Arquebacterias









Arquebacterias

Arquebacteria
Las arquebacterias constituyen un grupo de bacterias adaptado a vivir en condiciones extremas. La especie Methanospirillum hungatii es una arquebacteria metanogénica Gram negativa presente en ambientes carentes de oxígeno. Estas bacterias producen metano a partir de dióxido de carbono e hidrógeno. En la fotografía aparece la bacteria en fase de escisión, es decir, mientras se está dividiendo para dar lugar a dos células hijas.

Arquebacterias, también arqueobacterias o arquibacterias, nombre común de un grupo de microorganismos unicelulares procariotas (que no presentan el material genético contenido en un núcleo rodeado de membrana celular), muchos de los cuales no requieren oxígeno ni luz solar para vivir. Antes del descubrimiento de las arquebacterias, los científicos dividían todos los seres vivos en procariotas (organismos sin núcleo celular), que incluían fundamentalmente las bacterias; y eucariotas (organismos con núcleo celular), que incluían los hongos, las plantas y los animales.
Las arquebacterias fueron inicialmente agrupadas con las bacterias ya que, al igual que ellas, carecen de núcleo definido. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que las arquebacterias tienen una composición genética distinta a la de las bacterias y, en algún sentido, las arquebacterias se parecen más a los organismos eucariotas (o eucariontes). Los estudios genéticos han puesto de manifiesto que las arquebacterias comparten un ancestro común más reciente con los eucariontes que con las bacterias. Por otro lado, los lípidos de las membranas de las arquebacterias difieren de los que poseen las células eucariotas y las eubacterias. La composición de sus paredes celulares es distinta también a la de las bacterias, porque carecen de peptidoglucano. Por esa razón, los científicos han propuesto la clasificación de estos microorganismos en un grupo o dominio de seres vivos llamado Archaea. Los otros dos dominios serían Bacteria (incluye también organismos procariontes) y Eukarya (organismos eucariontes).
Las arquebacterias viven a menudo en ambientes extremos, inhóspitos para cualquier otro ser vivo, como lugares con temperaturas muy altas (termófilos), salinidad extrema (halófilos), pH bajo (acidófilos) o baja concentración de oxígeno. Ciertas arquebacterias viven en manantiales de agua sulfurosa, con temperaturas por encima de los 60 ºC y con un pH bajo, con valores entre 2 y 3 de pH; incluso pueden sobrevivir con un valor 0,9 de pH. Otras especies presentan propiedades bioquímicas poco comunes, como el grupo de bacterias metanogénicas que producen metano como parte de su metabolismo energético.
Clasificación científica: las arquebacterias o arquibacterias componen el dominio Archaea.

miércoles, 19 de octubre de 2011

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