Los tsunamis


Un tsunami, provocado por un terremoto de baja intensidad, avanza 
hacia la costa. Los tsunamis no son olas de marea, porque no están 
originados por las fuerzas gravitatorias responsables de las mareas. 
Pueden estar provocados por erupciones volcánicas oceánicas, 
terremotos o corrimientos de tierra submarinos.

El 1 de abril de 1946, un terremoto sacudió la llanura  abisal  de las profundidades  del océano  pacífico. La onda producida recorrió 3,620  kilómetros  hasta Hawái  en 4 horas  y 34 minutos, a una velocidad media de 790 kilómetros  por hora. Cuando la ola se abatió  sobre la  ciudad de Hilo medía 14 metros  de altura. Mató a 173 personas, hirió a varios centenares y causó daños valorados en 30 millones de dólares.
La era un tsunami producido por un terremoto en el suelo  del océano. Las olas tsunami son las más terroríficas. Ruedan silenciosamente  por el océano  hasta caer sobre la costa más cercana. Muchos monumentos  antiguos  del litoral japonés llevan la inscripción “Cuando sientas un terremoto, aguarda un tsunami”. La advertencia es fruto de la larga historia japonesa de desastres debido a tsunamis.
La palabra tsunami procede del Japón   y fue adoptada por los científicos  de otros países. Esta ola parte del centro de la perturbación  como las ondas producidas en un estanque  por la caída de una piedra. Pero las olas son tan amplias, y en aguas profundas  la marejada es tan leve, que los buques apenas las advierten .la energía transportada por el tsunami, supone únicamente una centésima parte  de la energía  total  del terremoto, pero su potencia equivale a una bomba nuclear  de 2,5 megatones.
Cuando el  tsunami se aproxima a la costa y penetra en aguas poco profundas, concentra su energía y aumenta en altura.la ola suele ir precedida de una depresión  que succiona  el agua de la costa, dejando momentáneamente varadas a las embarcaciones.
Los efectos del tsunami  son casi siempre aterradores y algunas veces prodigiosos.  En 1946 un oceanógrafo sorprendido en Hawái  por un tsunami, explicó que su casa fue arrancada de su base, transportada centenares de metros y depositada finalmente en el suelo, todo ello tan suave que el desayuno que tomaban sus ocupantes no se derramó. A raíz de ese desastre  de 1946, se instaló en el océano Pacífico, el más amenazado por tsunamis, un sistema de alertas de tsunamis. Consiste en una vasta red de estaciones sismográficas  que detectan los terremotos  y trasmiten las alarmas.

Tsunami
Según Encarta
Tsunami, palabra japonesa que significa ‘grandes olas en el puerto’ y se utiliza como término científico para describir las gigantescas olas marinas que pueden causar daños catastróficos cuando llegan a la costa. Un tsunami no es una ola, sino una serie de olas que forman ‘el tren de olas del tsunami’.
Los tsunamis pueden ser generados por un maremoto (terremoto submarino), un corrimiento de tierra, la erupción de un volcán en el fondo oceánico o un meteorito que cae al mar. Sin embargo, la mayor parte de los tsunamis están provocados por terremotos submarinos y se originan a lo largo del denominado Anillo de Fuego, una zona de volcanes e importante actividad sísmica de unos 35.000 km de longitud que rodea el océano Pacífico, donde entran en contacto varias placas tectónicas con bordes de subducción (una placa se va deslizando bajo la otra y hacen más propicia la deformidad del fondo marino).
No todos los maremotos generan tsunamis, solo aquellos de magnitud considerable que son capaces de deformar el lecho marino al moverlo abruptamente en sentido vertical; cuando la inmensa masa de agua trata de recuperar su equilibrio, se generan las olas en los puntos cercanos al foco del terremoto; las olas se desplazan por el océano en círculos concéntricos, creando ondas parecidas a las producidas por un objeto cuando cae al agua, y son apenas perceptibles en aguas profundas. Así pues, un tsunami resulta poco peligroso para la navegación en alta mar: las olas pueden tener solamente medio metro de altura y ni siquiera los pasajeros de un barco las notarían al pasar sobre un tsunami.
CARACTERÍSTICAS DE UN TSUNAMI
Un tsunami puede tener longitudes de onda (la distancia entre la cresta de una ola y la siguiente) de 100 a 200 km y recorrer cientos de kilómetros a lo largo de las profundidades del océano, llegando a alcanzar velocidades de hasta 800 km/h.
Un tsunami se mueve a una velocidad que está relacionada con la profundidad del agua, por lo que, cuando la profundidad del agua disminuye el tsunami se hace más lento y su altura se incrementa. Aunque el tsunami reduce rápidamente su velocidad a medida que se acerca a la costa hasta unos 50 km/h, sigue teniendo una enorme fuerza destructiva, debido también al gran volumen de agua desplazada y a la altura que toma. La ola, que en el mar puede tener una altura de solo un metro, se convierte súbitamente en un muro de agua de 15 m al llegar a las aguas poco profundas de la costa y es capaz de destruir las poblaciones que encuentre en ella.
Los tsunamis no deben confundirse con las olas de marea (no están provocados por las fuerzas gravitatorias que causan las mareas), ni con los oleajes de tormenta que se forman durante los huracanes o ciclones y que causan importantes inundaciones cuando llegan a tierra. Los oleajes provocados por tormentas son particularmente devastadores si ocurren durante una marea alta. Un ciclón y la tormenta que lo siguió mataron a unas 500.000 personas en Bangladesh en 1970.
MEDIDAS PREVENTIVAS FRENTE A LOS TSUNAMIS
Los tsunamis son poco frecuentes y difíciles de predecir. Aunque se puede detectar la existencia de un gran terremoto submarino con ayuda de sismógrafos, es difícil predecir si el terremoto va a generar o no un tsunami, ya que otros factores, como la topografía del fondo marino, intervienen en este proceso.
Muchas ciudades alrededor del océano Pacífico, sobre todo en Japón, Estados Unidos y Rusia, disponen de sistemas de alarma y planes de evacuación en caso de que se forme un tsunami peligroso. En 1949 se creó el Pacific Tsunami Warning Center en la playa Ewa (Hawai) que, hasta el año 2004, ha avisado de los cinco grandes tsunamis que han tenido lugar en el océano Pacífico. Pero durante ese mismo periodo también dio 15 avisos falsos. Este centro pasó a formar parte, en 1965, de una red mundial de datos y prevención cuando la UNESCO creó el Internacional Tsunami Information Centre (ITIC). El propósito del ITIC, cuya base se encuentra en Honolulú (Hawai), es mitigar los posibles riesgos de los tsunamis, ayudando a las naciones que bordean el océano Pacífico a prepararse frente a un tsunami.
Ambos centros operan bajo los auspicios de la Administración Atmosférica y Oceánica Nacional de Estados Unidos (NOAA), que también controla el Pacific Marine Environmental Laboratory en Seattle (estado de Washington), un importante centro de investigación que desarrolló el primer instrumento científico fiable para detectar y para alertar rápidamente a los científicos cuando se origina un tsunami. Ese instrumento, anclando en el fondo oceánico, mide los cambios en la presión del agua y cuando detecta un tsunami manda señales acústicas a una boya situada en la superficie, que convierte esas señales en ondas de radio y las transmite a un satélite en órbita, que alerta a varios centros de aviso (Hawai, Alaska…), donde se decidirá si es necesario avisar a la población para que se refugie. Todo el proceso dura solo unos dos minutos. El Deep-ocean Assessment and Reporting of Tsunamis (DART) es un sistema de alarma internacional.
Otro de los sistemas para la prevención de tsunamis es el proyecto CREST (Consolidated Reporting of Earthquakes and Tsunamis), que se utiliza en la costa oeste norteamericana y en Hawai.

Tsunami arrasa Tailandia
Edificios destruidos en la isla Phi Phi de 
 
    .


PRINCIPALES DESASTRES CAUSADOS POR TSUNAMIS
El peor desastre causado por un tsunami a lo largo de toda la historia tuvo lugar en diciembre de 2004, cuando un terremoto marino de magnitud 9,0 en la escala de Richter, originado en torno a la costa noroccidental de la isla indonesia de Sumatra, en el océano Índico, generó un tsunami que alcanzó las costas de 14 países, desde el Sureste asiático hasta el noreste de África. Se registraron más de 250.000 muertos, de los cuales casi dos tercios fallecieron en Indonesia; también hubo numerosas víctimas en India, Sri Lanka y Tailandia.
Anteriormente, unas 60.000 personas fallecieron en 1755, cuando un terremoto generó un tsunami que llegó a las costas de Portugal, España y Marruecos, destruyendo Lisboa, la capital portuguesa.
Otro gran tsunami en el océano Índico tuvo lugar en 1883 tras la erupción del Krakatoa: llegó a alcanzar una altura de 30 m y recorrió 13.000 km, causando la muerte de unas 34.000 personas a lo largo de las costas de Java y Sumatra. Otras 2.000 personas murieron por quemaduras de la ceniza volcánica.
En Norteamérica el peor tsunami que se conoce ocurrió en 1964, cuando un terremoto en la costa de Anchorage (Alaska) creó un tsunami que mató a 115 personas en Alaska, Oregón y California. Los científicos suponen que en 1700 un terremoto de magnitud 9.0 se desencadenó a lo largo de la costa de Washington y Oregón generando un enorme tsunami, que transformó grandes bosques en terrenos cubiertos de agua salada. Desde 1818, las islas hawaianas han sufrido unos 40 tsunamis. Por ser países ribereños del Pacífico y encontrarse en la convergencia de las placas tectónicas de Nazca y la placa Americana, también Chile y Perú han sufrido grandes terremotos y algunos tsunamis.
Un tsunami registrado en Kamchatka (Rusia), en 1737, tuvo 70 metros de altura. Por fortuna, los de esta magnitud son muy poco frecuentes y, como el mencionado, pueden afectar a costas despobladas sin crear catástrofes humanas.
Algunas de las medidas de supervivencia aconsejan que, al sentirse un tsunami, se debe ir a un lugar elevado tierra adentro, a más de 30 metros de altitud. Este fenómeno se puede detectar si se percibe una retirada brusca del agua marina, que deja secas grandes extensiones de la costa o playa, y que luego regresa a una velocidad de más de 100 kilómetros por hora. En caso de encontrarse en una embarcación, lo más seguro es navegar mar adentro, puesto que el tsunami solo es destructivo cerca de la costa.
Principales tsunamis
Los terremotos, especialmente los que se inician debajo del mar, pueden originar olas gigantescas denominadas tsunamis. Estas olas de origen sísmico pueden ocasionar numerosas pérdidas materiales y de vidas humanas.


Fecha
Origen
Efectos
Muertos
7 de junio de 1692
Fosa de Puerto Rico, Caribe
Port Royal, Jamaica, totalmente destruido.
2.000
1707
Japón

30.000
28 de octubre de 1746
Lima, Perú

3.800
1 de noviembre de 1755
Océano Atlántico
Lisboa destruida.
60.000
20 de febrero de 1835
Fosa Perú-Chile
La ciudad de Concepción, Chile, destruida.
Desconocido
23 de diciembre de 1854
Japón

3.000
8 de agosto de 1868
Fosa Perú-Chile
Barcos arrastrados hacia el interior, ciudad de Arica (Chile) destruida.
10.000 a 15.000
27 de agosto de 1883
Krakatoa
Devastación en el Sureste asiático.
36.0001
15 de junio de 1896
Fosa de Japón
Costa oriental de Japón arrasada, con olas de 30 metros de altura.
27.122
30 de septiembre de 1899
Mar de Banda, Indonesia

3.620
28 de diciembre de 1908
Sicilia
Costa oriental de Sicilia, incluyendo la ciudad de Messina, muy dañada.
84.000
3 de marzo de 1933
Fosa de Japón
9.000 casas y 8.000 barcos destruidos en Sanriku, Japón.
3.000
1 de abril de 1946
Fosa de las Aleutianas
Daños en Alaska y Hawai.
159
22 de mayo de 1960
Chile
Hubo diversos terremotos. Daños en Chile y Hawai.
1.500 (61 en Hawai)
27 de marzo de 1964
Anchorage, Alaska
Diversos daños en la costa sur de Alaska.
115
23 de agosto de 1976
Mar de Célebes
Daños en el suroeste de Filipinas, arrasando Alicia, Pagadian y Davao.
8.000
12 de julio de 1993
Fosa de Japón
Isla de Okushiri devastada.
200
17 de julio de 1998
Papúa-Nueva Guinea, mar de Bismarck
Arop, Warapu, Sissano y Malol, en Papúa-Nueva Guinea, arrasadas.
2.200
26 de diciembre de 2004
Océano Índico, cerca de Sumatra, Indonesia
Zonas costeras de Indonesia, Sri Lanka, India, Tailandia, Somalia, Myanmar, Malaysia, y Maldivas arrasadas.
250.0002
1. 34.000 personas murieron por el tsunami, mientras que otras 2.000 murieron a consecuencia de las cenizas volcánicas.

2. Estimaciones preliminares.
Origen: Fuente: Administración Atmosférica y Oceánica Nacional de Estados Unidos (NOAA); United States Geological Survey (USGS).

Fuente: Tsunami. Microsoft® Encarta®


miércoles, 18 de agosto de 2010

El inmenso y poderoso océano


El agua cubre el 70% de la superficie del globo terráqueo, las profundidades oceánicas son un mundo oscuro y sin sol de cañones espectaculares, grandes llanuras y cadenas montañosas. Gran parte de los suelos oceánicos son llanuras que se extienden cientos de kilómetros a una profundidad media de 4,000 metros. Elevándose sobre estas planicies, denominadas llanuras abisales, se encuentran cordilleras oceánicas que ciñen el mundo y que sólo ocasionalmente rompen la superficie formando islas. La cordillera atlántica de 16,000 kilómetros, desde Islandia al antártico es la cadena montañosa más larga del mundo. Sus cumbres más elevadas son las islas Ascensión, las Azores e Islandia.

La montaña más alta del mundo en los océanos
En una de las cordilleras del Pacífico se levanta la montaña más alta del mundo, el volcán Hawaiano Mauna Kea, mide 10,203 metros desde la base hasta la cima, pero sólo muestra una mole de 4,213 metros por encima del mar.

La luz del Sol sólo puede penetrar hasta una profundidad de 240 metros y muchas de las criaturas que viven en la más completa oscuridad han desarrollado su propio sistema de iluminación. Su vida depende de una perpetua lluvia de alimento que llega al suelo oceánico, una gran cantidad de sustancia que proviene de los niveles superiores.

La fosa más grande del mundo en los océanos
El suelo de algunos océanos está surcado por fosas. La más conocida y profunda es la de las islas Marianas, en el Pacífico, descubierta en 1873 por el Challenger, barco británico de reconocimiento a la altura de la isla de Guam. Tiene 11 kilómetros de profundidad y si el Everest, que tiene 8,848 metros, este quedaría sumergido varios miles de metros si se colocara en su interior.

Formas de vida adaptadas a las profundidades
Las montañas en los continentes condicionan diversas formas de vida y las cordilleras oceánicas también. Así pues las criaturas marinas han de mantenerse en aquellos niveles para los que están adaptados. A los 4,000 metros de profundidad la presión es de tres kilogramos por centímetro cuadrado.

La mayoría de las grandes masas terrestres están bordeadas por plataformas continentales de suave declives, que se extienden hasta 300 kilómetros de la costa. Seguidamente, el perfil del océano desciende de modo abrupto hacía las profundidades. Pero la plataforma continental se hunde a veces en vastos cañones. El cañón de Hudson, frente a Nueva York, tiene 240 kilómetros de longitud y 5,000 metros de profundidad. Estos cañones pueden haberse formado por avalanchas de barro y agua denominadas corrientes turbias, que se deslizan de la plataforma hacía el fondo del océano.

 

Corrientes oceánicas
El océano absorbe el calor del Sol y lo esparcen por el globo en forma de vastas corrientes. Estas son movidas por los vientos, que a su vez se deben al calor del Sol. Todas las corrientes principales siguen cursos circulares, producidos por la rotación de la Tierra. Una de las corrientes más poderosas, es la Corriente del Golfo, que al salir del Caribe tiene 80 kilómetros de anchura y 2,400 kilómetros de profundidad. Su templado caudal se ensancha y discurre a través del Atlántico a una velocidad de unos cuantos nudos. Frente a la costas de España se bifurca hacía el sur para completar un gran giro según el sentido del reloj.

 
Grandes mareas de los océano
El ascenso y descenso de las mareas se debe a la influencia del Sol y la Luna que producen un bombeo en el océano. Cuando el Sol, la Luna y la Tierra están alineados se producen las grandes mareas, las llamadas primaverales. Las mareas más pequeñas o cuadraturas acaecen cuando el Sol, la Luna y la Tierra forman un ángulo recto, la Tierra en el vértice. Las mareas más pronunciadas ocurren en los puntos donde el mar se estrecha como en la Bahía de Fundy, en la costa oriental del Canadá.

El viento aviva las olas en alta mar. Las ondas se desplazan sobre el agua, que sólo asciende y desciende en dirección perpendicular a la propagación de aquellas. Cuando las olas tocan fondo la energía se concentra y las olas se encaraman y se rompen.
Inmensas olas en los océanos
En medio del océano las olas alcanzan frecuentemente alturas de 12 metros. En 1933 el buque estadounidense Ramapo, hubo de enfrentarse a olas de 34 metros, las mayores de que exista noticia. Las altitudes se miden con relación al nivel del mar. En realidad se trata de una media de los niveles oceánico, pues el mar nunca se halla al mismo nivel. Por ejemplo, si el Océano Pacífico, en un momento de calma absoluta, se helase de repente, presentaría elevaciones y depresiones con diferencia de hasta 20 metros. Estas irregularidades se producen por diferencias de presión atmosférica y a consecuencias de las mareas.

Del    Gran  libro de los asombroso e inaudito.

Nieve Joyas caídas del cielo


Sobre la tierra han caído billones y billones de cristales de nieve. Cada uno es una forma perfecta y única, jamás se han hallado dos formas  iguales. Se han formado por cristalización  en formas geométricas  del vapor contenido  en la atmósfera. Su aspecto depende de la temperatura del aire.
En las grandes y frías altitudes, donde el vapor de agua es escaso, los cristales semejan agujas   y  bastoncitos. Las formas  más complejas y bellas provienen de altitudes inferiores  y templadas  donde abunda el vapor de agua.

Cómo se forman los copos de nieve
Los copos de nieve se forman por agrupación  y leve fusión  de los cristales en zonas poco elevadas  de la atmósfera, con temperatura benigna.
Desde el suelo  la nieve sabe expresarnos un sutil comentario acerca de su propia temperatura. En otras palabras puede conocerse la temperatura a aproximada  de la nieve   por el sonido que emite al ser pisada.

La voz del granizo
Un crujido profundo significa que la temperatura  apenas  se halla bajo cero. A -5 grados  el tono sube  y la nieve cruje con mayor agudeza. A -15 grados centígrados el sonido es penetrante y molesto  como las notas más agudas de un violín mal pulsado.
Si la helada es aún mayor, el sonido recuerda el que produce un cuchillo rayando un plato.
El granizo  se forma  al modo de la nieve. El agua se solidifica  en torno a un cristal de hielo que actúa como núcleo  de la piedra de granizo. Por  efectos de las corrientes de aire, los granizos más pequeños  pueden pasar  repetidas veces por zonas frías  de la atmósfera. De este modo va creciendo en capas sucesivas  como las de una cebolla. El granizo cae, cuando su peso es excesivo para ser soportado por el aire.
Extraño accidente.
En 1930, cinco pilotos alemanes que volaban en un planeador, tuvieron que arrojarse en paracaídas al verse arrastrados al interior de una nube  tormentosa sobre las Montañas Rhon. Elevados por fuertes corrientes de vapor de bajísima temperatura, los hombres se convirtieron en núcleos  de enormes granizos. Al fin cayeron envueltos en capas de hielo. Sólo uno de los pilotos, Guy Murchie, sobrevivió, amortiguo su caída el hielo que se acumuló en torno a su cuerpo, misma circunstancia que privó de la vida a sus compañeros.

Tormentas de granizos letales
Las tormentas de granizo, pueden dañar de tal modo las cosechas, que los agricultores italianos, gastan 50,000 cohetes en su periódica ofensiva  contra las nubes. Con ello dispersan las bolsas de aire frio  e impiden la formación  de las piedras de hielo.
En Barton, en el condado  de Lincoln, de Gran Bretaña, se alza un monumento que conmemora  una fuerte y  memorable tormenta de granizos, acaecida el 3 el 3 de julio  de 1883.
La inscripción dice:
“en memoria de la gran granizada de Barton, 3 de julio  de 1883, de 10:30 a 11 de la noche. Cayeron piedras  de 13 centímetros  de longitud y 8 de anchura y 10 de profundidad. Su peso era de 100 gramos, rompiendo 15 toneladas de cristales”
El monumento se levantó con ladrillos  de cemento que estaban fraguando  cuando cayó la granizada. Muestran por tanto, las huellas de los impactos.
En 1921, en Silver Lake (Colorado), los Estados Unidos conocieron la peor tormenta de su historia. En 27 horas la altura  de la nieve alcanzó 2,20 metros. La mayor nevada que recuerda Gran Bretaña se produjo en el invierno de 1947. La nieve llegó a la cota de 1,52 metros  en Upper Teesdaley Denbighshire.

lunes, 16 de agosto de 2010

Historia del agua de la Tierra


La Tierra retiene toda el agua que se ha creado y cuya cantidad se estima en 1,350 millones de kilómetros cúbicos. Sobre el agua actúan múltiples y poderosas fuerzas: el calor del Sol, la atracción  de la gravedad terrestre y las fuerzas de las mareas provocadas  por el Sol y la Luna. En consecuencia el agua ha sido usada, purificada  y vuelta a usar  durante 3,000 millones de años.

Cómo se formó el agua
La teoría más plausible  sobre la formación del agua  señala, que al enfriarse el planeta se produjo una reacción del hidrogeno con el oxigeno, de este modo apareció el compuesto  H2O (dos átomos de hidrogeno por uno de oxigeno). Mientras los gases que envolvían la Tierra  se enfriaban  y se convertían  en partículas liquidas , una densa nube de polvo envolvió el planeta.
Un diluvio de 60,000 años.
Al descender la temperatura las nubes vertieron  el agua. El diluvio que duró 60,000 años llenó  los océanos y las concavidades terrestres  formadas al endurecerse  la corteza fundida.
Aunque el agua se produce sin cesar  de modo natural o por intervención del hombre, el nivel  de los océanos  y de las aguas  continentales permanece  relativamente constante. La cantidad de agua producida por el hombre  es poco importante, y el agua que aportan las rocas volcánicas  se compensa  con el agua perdida en formación de roca sedimentaria.
En la Tierra el 97,2 por ciento del agua  se encuentra en los océanos y el 2,15 por ciento  en los casquetes  de hielos polares y en los antiguos glaciares de las zonas montañosas. El resto se reparte  por debajo de la superficie terrestre  hasta cinco kilómetros de profundidad y por encima de la atmósfera hasta 11  kilómetros de altitud.
Los ríos, solo el 0,0001 por ciento del agua total.
Los ríos y demás corrientes representan  solamente el 0,0001 por ciento  de unos 1,240 kilómetros  cúbicos. Otras aguas superficiales  totalizan  unos 228,00 kilómetros  cúbicos que se reparten  entre mares interiores  y lagos de agua dulce y salada.
Además existe una reserva  de 828,000 kilómetros cúbicos de agua bajo la superficie terrestre. La de la zona superior, llamada zona de aireación, se adhiere al suelo  y a las rocas, es absorbida por las plantas  o vuelve al aire por evaporación.
Las aguas profundas, que se encuentra  en la llamada zona de saturación, alimentan pantanas, ríos, lagos y pozos. El desierto del Sahara oculta una reserva  subterránea  de 620,000 kilómetros  cúbicos.
En la atmósfera  existen  alrededor  de 13,000 kilómetros cúbicos de agua, cantidad suficiente para cubrir la Tierra con una capa de agua de tres centímetros de altura. Esta agua atmosférica desciende en forma de agua de lluvia y se repone por evaporación, más o menos cada doce días. Gran parte cae en el mar o se vierte en los ríos. La sexta parte  es absorbida por los suelos  y contribuye a la vida vegetal.

Las propiedades maravillosas del agua.
El agua posee numerosas propiedades  específicas. Por ejemplo, al depositarse sobre otras sustancias  forma una especie de cutícula. Las moléculas de agua  se atraen más entre sí que con otras sustancias y en consecuencia se apiñan  formando una capa. Este fenómeno se llama tensión superficial.
Debido a la atracción de sus moléculas  el agua puede vencer la gravedad .la llamada acción capilar, hace que el agua suba  del suelo por las raíces  de las plantas y a través del tronco.
El agua puede también absorber  más calor que la mayoría  de las sustancias  ordinarias, sin que sus estado físico se deteriore. Cuando el agua hierve, está sometida a  a una temperatura que fundiría o quemaría otras sustancias. Pero el agua absorbe calor hasta la temperatura de 100 grados centígrados, entonces comienza la ebullición  en forma de burbujas  de vapor que rompen la tensión superficial. Otras de las cualidades privativas  del agua, consiste que al helarse flota, pues al helarse y solidificarse aumenta de volumen y pierde densidad. El agua al helarse y aumentar de volumen, rompe y desmenuza las rocas  donde se encuentra y contribuye a la formación del suelo fértil.
Inmensos témpanos de hielo.
En las regiones árticas se forman inmensos témpanos de hielo que cubren la superficie de lagos  y océanos, actúan como aislantes, impiden que la congelación se propague  y protegen la vida.
En efecto no hay seres vivientes  sobre las moles heladas  de cinco metros de espesor que flotan sobre el árticos, pero si en las aguas bajo ellas. Si el hielo no flotara se iría depositando sobre el fondo de los océanos. Aumentaría gradualmente hasta cubrir nuestro planeta de una sólida masa glaciar. La vida no podría continuar tal como la conocemos en la actualidad.



El regreso de la era glacial


Para algunos científicos el clima  del mundo está cambiando año con año.

Las condiciones climáticas propias de un ciclo y las propiciadas por la polución provocada por el hombre podrían provocar un retorno  de las condiciones  de la última edad glacial  que terminó hace 25,000 años, cuando los mamuts recorrían el Norte de Europa y los osos polare nadaban en el Tamesí.


Cambo climático, se enfría el planeta
A partir del siglo XIV existen indicios  y testimonios  que el hemisferio norte se enfría gradualmente. Los inviernos son ahora más crudos y los veranos más intensos.

Desde 1940 Gran Bretaña ha sufrido  cinco inviernos en lo que la temperatura media de todo un mes   se mantuvo bajo cero. El hecho jamás de había producido de 1896 a 1939.  Desde 1740 el invierno más riguroso  fue el de 1962-1963.

En Inglaterra basta el  descenso de un grado en la temperatura para que el cereal no germine en el norte del país. En cambio la industria pesquera del sudoeste se vería beneficiada.


Según biólogos destacados en Plymouth, las aguas cercanas a Devon  y Cornualles se pueblan de un creciente número de peces de aguas frías, como el bacalao, el abadejo y el lenguado . si la tendencia continua, las perspectivas no pueden ser más halagüeñas.

Los océanos, termostatos del cambio climático


Se asegura que los océanos actúan a manera de termostato  del planeta, que regulan  la sucesión de las edades de hielo, separadas por intervalos templados. El Ártico está casi  totalmente rodeado de tierra, con excepción del minúsculo  estrecho de Bering y el espacio entre Noruega y Groenlandia. Bajo el agua  de esta zona, existe una plataforma  a solo 90 metros  de la superficie. Al adentrarse el Atlántico, más templado en el Ártico  por encima de esta plataforma, el casquete polar de hielo  se funde. El aire se carga de humedad que precipita  en forma de nieve  sobre las tierras circundante. Esta nieve forma los glaciares.

Los vientos helados, libres ya de su humedad, soplan de los glaciares y asolan los campos fértiles que convierten en desiertos.

En las montañas de hielo se almacenan grandísimas cantidades de  humedad procedentes  de los océanos. De ese modo desciende el nivel de los mares. Y queda al descubierta la plataforma noruego-groelandesa, que actúa como un gigantesco termostato. El Ártico, separado de las  aguas templadas del Atlántico, se hiela; y los glaciares  que no reciben  nieve, empiezan a fundirse  bajo el sol del verano, inmediatamente empieza a subir el nivel del océano  y el ciclo se repite de nuevo.

Efectos de la contaminación
También la actividad del hombre puede  acelerar  el retorno de los hielos. Todas las industrias del mundo y los millones de automóviles, lanzan a la atmosfera  por sus chimeneas y tubos de escape, millones de toneladas  de polvos y gases que impiden el paso de la luz solar y crean el efecto invernadero; a la vez se destruye la capa de ozono que nos protege de los rayos ultravioleta; esta capa contaminante refleja parte de la luz solar  y deja escapar  gran cantidad de  radiación infrarroja de la superficie terrestre. Ello supone pérdida de calor.

La Tierra se enfría
Sino se controla la emisión de contaminantes, la Tierra puede enfriarse tres grado y medios en 50 años. Esto podría ocasionar el crecimiento de los casquetes polares de hielo  que empeorarían aún más la situación  al reflejar mayor cantidad de radiación solar. Sin embargo, admiten los científicos, que en el pasado los volcanes han arrojado inmensas cantidades de polvo.


Ha la fecha, el cambió climático se ha acentuado dramáticamente, alteraciones climáticas como “El Niño” dejan caer inmensas cantidades de lluvia y genera mega ciclones; las inundaciones son feroces y los ríos se reencauzan ocasionando graves tragedias. No sabemos, los profanos en el tema, si la Tierra se enfría o se calienta, pero de lo que si estamos seguros, que de no tomar las medidas pertinentes, caro habrá de cobrar la naturaleza la polución ambiental provocada por el hombre.


Extraído del Gran libro de lo asombroso e inaudito. Libro editado en 1977, algunas modificaciones al tema.

viernes, 13 de agosto de 2010

Los grande Glaciares


Cerca de tres cuartas partes  de las reservas de agua dulce  del planeta  se encuentran en forma de glaciares. Se trata de esos grandes ríos helados, enormes bloques de hielo, solidificados hace  cientos de miles de años y, que guardan en sus entrañas vestigios de un remoto pasado. Agua solidificada que cubre los polos  y que, en los últimos años, ante los cambios climáticos amenazan con el paulatino deshielo.

Gruesas capas de hielo
En algunos lugares las capas de hielo tienen más de tres kilómetros de espesor. Los glaciares poseen agua suficiente para llenar tres veces  la cuenca del mediterráneo o elevar el nivel conjunto de los océanos en  más de 60 metros. Si los hielos se fundieran, Londres, París, Nueva York y otras importantes ciudades del mundo quedarían anegadas.
Sin embargo un deshielo controlado por el hombre podría ser beneficioso. La antigua Unión Soviética con 10,000 glaciares   de montaña, estudiaban la forma de hacerlo para aliviar la sequía de Asia  Central.

Edades de hielo y formación de glaciares
Los glaciares se formaron en las antiguas eras de hielo, y se siguen formando  al formarse más hielo en invierno, del que se funde en verano. A medida que aumenta el volumen, la nieve del fondo, bajo la presión adquiere una nueva estructura, se convierte en cristales de hielo. Al aumentar la presión esos cristales se transforman  en gránulos de hielo de aspecto esferoide. Finalmente los gránulos  se comprimen entre si, hasta formar una masa rocosa de hielo.
Pero aquí no concluye la historia de un glaciar. La masa rocosa sometida a mayor presión, adopta un estado semisólido  de propiedades plásticas, entonces comienza a deslizarse por la fuerza de la gravedad.
Normalmente los glaciares se desplazan unos centímetros al día, pero se han comprobado algunas notable excepciones. En el año de 1966, en el monte Steele , en el Yukón, se observo desde  los aires  que un glaciar se movía a 60 centímetros por hora.

Los glaciares invaden tierra firme
Hace unos 25,000 años, durante la última edad de hielo, los glaciares invadieron la tierra firme. La mayor parte del Canadá  y del Norte de Europa  fueron cubiertas por grandes  masa  de hielo; mientras en el hemisferio Sur, los hielos llegaron hasta Australia.
Los glaciares descienden sin pausa por las montañas y erosionan las rocas a su paso, excavando los valles en forma de U. cuando los hielos comenzaron a retirarse hace unos 18,000 años, el agua, producto de la fusión de los glaciares, quedó en ocasiones contenida  en los valles. De esta forma se formaron  el distrito de los lagos de la Gran Bretaña  y los grandes lagos de América del Norte.

Extinción de especies por la edad de hielo
Las sucesivas edades de hielo, provocaron la extinción de numerosas especies de animales, pero también contribuyeron a la propagación de otras, facilitando un puente helado  entre los continentes. Hace más de un millón de años, los antecesores del caballo moderno, cruzaron de América a las llanuras de Eurasia por el actual estrecho de Bering
El mismo puente fue utilizado en sentido contrario por los antecesores  de los indios americanos, que cruzaron  de Siberia a Alaska hace más de 25, 000 años.

jueves, 5 de agosto de 2010

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