"; lo cual colocó definitivamente en la cultura popular, la leyenda del Monstruo del lago Ness de Escocia.
La mayoría de las descripciones modernas sobre el aspecto del monstruo, indican que existiría una criatura que se asemejaría a los extintos plesiosaurios, unas criaturas acuáticas prehistóricas. Así, la descripción moderna que se le da normalmente sería similar a la que presentan los fósiles de plesiosaurios pertenecientes a la era mesozoica; que indican que este animal prehistórico debió ser un animal físicamente enorme, con un cuello alargado, una cabeza pequeña y dos pares de aletas de propulsión bajo el agua. La debatida hipótesis de la conexión de plesiosaurio con el monstruo del Lago Ness, hizo que se convirtiera en un asunto popular en el inicio del campo de la criptozoología.
Sin embargo, los científicos, e incluso actualmente también la gran mayoría de los criptozoólogos; sugieren que la hipótesis de que el monstruo del Lago Ness sea un remanente de la especie plesiosaurio, es algo que se presenta altamente inverosímil. Entre las razones dadas destacan:
  • Se necesitaría tener una colonia de crianza de tales criaturas para que pudiesen experimentar una supervivencia a largo plazo, y junto con el hecho de que los plesiosauros necesitaban emerger a la superficie para respirar, esto daría lugar a avistamientos más frecuentes de los que se han divulgado en la actualidad.
  • Muchos biólogos también señalan que el lago Ness no es lo bastante grande o productivo para tener una biomasa que pueda mantener incluso a una familia pequeña de estas criaturas.
  • Por otra parte, el lago fue originado como el resultado de una glaciación geológica reciente y estuvo en estado sólido y congelado durante la era del hielo
A pesar de todo lo anterior, muchos criptozoólogos argumentan que el Lago Ness es un lago con salida al mar durante cierta época del año y que quizás la criatura no sea nativa del lago mismo.

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